RADIOHEAD OK COMPUTER

 

RADIOHEAD: OK Computer (EMI, 1997)

 RADIOHEAD - OK Computer

         Mira afuera y lo verás. Una estampa típica: coches en la calle, cables por encima y, en algún lugar más arriba, las huellas lejanas de un avión que acaba de despegar. Aléjate de la ventana y encontrarás más de lo mismo: un aparato de video, una pantalla de televisión repleta de imágenes parpadeantes y un periódico lleno de noticias lejanas. Echas un trago de agua, e incluso eso te sabe a cloro y óxido. No hay forma de aclarar la visión. ¿Has sentido en algún momento que tienes que escapar de todo esto? 

         Estamos en el condado de Oxfordshire en 1996 y Radiohead comienzan a grabar la continuación a The Bends. El cerebro de Tom Yorke esta distorsionado por todo lo dicho anteriormente, amplificado aun más por las condiciones en las que está trabajando. Graba de noche, se acuesta al amanecer y se levanta sobre las diez para continuar con las letras. Se siente desvelado y muy frágil. Todos están a punto de perder la paciencia y la atmósfera está muy cargada. 

         Cuando se termina OK Computer, Tom Yorke describe las doce canciones como “Polaroids en mi cabeza”, una sucesión de instantáneas que forman un conjunto mucho más complejo. Alejados de cualquier distracción y envueltos en el mayor secreto, Radiohead han creado un álbum con un único motivo: a tres años del fin del milenio, el grupo quiere dejar este planeta y escapar de la rutina y la confusión de la vida moderna. 

            No es que Radiohead decidieran seguir a un disco que vendió millón y medio de ejemplares con un álbum conceptual: no conscientemente, al menos. Solo que cada canción de OK Computer venía empujada por una sensación de impotencia con el mundo que les rodea. Puedes mirar afuera, echar un vistazo a la tele o leer un diario, pero, a menos que tu poder sea como el de un superhéroe o el de una multinacional, no hay nada que puedas hacer: el mundo se mueve a su propio ritmo. 

            Y es ese caer en la cuenta lo que hizo de OK Computer tanto un disco reflejo de su época como uno de los más asombrosos de todos los tiempos. Allí había doce cortes envueltos en una imponente ambición lírica y exploración musical; que rehuían repetir las fórmulas del pasado y que optaban, en su lugar, por la innovación y la sorpresa; y que articulaban con viveza los sueños y las ansiedades de un único hombre sin considerar siquiera el sacrificio o la rendición. Escapar puede ser imposible, la cantidad de información que recibes amedrentadora, pero párate un momento y mira de nuevo alrededor. Esta vez incluso puedas descubrir que la vista tiene algo de hermoso. 

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