NIÑO Y PISTOLA 2008

Niño y Pistola, campos de fresas

 

Manolito, Quique, Moncho y Álvaro. Pop para el mundo desde Baiona. Primero fue Como un maldito guisante, un tratado del mejor hacer acústico que a muchos llevó en la dirección de los Beatles y del pop británico de los 60. Culebra es su continuación, un segundo álbum que los sitúa de nuevo en la primera división, ahora con presencia eléctrica y con un ojo también en el pop británico más reciente. El día 12 lo presentan en Caldas dentro del Festival Cultura Quente.

 

¿Cómo fue con vuestro primer disco?

            – Álvaro (A): Muy bien. Fue un disco de debut con el que conseguimos sonar en las radios, aparecer en las revistas, tocar en un montón de sitios de toda España, hacer una reedición en vinilo, etc.

            – Moncho (M): El primer disco alcanzó de sobra las expectativas que teníamos puestas en él. Tocamos por toda Galicia, y a pesar de que casi no salimos fuera, las críticas del disco fueron muy buenas y se pinchó en emisoras nacionales como Radio 3.

– Manolito (m): Es una pasada oír nuestras canciones en programas de radio que llevamos escuchando desde siempre o ver una crítica en las revistas que leemos…

– Quique (Q): En una ocasión encendí la radio y estaban poniendo una de Niño y Pistola. Estuve como 10 segundos preguntándome quién cojones era aquel grupo (grupazo).

 

¿Os esperabais algo así?

            – M: No sabíamos muy bien qué esperábamos, éramos completamente nuevos en esto. Esperábamos ver a nuestros amigos en los conciertos y escucharlo en algunos bares de nuestra zona, que llegase a sonar en una radio nacional o que recibiese una buena crítica en una revista de las que leemos habitualmente, aunque no era tan seguro que fuese a suceder.

            – A: Siempre se espera que suceda algo, pero al mismo tiempo somos conscientes de la enorme cantidad de discos que se publican todos los años y lo difícil que es significarse o hacerse ver de algún modo. Conseguir que el disco sonase, tener buenas críticas o que la gente se interesase era algo que deseábamos que sucediese, pero verlo materializado es una sensación alucinante.

– Q: Yo me esperaba un Grammy latino. Otra vez será…

 

¿Cómo os planteasteis el segundo álbum?

            – M: Nos planteamos ir a por todas y grabar un segundo álbum conservando bastante el estilo y las influencias pero jugando más con el sonido. A finales de verano y otoño del año pasado preparamos todo el material que íbamos a grabar y en diciembre entramos en el estudio.

            – A: Cuando terminamos la gira de Como un maldito guisante nos pusimos a ensayar y a preparar canciones en el mini-apartamento que Quique tenía en Santiago y, de tanto rozarnos y sudar, apareció el disco. Al mismo tiempo, entramos en contacto con Astro, que se interesó por nosotros y nos ofreció editarlo, lo que nos pareció una oportunidad estupenda para subir un peldaño.

– m: Nos planteamos desde el principio un cambio respecto al primero, en la forma de grabarlo, en la instrumentación, en la estructura de las canciones y en el ambiente o estilo general del disco. Sería mucho más fácil repetir el primer disco pero con otras canciones, pero también más aburrido.

– Q: El hecho de proponernos usar elementos nuevos, en mi caso, con el cambio del miniset a batería estándar, fue una motivación extra a la hora de entrar a grabar. Aunque, en esencia, las canciones siguen el mismo espíritu que en el primer disco; tuvimos un poco la sensación de volver a empezar.

 

Desde vuestro punto de vista, ¿dónde estaría la evolución respecto al primer disco?

            – M: El sonido entra a jugar un papel más importante y en los arreglos aparecen nuevos elementos (para nosotros): guitarras eléctricas, teclados, etc.

            – A: Quizás en una mayor coherencia compositiva. La mayor parte de las canciones de Culebra fueron compuestas y arregladas en el mismo periodo de tiempo, mientras que en Como un maldito guisante podía haber una mayor dispersión, ya que las canciones podían tener muchos meses o incluso años de diferencia entre ellas. De todos modos, es muy difícil abstraerse y examinar nuestro propio disco desde fuera, es raro…

– m: Este disco es más denso, más rock, más psicodélico, más americano, tiene más desarrollo… es menos inmediato. Lo interesante es que se reconozca a primera vista que  sigue siendo Niño y Pistola, pero con una vuelta de tuerca sobre el primer disco.

 

¿Es mucho reducirlo todo a que ahora también hay instrumentos eléctricos?

            – M: Pues sí. Te has pasado. Ja, ja. La evolución está en nosotros mismos. Hemos evolucionado y eso se refleja en el disco, en cómo tocamos y en la forma que adoptan las canciones. Y sí que es el sonido lo que ha sufrido un cambio más notable.

            – A: Los arreglos con eléctrica, la mayor presencia de la batería, el sitar o el teclado son formas de enriquecer las canciones, de dar color al disco,  pero lo importante para nosotros sigue siendo la melodía. Sin melodía no hay canción, seas un grupo de pop o de rock progresivo. Las canciones funcionan cuando tienen ese algo que hace que te estremezcas y las recuerdes.

– m: El hecho de que haya alguna guitarra eléctrica y bombo en la batería son pequeños detalles que se van sumando y acumulando para llegar a un resultado final diferente. Hay muchas más cosas, como canciones o ambientes que nunca podrían haber entrado en el primer disco.

 

¿Querías decir algo especial con el título o es algo que sólo vosotros entendéis?

            – A: Nos pareció que Culebra sonaba bien. Es corto y un tanto inquietante, sin ser agresivo. Tan sólo podemos decir que surgió una noche en una isla: una especie de chamán del lugar se acercó a nosotros mientras tocábamos y nos dijo cómo se llamaría el disco. Tuvimos miedo.

– m: Pasar de Guisantes a Culebras tiene que ver con la evolución del grupo.

– Q: Con este disco hemos cambiado de piel como una culebra. Este disco es de asimilación lenta, cual digestión de culebra; Hemos hecho un disco venenosoooo… Tengo páginas y páginas…

 

¿Qué canción es la que más os gusta del disco y cuál es la tiene mejor respuesta en directo?

            – M: “Getting Cold?” es una de mis favoritas, pero en directo creo que funciona mejor “Science of Sleep”, una canción más positiva y, quizás, más enérgica.

            – A: Las favoritas van variando con el tiempo. Depende también de cómo nos salgan en los conciertos. Entre las que más nos gustan estarían “Science of Sleep” o “Going to Liverpool” que siempre gusta mucho, o al menos eso nos parece.

– m: Para mí “Science O Sleep” Me parece que tiene un tono psicodélico muy George Harrison y, a la vez, un final muy potente, además de que es una especie de homenaje a la película de Michel Gondry La ciencia del sueño.

– Q: “Moon & Sun”. Es tan antigua que a veces creo que estamos tocando una versión, pero sigue siendo de las mejores.

 

¿Os siguen motivando las mismas cosas a la hora de componer las canciones?

            – M: Pienso que sí. Gran parte de la motivación se encuentra en la música que escuchas y que te transmite algo. Escuchar un buen disco y emocionarte con lo que escuchas lleva a intentar conseguir transmitir esa emoción con tus propias canciones.

– m: Por otro lado, las canciones de este disco fueron escritas para este disco, quizá ésa fue la mayor motivación a la hora de componerlas. Nosotros estamos jugando a tener un grupo, y es la primera vez que ‘tenemos’ que hacer canciones; antes no teníamos ninguna obligación.

 

¿Seríais capaces de decir alguna canción ajena en la que os hayáis inspirado para una de las vuestras?

            – A: Podríamos decir mil canciones. Tenemos un grupo y hacemos canciones porque somos muy aficionados a la música como ‘oyentes’ y el grupo es, de algún modo, tratar de recrear todo eso con lo que hemos flipado o nos ha emocionado en algún momento e intentar provocar esas sensaciones en otras personas.

– m: Como dice Álvaro, todas las canciones salen de otras canciones, voluntaria o involuntariamente, otra cosa es que al final del proceso de creación se parezcan más o menos. Algunas inspiraciones en este disco: “The End” de los Doors, “Hurricane Season” de Kula Shaker, “White Rabbit” de Jefferson Airplane…

 

¿Con qué tipo de repercusión os sentiríais satisfechos?

            – A: Llenando Wembley. Eso o nada.

            – M: Bueno, si está a la mitad del aforo no pasa nada, tocamos igual, somos muy profesionales.

 

¿Cómo fue vuestra colaboración haciendo la banda sonora de un cortometraje?

            – M: La banda sonora, aunque firmada como Niño y Pistola, fue íntegramente compuesta y grabada por Quique. Demostró una vez más que lo suyo no es sólo la batería.

– Q: Soy un artista multidisciplinar. Igual de malo en todo, sí,  pero multidisciplinar. A la ultima frase de Moncho, sacadle el ‘sólo’.

– m: En realidad, Quique era guitarrista, pero lo fichamos como batería porque queríamos que estuviera en la banda, pero ya estaban ocupados los puestos de guitarra… Algo así como lo que le pasó a McCartney con el bajo.

 

¿Qué fue lo mejor de dar tantos conciertos?

            – M: Estar en una ciudad como Madrid o Barcelona y que la gente se acerque a una sala a escuchar a un grupo que viene de Galicia es bastante emocionante. Después de haber tragado horas de viaje es como un premio ver que la gente disfruta con el concierto. La segunda vez que tocamos en Barcelona una chica viajó desde Castellón para vernos y se sabía las canciones. Nos quedamos flipando, éramos más fans nosotros de ella que ella de nosotros, ja, ja.

– m: Eso fue increíble. Le decíamos: “Mariu, ¿nos podemos sacar una foto contigo?” La verdad  es que lo mejor de todo esto es jugar a ser una banda y, de repente, encontrarte tocando en las salas a las que habitualmente vas a ver conciertos.

– Q: Hace tiempo que no sabemos nada de aquella chica. Le hemos enviado mensajes al facebook, al fotolog, al myspace, al hi5, correo ordinario incluso. Le hemos escrito una canción. Pero nada. ¿Es que hemos hecho algo mal? ¡Prometo cambiar! Creo que la han visto hace poco en un concierto de Tokio Hotel.

 

Se ve claramente vuestro gusto por el pop acústico y el pop británico de los 60 y también parte del más reciente con gusto psicodélico. ¿Otras cosas que os gusten?

            – M: Nos gustan muchos grupos como Radiohead, The Divine Comedy o Portishead, por decir algunos, pero se podrían enumerar muchísimos grupos que escuchamos y que, en mayor o menor medida, están en algún rincón de nuestra propia música.

 

¿Qué versiones habéis hecho hasta ahora en directo?

            – M: Hace ya casi tres años que no la tocamos pero hacíamos una versión de “Nights in White Saten” de los Moody Blues que estaba genial. Hemos tocado también versiones de un par de canciones de Radiohead, una de Neil Young, otra de The Jayhawks y alguna otra que se me escapa. Tocar una versión siempre es bueno en directo, el público lo agradece.

– m: “O tren” de Andrés do Barro, “Dancing Queen” de ABBA, “Rock’n’Roll Girl” de Paul Collins, incluso “Isabel” de Björk. Ahora estamos preparando una de The Divine Comedy.

 

¿Alguna qué hayáis intentado en el local de ensayo y no haya ido bien?

            – M: No recuerdo si hemos tenido que abandonar alguna versión que nos hayamos planteado. Lo que si ocurre a menudo es que tocamos cosas por diversión, canciones que nos gustan pero que luego no tocaremos en un concierto.

– m: A mí me gustaría tocar una de los Beatles, alguna intentamos, pero la dejamos de lado. Si alguna vez llego a Presidente del Gobierno haré una ley que haga obligatorio tocar una canción de los Beatles por concierto.

– Q: Una vez lo intentamos con una de Grease, la de “You’re The One That I Want”. Creo sinceramente que deberíamos retomarla.

 

¿Cómo veis la escena estatal ahora y la gallega en particular?

            – M: Creo que el panorama nacional ha mejorado desde los últimos años: hay grupos que están jugando en primera división como Sunday Drivers o Lori Meyers que están grabando muy buenos discos y otros grupos que aunque están en segunda son realmente buenos, para muestra un botón…

– m: Creemos que gracias a Internet la música está llegando a todas partes, y eso hace que la cultura musical crezca y que se haga más música. Hay mucho movimiento ahora mismo, muchísimas ideas, y eso es lo mejor que puede pasar.

 

Por último, ¿cuál ha sido la mejor anécdota en este tiempo en la música?

            – M: Una de las anécdotas más espectaculares, y también una de las más contadas, es una en la que Paul McCartney, un par de días después de la salida del Sgt. Peppers, se fue con George Harrison a un concierto de Jimi Hendrix. Cuando Jimi Hendrix salió al escenario, el primer tema que tocó fue “Sgt Peppers Lonely Hearts Club Band” ante la incredulidad de los dos Beatles. El tío se había escuchado y preparado la versión en un periquete. ¡Quién pudiera estar allí para verlo!

– m: Moncho, creo que preguntaba una anécdota que nos haya pasado a nosotros, pero la verdad es que ésa es mucho mejor.

 

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