JUAN PERRO

Juan Perro, en duermevela

         Cantares de vela alude a las imágenes del insomnio y de esas horas en que la ciudad duerme y uno aprovecha para pensar. También bebe de la lírica tradicional. Los cantares de vela eran los cantos que, para no dormirse, improvisaban los guardianes que vigilaban las puertas de las ciudades. A Santiago Auserón, antes líder de Radio Futura y ahora más conocido como Juan Perro, le pareció una fórmula bonita para hablar de esa vigilia a la que casi se nos obliga hoy día en las grandes ciudades. Esta semana presenta este nuevo disco a ritmo de jazz reposado en Galicia. Recogemos sus palabras sin interrupciones. Leer más

JUAN RIVAS

Juan Rivas, casa latina

         Después de desaparecer Estereocéano, Juan Rivas decidió lanzarse en solitario. Igual que en el primer disco de su antiguo grupo, queda claro que este vigués está marcado por los ritmos latinos, la música electrónica y los ecos de la movida de los 80. Ahora presenta su primer disco en solitario, Devenir del paraíso. Leer más

CAMPUS GALICIA ENTREVISTA CON BRIAN FERRY

ENTREVISTAS 2002

Bryan Ferry, dandy hiperactivo

Frantic -Frenético- no es un calificativo que se asocie normalmente a la percepción popular que se tiene de Bryan Ferry. Su nuevo álbum es un conjunto de canciones enérgicas y efervescentes, que mezcla temas propios elegantes con un puñado de versiones. Revitalizado tras la gira para la que se volvieron a reunir Roxy Music el año pasado, Bryan Ferry suena con más fuerza que nunca.

“El título Frantic viene de unas letras que escribí pero que acabaron por no incluirse en el álbum, pero aún así parecía un buen título para este disco. Estos dos últimos años han sido muy agitados para mí: estuve de gira y a la vez grabando, así que el estado de ánimo con el que compuse este álbum no se puede describir de otra forma que frenético.”

El álbum está repleto de una energía que Ferry solía mantener oculta. Se puede decir que esté quizá más centrado en las canciones que obsesionado con las texturas. “Con el disco As Time Goes By ya me había inspirado en el sonido de los años 30, y esta vez quería hacer algo muy diferente: quería hacer un disco basado en el sonido de guitarra y que mostrase sentimientos muy vivos, muy directos.”

En este disco aparecen músicos como Johnny Greenwood de Radiohead, Dave Stewart de Eurythmics, que colaboró en la composición de varios temas, y varios incondicionales de las giras de Roxy Music: Paul Thompson, Chris Spedding, Colin Good y Lucy Wilkins. También Bryan Eno colaboró con Bryan Ferry por primera vez en varios años en la composición del tema final “I Thought” y tocó en “Goddess Of Love”. “¡Y canta con gusto en las dos!,” añade Bryan sonriendo.

En cuanto a las letras, y para deleite de los fans de Roxy Music de toda la vida, Ferry versionea y revigoriza temas que ya había explorado con anterioridad: el amor, la sensualidad, la nostalgia, el hogar ideal… El hecho de que frantic (frenético) rime con romantic (romántico) no es del todo casual.

La grabación de Frantic se interrumpió el año pasado para hacer la gira reunión de Roxy Music. “Una gran experiencia,” señala Ferry. “También me supuso un valioso respiro al pasar un tiempo sin pensar en el disco”.

Hoy tiene un recuerdo para aquella aventura. “Había verdadera energía en Roxy Music, era algo nuevo. Teniendo una formación de sonidos tan interesante, nuestro objetivo era ser diferentes. Así que se tantearon muchas posibilidades. Había muchísimas cosas que nos inspiraban, un montón de palabras fascinantes. Todo eso lo podíamos reflejar de muy variadas formas.”

De la gira final con Roxy Music, de nuevo al estudio. “Fue genial poder coger toda la energía de la gira y de algunos de los músicos y montarse en ella. Colin Good, el teclista de la gira, hizo la producción con Rhett Davies, y trabajamos más y remezclamos algunas cosas que yo había hecho antes con Dave Stewart. Las canciones de Bob Dylan siempre me parecieron muy poéticas, y grabamos “Don’t Think Twice” en directo y de forma sencilla, algo que es poco común hoy en día. Continuamente estoy construyendo esas mezclas de sonido, pero para mí fue genial, como cantante, no tener que competir con otros cien instrumentos.”

La canción con sonido medieval francés “Ja Nun Hons Pris” sirve como breve prólogo para “Fool For Love”, que tiene una especie de aire cortés, y que evoca imágenes de dragones y unicornios no de este mundo.

Goddess Of Love, por el contrario, tiene una inspiración bien distinta. “En cualquier otro sitio es fácil encontrar referencias a ídolos como James Bond, Jackie O, Johnny Ray, Greta Garbo,” señala el cantante, “mientras que “Goddess Of Love” está inspirada en Marilyn. Para mí el escribir algo inspirado por Marilyn Monroe era saldar una deuda que arrastraba desde hacía mucho: ella fue la última diosa de la pantalla.”

Otra de sus inspiraciones es Leadbelly, del que interpreta en el disco su blues clásico “Goodnight Irene” con músicos de cajun. “Es la primera persona que recuerdo haber escuchado en la radio cuando era un niño. Tuvo una gran influencia en mí. Ese anhelo y nostalgia de su voz… Así me nació el amor por el blues que mantengo desde entonces.”

La búsqueda se extiende al futurismo en el tema “Hiroshima”, que explora un mundo de ciencia-ficción cyberpunk y que también rinde homenaje a las películas de la nouvelle vague de Alain Resnais.

Aunque quizá sea “San Simeon”, un regreso a la hermosa escena del crimen que fue la canción de Roxy Music “In Every Dream Home A Heartache”, la que representa paradójicamente el salto más atrevido e imaginativo de Ferry. “La mayor parte de las letras las escribí hace algún tiempo. Algunas vienen de estrofas que no había incluido en “In Every Dream Home A Heartache”. No me había deshecho de ellas. La canción está inspirada en la película de Orson Welles Ciudadano Kane, con un castillo rondado por los fantasmas de un millar de fiestas de Hollywood.”

Xavier Valiño

CAMPUS GALICIA ENTREVISTA CON HOLYWATER

ENTREVISTAS 2002

Holywater, en la ciudad gris

Hace dos años que grabaron su primer disco, Handle With Care, después de ganar el Premio Galicia Cidade Única. Ahora, con la edición de su álbum por el sello independiente Astro y la oportunidad de abrir el concierto de la única fecha gallega de Suede, se enfrentan a su momento. Desde Lugo nos responde Ricardo Rodríguez, vocalista guitarrista y compositor del grupo.

¿Qué otras aventuras musicales tuvisteis cada uno antes de formar Holywater?

– Todos fueron grupos que pasaron sin pena ni gloria, pero que nos ayudaron a aprender, a coger tablas en un escenario. Siempre estás aprendiendo cuando tienes un grupo, al tocar con otra gente o al conocer a gente nueva. Seguimos aprendiendo y nos queda mucho por aprender.

¿Por qué fue decisiva la incorporación de Martín para la formación de la banda?

-Las guitarras en Holywater eran más simples, ya que yo no podía coordinar el estar haciendo muchos arreglos en la guitarra con estar cantando. Ahora nos repartimos los arreglos entre los dos, nadie tiene más importancia en ese aspecto: es decir, que en Holywater no hay guitarrista principal ni esas cosas. Ahora el sonido es más envolvente, más denso; incluso si hacemos lo mismo los dos, todo el mundo sabe que dos guitarras dan más potencia que una.

Tenéis dos maquetas anteriores al disco. ¿Qué canciones iban y en qué se diferencian de las que aparecen en el disco?

– En el disco hay dos canciones de la primera maqueta y cinco de la segunda. La diferencia es brutal. Para empezar, ni Laura ni Martín estaban en la primera maqueta, y en la segunda Martín llegó justo para grabar un par de arreglos. Ahora somos una banda completa y distinta de la que las grabó y, como te dije antes, hemos aprendido mucho desde entonces hasta que se grabó el disco. También hemos aprendido mucho desde que grabamos el disco hace dos años hasta ahora. Preferimos no saber nada de las maquetas.

¿Hay frustración por no haber podido contar con la producción de Ken Stringfellow de los Posies?

-Quizá fue más un sueño que algo que palpáramos como real en algún momento. Para que el proyecto se llevase a cabo necesitábamos que una discográfica aceptara las condiciones de ese plan. Nadie quiso hacerlo. Pero bueno, a partir de ahora vamos a elegir muy bien a los que serán nuestros productores, no vamos a fiarnos de alguien simplemente por su nombre. Queremos hacer las cosas bien y ser coherentes con nosotros mismos.

¿Qué recuerdos hay del concierto de Barcelona con los Posies?

– Tequila… New York, New York… ¡Y más tequila! Son un par de gamberros.

El diseño de la carpeta es una idea de Ricardo. ¿Qué representa?

– Ésta es una de esas cosas que el que compra el disco debería de pensarlo por sí mismo. De todas formas, te diremos que es una representación de la vida, del crecimiento como personas, de los pasos que hemos de dar en esta vida para llegar a una meta. La vida es frágil y, si quieres que perdure y tener éxito, has de tratarla con mucho cuidado.

¿Algo que cambiaríais del disco?

– Demasiadas cosas. Mejor no nos metamos en ese asunto. Recuerda que lo grabamos hace dos años.

¿Qué paso en el año y medio que va de la grabación a la edición del disco?

– Dos años ya. Hemos tocado muchísimo, hemos conocido a mucha gente genial, como Roberto de nuestra compañía discográfica Astro, a los Jordis -Deandandy-, compramos mucho material… Somos mejores músicos, tenemos las cosas más claras, sabemos lo que queremos, y puede que antes no lo tuviéramos muy claro. También hemos engordado unos kilitos…

¿Es Astro un sello adecuado para el grupo?

– Es cierto que Astro no tiene ningún grupo en sus filas que se parezca a Holywater, aunque también es cierto que ninguna discográfica en España tiene a ningún grupo que se parezca a Holywater. Astro es un sello importante que, desde la independencia, tiene una gran influencia en medios. Astro confía en nosotros y nosotros confiamos en Astro. Tenemos muchas ganas de trabajar con ellos y de que todo vaya bien, y eso creo que se nota en ambos lados, y de eso se trata: de trabajar a gusto y de que las cosas vayan bien. Y un mejor trato hacia el grupo del que nos da Roberto es difícil de encontrar.

¿Qué sensación os produce triunfar en concursos rock y contar con una legión de seguidores fieles pero, al mismo tiempo, no poder llegar a más gente?

-Para eso estamos currándonoslo ahora. Creemos que hay un público potencial para Holywater, y tenemos que trabajar en equipo con Astro para que haya una promoción interesantey que nadie se quede sin saber que hay un grupo que se llama Holywater que hacen esta música. Queremos llegar a lo máximo que se pueda llegar, eso está claro, como cualquier grupo, y el que no lo admita es que es un hipócrita. En España hay mucha mierda dentro del rollo alternativo o independiente triunfando y creo que la gente necesita y quiere un poco de música de calidad.

¿Algo que os interese de la escena gallega o estatal?

-Deluxe, Deluxe, Deluxe. Son buenísimos ¡Los amamos!

¿Os parece que los críticos abusan del tópico de citar a Radiohead o Jeff Buckley?

– Los críticos son muy majos y tienen mucha cultura musical, por eso siempre citan a tres grupos… Tenían que ponerlos a todos a trabajar como Bustamante, ya verías como luego se esforzaban más y escuchaban los discos como Dios manda.

¿Qué otras músicas con las que no se os relaciona os gustan?
– Yo soy un fanático del pop británico de calidad, nada de brit-pop basura. Ahora mismo estoy flipando con Doves, con esa sencillez, pero a la vez una producción muy elaborada y con mucho gusto. Coldplay, Beatles, Divine Comedy, etc. También nos gusta el post-rock. A Martín le gusta mucho Mogwai, pero yo prefiero a Sigur Ros, me van mucho más las atmósferas sonoras. De todas maneras, no flipamos con el post-rock como la mitad del planeta ahora mismo; está bien para algunos momentos. Demasiada dosis puede acabar desquiciándote. Luis es mas cañero: le gustan Bad Religion y Tool, y ahora está todo loco con Dregd, que sacarán dentro de nada nuevo disco. A Laura le va más la música más electrónica como Air o Björk, con la que todos flipamos mucho, y cosas más setenteras como Pink Floyd o David Bowie.

¿Qué hay preparado para los próximos meses?

– Tenemos que hacer promoción en Madrid. Haremos Radio 3, y luego un par de conciertos como teloneros en la gira de Niños Mutantes en Madrid y Valencia y, más adelante, en enero, estaremos de gira por las principales ciudades gallegas presentando el disco.

Xavier Valiño

CAMPUS GALICIA ENTREVISTA CAETANO VELOSO

ENTREVISTAS 2002

Caetano Veloso: “No soy nacionalista, a ningún nivel”

Hace casi un año, cuando apareció el disco Noites do Norte, Caetano Veloso decidió hacer un lanzamiento singular que sirviera de crítica o comentario a las intervenciones del periodismo en la música brasileña. Antes de que el compacto estuviera en las tiendas, Caetano convirtió su sitio de Internet en una página de Noites do Norte y publicó, a modo de autopresentación, una entrevista de Geneton Moraes Neto: una manera de mostrar qué pensaba del disco y de anunciar qué diría, mucho más tarde, a la prensa. Porque Caetano Veloso quiso, con deliberada intención pedagógica, que todos los críticos hubiesen escuchado la música antes de hablar con él, para evitar los prejuicios y las meras intuiciones.

Hace pocos días atrás, y repitiendo una fórmula que evidentemente funciona bien, salió a la venta en Brasil Noites do Norte ao vivo, basado en el espectáculo con el que ha estado últimamente girando por varios continentes. La característica central es la exhaustividad del registro: más de dos horas de música en un compacto doble, retomando las canciones grabadas en estudio, con nuevas versiones de viejos temas propios y prestados.

– ¿Cómo repercute en el arte la pérdida de instancia crítica que señala en el periodismo? ¿Cuál es, en tu experiencia, la relación con la crítica?

-Una vez, Joao Gilberto dijo que lo que yo hacía era acompañar la música con el pensamiento. Era una forma de decir que introduzco la crítica en el propio trabajo musical. No sé si la instancia crítica se perdió en el periodismo, sólo siento que, con frecuencia, al menos en Brasil, los suplementos de espectáculos y cultura se parecen mucho a hojas de promoción de compañías discográficas o de agencia de artistas, y los críticos, que quieren mostrarse liberados del mercantilismo, no hacen más que alimentar preconceptos mezquinos: dan cabida a esos preconceptos en nombre de una lucha contra el enfoque comercial de los diarios para los que trabajan. Y, en realidad, al hacer alarde de esos preconceptos no hacen más que volver sus diarios aún más comerciales.

– Has dicho hablando de Naçao Zumbi (grupo que declara una distancia con el trabajo de Caetano Veloso), que es interesante la necesidad de crear "en contra de algo, de alguien". Es, en cierta medida, crear un enemigo artístico. ¿Contra quién creas? ¿Cuáles son tus enemigos y a qué arte te opones?

-Ni Tom Jobim ni Joao Gilberto necesitaron oponerse a Ary Barroso o a Dorival Caymmi. Ni Gil ni yo necesitamos nunca oponernos a Joao y Tom. No me gusta incentivar demasiado esa moda de hoy en día de los muchachos que necesitan declararse enemigos de los que los precedieron. Lo que yo dije es que lo que hace Naçao Zumbi es tan bueno que, si para eso fue necesario que yo no les gustara, todo bien. Pero, como a mí me gusta lo que hacen, preferiría que a ellos les gustase lo que hago yo. De hecho, no estoy seguro de que no les guste.

– ¿Cómo se conjuga esa constante defensa tuya de lo popular con tu compleja construcción conceptual de la música?

-Soy naturalmente popular. De formación. Sé cantar canciones populares desde que aprendí a hablar. Me gustan. No niego el término Música Popular Brasileña: reniego del uso que se hace de él. Acá en Brasil, MPB se transformó en el nombre de un género musical. Es como si fuese el género más noble. Y, como es muy variado y no tiene ninguna unidad que admita su caracterización como género, el criterio termina basándose en aquellos preconceptos de clase que guían la crítica pretenciosa de la que hablaba en la primera pregunta. La complejidad conceptual de la construcción de mi música nace exclusivamente de la conciencia que tengo de esa situación, y de mi gusto. Las ideas del poeta modernista Oswald de Andrade, tienen todo que ver con eso. El insinuó una actitud vital, luminosa, antiprovinciana, enemiga de los preconceptos y de los cercos del buen gusto que alentó mucho a la generación tropicalista.

– Sueles decir que te interesa el proceso de creación a partir de la composición de la palabra cantada, como una unidad. ¿Cómo fue el proceso de gestación del disco?

-Mi plan inicial para el disco que terminó llamándose Noites de Norte era trabajar a partir de la combinación de voz y percusión. Quería hacer un disco más de sonidos que de canciones. Por lo tanto, no estaba pensando en partir de la palabra cantada. Pero cayó en mis manos un libro de Joaquim Nabuco y no pude dejar de ponerle música a ese fragmento sobre la esclavitud. De ahí, volví a las canciones: hice "13 de Maio" y "Cantiga de Boi", decidí volver a grabar "Zumbi" de Jorge Benjor y mi "Sou seu sabiá". En fin, volví a la palabra cantada: digo que me siento un esclavo de las canciones. Pero los experimentos de voz y percusión atraviesan todo el disco y le dan el sabor. Un sabor hecho de la tensión entre esa dulce esclavitud a las canciones y de alguna libertad cautelosa.

– Noites do Norte es un disco muy variado. ¿Eso fue una búsqueda o es el resultado de un trabajo que apunta simultáneamente a diferentes blancos? ¿Tiene que ver con la idea de hacer música con una visión de cineasta como dices en tu libro, Verdade Tropical?

-Sí, tengo visión de cineasta. Noites do Norte es variado; pero muchos de mis discos lo son. Creo que, efectivamente, eso se debe a que apunto a diferentes blancos al mismo tiempo, pero también a la idea de que varias cosas diferentes yuxtapuestas pueden crear una unidad en otro nivel, como en el montaje cinematográfico. Nunca dejo de pensar un disco un poco como una película. Puedo decir lo mismo de mis espectáculos: son como películas para mí.

– En tu obra, la idea de homenaje, la declaración de tu admiración por otros artistas es una constante. ¿Se trata de un gesto de reconocimiento o piensas que un artista se define a sí mismo, también, a partir de esas declaraciones?

-Las dos cosas. Quiero agradecer, agradar, celebrar. Pero también sé que voy construyendo mi identidad artística, y mi conciencia sobre ella, a través de esos retratos.

– En tu trabajo parece haber un doble movimiento conceptual que contribuye, por un lado, a la construcción de la identidad brasileña y, por el otro, a la construcción del personaje Caetano Veloso para el mundo. Pensando también en la idea de un artista más global, del artista-cineasta, ¿hasta qué punto intentas medir la construcción de esas imágenes?

-Yo ni siquiera tenía planeado transformarme en músico profesional. Los acontecimientos me trajeron al lugar en el que me encuentro. En este lugar, poco a poco, fui viendo algunas oportunidades, que se tornaron enseguida responsabilidades, de resolver la identidad brasileña. En años más recientes me di cuenta de que la solución del tema de la identidad brasileña incluía una aceptación por mi parte de una figura Caetano Veloso en el mundo. Es decir: esto incluía esfuerzos en el sentido de tener que confirmar las buenas expectativas que, para mi sorpresa, muchas personas en algunos lugares del mundo, y algunas personas en muchos lugares del mundo, tenían en relación a mí. Soy lo suficientemente vanidoso como para que eso me produzca algún placer, pero está claro que también tengo que dejar pasar otros placeres mayores. Tengo la disposición suficiente como para no dejar que la pereza sea más fuerte que el respeto por la creación que la situación me exige.

– ¿Crees que la respuesta a esa diversidad e indefinición es cierto nacionalismo, llamativo, de hecho, para los extranjeros?

-La respuesta anterior ya abarca estas cuestiones. Sólo puedo agregar que, dentro de Brasil, hay gente que piensa que no tenemos identidad y que debemos buscar una; hay gente a la que le gustaría librarse de Brasil, de su mulatez, de su desconocida lengua portuguesa -hay un texto de Borges sobre la contribución negra a las Américas en el que Brasil ni siquiera es citado-, de su desorden, su inestabilidad, su pobreza y su mala distribución. Hay quienes, en cambio, mezclan nacionalismo con patriotismo y exaltan la inexistencia de volcanes, tifones y terremotos y la paz racial y piensan en defender la soberanía nacional contra el imperialismo norteamericano o el colonialismo cultural europeo. No me encuadro en ninguno de esos estereotipos. Creo que la mayoría de la población brasileña tampoco. Aunque algunos mezclen un poco de cada uno de esos vicios, la reacción directa, la reacción inconsciente, el movimiento esencial de los brasileños en general, sigue la realidad de la situación que acabo de describir.

– Planteas que una de las principales secuelas de la esclavitud en Brasil es la indefinición. En canciones como "Haití" muestras un país contradictorio, hostil y maravilloso. También escribiste en "Fora da ordem": "Aquí todo parece que todavía es construcción y ya es ruina". ¿Cómo ves Brasil ahora?

-Acepto provisoriamente decir que contribuyo a la construcción de la identidad brasileña. Pero, pensado más profundamente, no creo en eso. Por un lado, siempre sentí a Brasil como una identidad nítida y firme. Digo que, en mí, Brasil está resuelto. Por otro, no soy nacionalista en ningún nivel. Estoy seguro de que el modelo del Estado-Nación es algo pasajero y de que las naciones fueron inventadas ya en la curva descendente de esa idea. El hecho de que los Estados Unidos sean un país sin nombre es absolutamente adecuado al papel que cumplen como líderes del mundo en esa transición. Sí, porque América es el nombre del continente y Estados Unidos sólo indica una organización genérica y, por lo tanto, no puede ser el nombre de un país singular. Tan es así que Brasil se llamaba Estados Unidos del Brasil y México, creo, se llama aún hoy Estado Unidos de México. Hostil y maravilloso, excesivamente contradictorio, todo eso me parece verdadero con respecto a Brasil. Levi-Strauss, en Tristes Trópicos, escribió que las ciudades brasileñas parecían estar en la decadencia sin haber alcanzado la madurez. Es muy fácil encontrar ruinas de construcciones inacabadas acá. Pero nuestra situación concreta -ser el único país de lengua portuguesa de América, poseer un suelo de dimensiones continentales con una población altamente multirracial, ser la mayor población negra fuera de África- nos da oportunidades y responsabilidades históricas singulares. Soy uno de los que van a hacer cualquier cosa para que esas oportunidades sean aprovechadas y las responsabilidades encaradas con coraje e incluso con alegría.

Xavier Valiño

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