GALICIA CAMPUS ENTREVISTA OCEAN COLOUR SCENE

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ULTRASÓNICA

ENTREVISTAS 2001 


Ocean Colour Scene, el sonido retro en los 90

 

Evidentemente, hay músicas para todas las edades. Las Spice Girls tienen su público y Ocean Colour Scene el suyo, como prueba, una vez más, su disco de grandes éxitos recién publicado. Lo suyo está basado en el folk-rock de los 60, siempre influenciados –en el sonido y en la estética- por el movimiento mod, el que va de los Who y los Small Faces a los Jam y Paul Séller, colega de toda la vida.  

Simon Fowler, su líder, defiende esta teoría. “Mira, no tengo ningún problema con las Spice Girls. Cuando era un chaval, me gustaban Gary Glitter y The Sweet, así que no tengo muchos prejuicios sobre el tema. Y poner a las Spice Girls en el mismo saco que Radiohead, Oasis o nosotros mismos es ridículo. Obviamente, se trata de algo para pasar el rato, ¿qué hay de malo en ello? Si los chavales no se lo pueden pasar bien sin ser criticados, ¿adónde llegaremos? Se trata de entretenimiento para niños.”  

La defensa está más que justificada. Ocean Colour Scene, grupo de éxito y considerables ventas, son criticados constantemente por dedicarse a reproducir un sonido del pasado, sin aportar nada nuevo. Tampoco es algo que le preocupe demasiado a nuestro interlocutor, ya que él mismo fue crítico musical en el pasado.  

Su carrera ascendente no fue, contra lo que pueda parecer, meteórica. Después del fracaso de su primer disco homónimo en 1991, pasaron bastantes años trabajando sin medios en su continuación, Moseley Shoals (1996), el disco con el que se dieron a conocer. Desde entonces han  editado Marchin’ Already (1997), B-Sides: Seasides & Freerides (caras B, 1977), One From The Modern (1999) y Mechanical Wonder (2001), discos efectivos de contenido similar.  

“No necesitamos a la prensa”, es el veredicto de Fowler. “Llegamos a las listas de éxito. La gente nos escuchó y les gustamos. Ésa es la única razón de nuestro éxito. ¡La otra es que somos un buen grupo! Da igual que a alguien en concreto le guste o no nuestro estilo de música, somos buenos en ello."  

Esa imagen que dan de sí mismos como gente honesta y arrogantes puede ser irritante, pero a la gente le gusta. Y buena parte de sus seguidores más acérrimos están en lugares como Irlanda, Escocia y España. Curiosamente, para él España no se asocia a lo más tópico, sino que tiene que ver con la geografía, la tradición e incluso la cultura de los pubs y los bares, que conecta con sus canciones, fáciles de cantar por la gente.  

“Ese tipo de reacción tiene que ser algo celta, aunque también son naciones de marineros, así que tienen sus tradiciones. En lugares como Irlanda, cantar en el pub es parte de la cultura, por eso reconocen la importancia de las canciones, las hacen  suyas y se dan cuenta de que no es nada estúpido.”  

         Olvidemos sus intentos como aprendiz de la sociología: la música de su grupo le debe mucho al folk-rock. Simon Fowler cita artistas como Joni Mitchell, Fairport Convention, o Neil Young. Curiosamente, compartía esa devoción con Linda McCartney, la mujer de Paul McCartney. "Sí, conocimos a Paul McCartney porque su hija y su mujer Linda solían poner nuestros discos en casa. Llegué a hablar con ella un buen rato y nuestro interés común resultó ser Neil Young. Ella era encantadora. Cuando coincidimos en el estudio con Paul para la grabación del tema “Come Together” para el disco benéfico Help no podía con los nervios. Creo que le llamé sir incluso antes de que lo hicieran caballero.”  

De todas formas, el elemento más importante en el éxito de Ocean Colour Scene, les guste o no, es su asociación con la nostalgia por un estilo de vida y un sonido, algo en lo que han seguido las huellas de Oasis y a lo que ha contribuido, y mucho, su amistad y colaboración con el padrino de los mods, Paul Weller. El guitarrista Steve Craddock y el bajista Damon Minichella han venido acompañándolo en numerosas actuaciones a lo largo de la pasada década y suelen aparecer juntos en proyectos conjuntos.  

         No es que fuera un movimiento oportunista: cuando empezaron a colaborar, Paul Weller estaba en el peor momento de su carrera, justo tras la  disolución de The Style Council. Pero su presencia fue crucial, sobre todo cuando la banda estaba a punto de arrojar la toalla. “Nos encontramos en el 91, al grabar nuestro primer disco. Para el segundo nos ayudó a encontrar nuestra propia estima, indicándonos que no se trataba de un pasatiempo, que era justo nuestro mayor temor. Nos dio mucho más de lo que él y todos creen. Si nuestro manager puede ser considerado el quinto miembro del grupo, Paul Weller es el sexto.”  

         Hoy en día no precisan de su apoyo, ya que sus discos posteriores han sido bien recibidos y su entusiasmo por dar conciertos permanece inalterable. Justo como dirían Gary Glitter, The Sweet e, incluso, las Spice Girls, el estrellato pop es como un novio veleidoso, y no lo importa lo más mínimo que seas una banda mod de añejo sonido folk-rock. 

Xavier Valiño

 

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