SAFARI ORQUESTRA

Safari Orquestra, el baile imposible del rinoceronte

 

Safari Orquestra es una nueva aventura gallega de gente con bastante experiencia. Por un lado, Emilio López y Xermán Viluba, de Skornabois, y, por otra, Arturo Vaquero, más conocido como Humanoid. 

Así que vayamos por parte, porque antecedentes hay unos cuantos. Skornabois, después de firmar uno de los grandes discos del rock gallego, Skornabois (Chorima, 1998), se separaron. “Más o menos fue por el 2000,” comenta Emilio, “después de los disturbios. Había diversidad de opiniones en cuanto al rumbo a seguir y a la forma de ejecutarlo, así que lo mejor para todos fue abandonar aquel bunker sonoro.”  

El grupo era consciente del trabajo bien hecho, así que no hubo atisbo de frustración. “Acabamos igual que el asesino que perpetra el crimen perfecto, con la sensación del trabajo bien hecho. No nos sentimos frustrados; más bien al contrario, orgullosos de lo que habíamos hecho. Fuimos un grupo muy respetado y eso es lo que queda.” 

Los miembros de Skornabois tomaron caminos distintos por separado. “El Señor Rosa sigue metido en producción artística, el Señor Marrón milita en el grupo Anatoli y los Señores Blanco y Azul emprendieron un safari sin retorno.”  

Suponemos que se refiere a Emilio y Xermán. El primero, Emilio, nuestro interlocutor, formó Alkarpa, con albañiles, carpinteros y panaderos de profesión -de ahí su nombre-. “Fue un proyecto  muy gratificante, ya que compartimos escenario con músicos de otras generaciones, dos formas diferentes de entender la música convivían baja unas mismas siglas. Tangos, pasodoble, reggae, todo con una visión actual y sorprendente.” 

El segundo, Xermán, formó Elviscristo Furious Machine, un precedente de esta Safari Orquestra, junto al escritor y periodista Santiago Jaureguízar y, ya entonces, Arturo Vaquero -Humanoid-. “Era slam gallego desde las trincheras del malestar. Jaureguízar, Vaquero y Viluba, con su pequeño ejército de palabras y sonidos, ya avanzaban lo que se nos avecinaba.” 

Una vez recuperado Emilio surge el nuevo proyecto. “Si todos los caminos llevan a Reykiavik, nuestros caminos apuntaban a Safari Orquestra. A principios del 2002, y con el encuentro de Viluba y Vaquero en el estudio, surge este proyecto multidisciplinar.”   

Evidentemente, entre Skornabois y Humanoid había alguna conexión. “Los últimos temas de Skornabois ya coqueteaban con la electrónica, pero la idea fue madurando con las frecuentes visitas al estudio y la familiarización con las “máquinas”. La electrónica siempre nos tiró mucho: ya con Skornabois la empleábamos y ahora es la principal base de nuestra música.” 

Desde entonces no han parado de grabar en los estudios que Humanoid tiene en Friol. “Oficialmente estamos moviendo una maqueta, pero hay muchos patrones hechos y unos diez temas. En cuanto a los estilos, hay variedad: desde el big beat más canalla hasta la electroacústica más experimental, pasando por el jazz-house.” 

En esa maqueta de la que hablan incluyen una remezcla. “Era una idea que ya teníamos desde Skornabois. Se trata de una canción a capela de Felisa Segade (Leilía), a la que metimos una base electrónica para ver las posibilidades del tema. De hecho, otras formaciones y artistas se dirigieron a nosotros para tratar alguno de sus temas. Nos gusta experimentar con samplers tradicionales e irlos llenando de matices electrónicos.” 

La intención del grupo es editar sus temas. “Tenemos un par de opciones, pero seguramente acabaremos auto-editando nosotros mismos, o creando un sello.” Con su experiencia, es lógico que tengan una opinión fundada sobre la industria musical. “Evidentemente se están produciendo muchos cambios en el sector. Si te refieres a Galicia, estamos en proceso embrionario, aunque hay muchos y buenos proyectos. De todas formas Internet es una buena opción para dar a conocer los trabajos. Creemos que lo que es el soporte nunca desaparecerá y eso es bastante alentador.” 

Para una gente que siempre se expresó en gallego, la idea de que éste haya perdido espacio tiene que molestarles. “Los años perdieron al rock gallego. No sirve de nada lamentarse. Hay que ofrecer un buen producto y ser constante en el trabajo. De todas formas es una pena que solo unos pocos “resistan” y las nuevas formaciones no apuesten por el gallego para sus canciones.” 

Tampoco nadie reivindica ya la obra de Antón Reixa e Os Resentidos. “Para nosotros la principal influencia fue Os Resentidos. Reixa nos abrió el camino a muchos grupos para cantar en nuestro idioma; muchas cosas no hubieran ocurrido, no sólo en el apartado musical, si Reixa no hubiese tirado la primera piedra. Nos apena que no se les valore como se merecen. Es un mal endémico de este contradictorio país.” 

En estos últimos tiempos también han hecho sus pinitos como pinchadiscos. “Efectivamente. Fue una válvula de escape. Tuvimos residencias en varios locales que apostaban por la música de club. Se podía escuchar desde temas propios inéditos o ritmos downtempo, ethno-electrónica, nu-jazz, big beat. Sonaban, entre otros, DJ Krush, Postal Service, Primal Scream, Thievery Corporation, Miguel Miggs…” No es casual, y todo influye en la música que después hacen. “Por supuesto. Fue una forma de mostrar en primicia nuestros temas y ver como sonaban empastados con los otros grupos que se pinchaban. Y las influencias se notan en todos los grupos, es algo inevitable.” 

Ya sólo queda preguntarles por sus expectativas con Safari Orquestra. “En principio, aportar un toque contemporáneo y demostrar lo que se puede hacer con el idioma sin ningún tipo de complejo. Además para nosotros como músicos es un reto y una experiencia ilusionante.” Pues adelante, porque de verdad lo merecen.

Xavier Valiño

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