ULTRASÓNICA 1999 ENTREVISTA CON LOS ENEMIGOS

ULTRASÓNICA 1999 ENTREVISTA CON LOS ENEMIGOS

Ultrasonica e-zine :: Xavier Valiño

ENTREVISTAS 1999


Los Enemigos, la vida mata

 

 

Siguen, concierto tras concierto, por toda la Península. Entre medias graban grandes discos, como el reciente Nada. Josele, Fino, Chema y Marcos no tienen que convencer a nadie. Son Los Enemigos, toda una institución del rock en castellano.

 

En este nuevo disco destaca la producción, si lo comparamos con Gas.

– Su trabajo nos ha costado y, además, hemos disfrutado muchísimo haciéndolo. Como el anterior lo hicimos un poco a lo bestia, pues ahora nos lo hemos currado más. Gas era un disco que no estaba grabado en un estudio, digámoslo así, profesional. Lo hicimos en un caserío que nos montamos nosotros mismos y no daba lugar a según qué sutilezas. Y eso se nota. No es que un sistema sea mejor que otro. En éste nos apetecía cuidarlo un poquito y nos fuimos a un estudio guapo con un montón de amplis y un montón de guitarras, cuidando mucho ese aspecto.

 

Hay bastantes medios tiempos pero, al mismo tiempo, habéis endurecido el sonido.

– No creo que hayamos endurecido el sonido, sino que nos hemos ido imponiendo un poco ante los productores. Y es que los productores, antes, eran bastante reacios a según qué sonidos, y, poco a poco, se han ido abriendo. Pero la intención nuestra siempre ha sido hacer un sonido guitarrero. Que lo hayamos conseguido o no es otra cosa: al principio no lo consigues y después vas tanteando. Espero que últimamente sí. Estamos ya muy mayores, tío; llevamos ya muchos años. Y decimos: ‘¡Quiero esto y, si no, no hay ná!’ Y al principio, sin embargo, nos contestaban: ‘¡Pues no puede ser y te jodes!’

 

En este caso, un título tan negativo acompaña a una portada que crea sosiego.

– Es que a partir de la primera de nuestras portadas, que fue tan horrible, es un asunto que siempre nos mosquea mucho, así que lo procuramos cuidar. Y ésta, en concreto, va que ni pintada con el título: es que NADA, que la piscina está vacía, que no hay nada, y que nades si tienes cojones. No creo que sea un título negativo; si te fijas, más positivo no puede ser: que, aunque no haya nada, pues que nades, ¿sabes? Prueba, porque sino no eres nadie. Que no te hundas porque veas que no hay nada, sino que te muevas. Así que más positivo no puede ser.

 

Otra novedad es la inclusión de Marcos Benítez como miembro fijo del grupo y no como colaborador o músico adicional, a pesar de acompañaros desde La vida mata.

            – Simplemente nos hemos dado cuenta de que, como músico a sueldo, cobraba más que nosotros, así que lo hemos metido en el grupo.

 

En este disco la vertiente melancólica tiene más peso. El disco está dedicado a la memoria de Poch (Derribos Arias), Pepe Risi (Burning) y el gran An-Tonio.

– Para quien no lo conozca, An-Tonio era un coleguilla de Algeciras que no llegó a ver su disco publicado. Su disco se publicó en Edel y es cojonudo. Me llamó (Josele) para trabajar con él y teníamos pendiente un disco entero con un montón de canciones suyas. Era un gran chaval… Una lástima de muchacho, porque tenía un gran futuro y, además, era un tío más ‘salao’ que las pesetas. En el disco suyo que está publicado he colaborado, pero poco. Lo que teníamos preparado era otro que, evidentemente, no va a poder salir. Nuestro disco, además de dedicárselo, tiene una canción en homenaje a él, con su nombre por título.

 

Ese aire lo tienen muchos discos vuestros. De hecho, Gas está dedicado a Henry Chinaski (alter ego de Charles Bukowski) y Tom Waits, dos de los grandes bebedores de este siglo.

– Eso es porque hay como dos referencias en las letras a uno y a otro, por lo que se agradece. Son referencias bastante obvias, pero que cada uno las busque.

 

Después de nueve discos, ¿se acerca el momento de editar un disco en directo?

– Se nos pasa por la cabeza de vez en cuando, lo que sucede también es que no vemos el momento. Tal vez sea un poco pronto. Ya lo sacaremos cuando estemos más mayores.

 

¿Sentís ya la influencia en gente más joven?

            – Bueno, eso sucede, ¿no? A medida que pasa el tiempo se va pasando el testigo y, por supuesto, es un orgullo. Pero tampoco conocemos demasiado de lo último, no nos enteramos mucho de la escena actual. Nos gusta mucho un grupo que es de ahora, pero que podría ser de hace veinte años, que es Wilco. Escuchamos lo que escuchábamos hace diez años más o menos. No nos dicen mucho los grupos actuales.

 

¿Qué hay de esa tesis que afirma que las letras de vuestros discos tienen siempre un hilo conductor?

            – Eso es muy relativo, porque tampoco es que sea premeditado. Según te pilla una temporada, cada uno tiene sus obsesiones y, luego, eso se refleja en que las canciones que haces tengan un cierto hilo conductor. Pero no es nada premeditado, no es como una ópera rock ni nada de eso, sino que sale así. Y si Nada tiene un hilo conductor, pues lo tendrá, pero yo no lo sé.

Xavier Valiño

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