CLOVIS

Clovis, técnica de vuelo

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         La nueva aventura de Fino Oyonarte comenzó ya cuando aún no había terminado su andadura con Los Enemigos. Entonces, junto a su compañera Cristina, montó Clovis en Nueva York, con el nombre de una librería que les gustaba especialmente. Cinco años después de sus primeros pasos, y tras dos EPs, aparece su álbum de debut, Respira, que este fin de semana presentan en Galicia.

 

De vuestro sello a Limbo Starr, y de ahí a Sinnamon. ¿Costó mucho encontrar acomodo para Clovis?

– Cristina (C): Supongo que como a todo grupo que empieza, ni más ni menos. El primer single nos lo editamos nosotros mismos, hicimos unas 500 copias que repartimos entre amigos y medios, como una pequeña tarjeta de presentación. Después Limbo Starr nos fichó y editaron el EP “Time We Spent Together”. La idea era sacar el primer LP y los siguientes con ellos, pero, a la hora de la verdad, no lo vieron claro, y nos dijeron que buscásemos un sello más adecuado para nosotros. Tuvimos la suerte de que una persona de Sinnamon nos había visto tocar y le habíamos gustado. Y, gracias a eso, estamos ahora en Sinnamon. Como ves, un camino largo, y con algunos baches.

 

Parecía que nunca llegaba vuestro disco. ¿Qué fue lo que más contribuyó a que el disco se fuera retrasando?

– C: Pues todo el lío de salir de un sello y ponerte a buscar otro. Ya no sólo porque el tiempo fuera pasando, sino también porque nos afectó bastante a nivel personal, nos creó dudas acerca de nosotros y lo que intentábamos hacer. Sin embargo, decidimos lanzarnos a la carretera, nos pusimos a buscar conciertos los dos solos, en plan acústico, por toda España, con el coche y los instrumentos en la parte de atrás. Y mira, en un año dimos 50 conciertos y nos pusimos las pilas.

Fino (F): Sin darte cuenta, el tiempo pasa muy rápido. Desde que autoeditamos nuestro primer single han pasado casi 5 años, pero la realidad es que hasta la separación de Los Enemigos no tuve tiempo para poder desarrollar Clovis. La vida en Los Enemigos era muy intensa y me dedicaba al 100% a ello. Hace dos años y medio empezamos en firme con el proyecto, y desde entonces hemos sacado dos EPs, hemos hecho 20 conciertos con grupo, casi 80 en acústico, y yo, además, he trabajado en tres producciones (Lagartija Nick, Mercromina y Ama). En fin, que no hemos parado.

 

¿Cuál fue la importancia de Nada Surf en vuestros comienzos?

– C: Durante el tiempo que vivimos en Nueva York, teníamos mucha relación con los Nada Surf. Vivíamos cerca, salíamos juntos, les veíamos ensayar… Fino hizo varias canciones allí y, cuando ellos las escucharon, nos ‘obligaron’ a grabarlas. Matthew Caws (cantante y guitarrista de Nada Surf) nos ofreció el salón de su casa, y allí con un cuatro pistas grabamos las 2 primeras canciones (“Deep As The Ocean” y “I Don’t Feel So Strong”). Me echó una mano con las letras en inglés -cosa que sigue haciendo -, tocó la guitarra y la batería… Ellos fueron los que nos dieron el empujón, por así decirlo. Más tarde, cuando decidimos grabar más canciones, ya aquí en España, llamamos a Matthew y se vino unos días. Daniel también participó en el primer EP… Después, han sido también importantes a la hora del directo. Nuestro primer concierto salió porque nos preguntaron si queríamos ser teloneros en un concierto suyo en Moby Dick (Madrid) en 2001, y corriendo nos pusimos a buscar gente para tocar, exclusivamente para ese concierto… En fin. Estamos en contacto constantemente porque somos muy amigos. A veces pienso que no les agradecemos lo suficiente todo lo que han hecho por ayudarnos y lo que siguen haciendo a día de hoy.

 

¿Qué hubo y qué queda en Clovis de influencia por haber vivido en Nueva York?

– C: Sobre todo queda ese espíritu de ‘independencia’, por así decirlo. De saber que tienes que poner todo tu empeño si realmente quieres sacar algo adelante, y que no puedes quedarte parado esperando a que se fijen en ti. Esto de la música es un poco una ‘jungla’, como dicen de Nueva York. Allí aprendimos a tener una actitud positiva, a no rechazar algo por sistema sin haberlo intentado primero.

 

Ya que hablamos de Nueva York, tengo entendido que el 11 de septiembre os pilló en el estudio. ¿Cómo lo vivisteis, dada la relación que teníais con la ciudad?

– C: Fue una de las situaciones mas raras que hemos vivido. Sobre todo porque, justamente, Matthew estaba con nosotros en Granada, para grabar lo que luego fue el primer EP, “Time We Spent Together”, y ver en una televisión de un bar de Granada lo que estaba pasando en su ciudad en ese mismo instante, pero a 6.000 kilómetros, era totalmente surrealista para él. Intentaba llamar por teléfono a sus amigos que viven en esa zona, y no podía comunicar con nadie. Fue angustioso. Pero dijo: ‘Vamos a ponernos a tocar’, y ésa fue la manera de olvidarnos de lo que estaba pasando por unas horas. En aquel momento, estar grabando en un estudio que se llama precisamente ‘El refugio antiaéreo’ se convirtió en una especie de broma macabra.

 

Fino, ¿cómo te sientes ahora tocando la guitarra?

– F: Pues como un niño con juguetes nuevos, investigando sonidos con pedales antiguos y algunos amplificadores vintage que me dejan amigos en el local. Siempre había tocado la guitarra acústica en casa, pero en este disco he descubierto las posibilidades tan amplias que puedes tener. De hecho, aunque las canciones de Clovis se han compuesto básicamente con guitarra acústica y voz, en el disco he experimentado bastante con diferentes tipos de guitarras, amplificadores, pedales y diferentes colocaciones de los micrófonos para grabarlas. No pretendo ser un guitarrista virtuoso ni nada por el estilo, ni tampoco hacer ‘solos’ kilométricos; simplemente, con la guitarra tengo un campo más abierto por investigar que con el bajo. Aunque cuando toco el bajo me siento como en casa.

 

Conociendo un poco los gustos y las producciones de Fino, parece que éste es el tipo de música que uno relacionaría con él, más incluso que la que hacía en Enemigos. ¿Te sientes mejor representado por Clovis?

– F: Actualmente, por supuesto. Es la música que quería hacer desde hacía ya tiempo y no había tenido la oportunidad de hacerlo exclusivamente a mi manera. Quizás podría haber editado algunas canciones anteriormente, incluso en Los Enemigos aporté alguna que otra canción, pero en algunos casos el resultado final se alejaba de lo que tenía en la cabeza. Empecé haciendo rock´n´roll desde chavalín y, poco a poco, me fui intoxicando de ciertos estilos que me interesaban mucho más. Siempre me han gustado grupos como The Velvet Underground, Yo La Tengo, Syd Barrett o Luna, por decir algunos. Quiero decir que por algún lado tenían que salir todo ese tipo de influencias.

 

¿Qué canción está teniendo mejor acogida, además de “Mundo”?

– F: Hay variedad de opiniones y eso es buena señal. “Mundo” es una de las favoritas, ha sido el primer single y la canción más promocionada. Creo que éste es un disco de canciones que hay que descubrir poco a poco. A algunos les entran mejor las canciones con más dinámica, melodía y ritmo, pero hay otros que prefieren las relajadas como “A miles de kilómetros”.

– C: Nuestra sensación es que no hay una clara ‘favorita’. Conforme vayamos haciendo más conciertos, iremos viendo la respuesta del público en directo. Muchísima gente nos dice que les gusta “Técnica de vuelo (I)”, pero después de dos semanas vienen diciendo que “Leche y Galletas”, por ejemplo. Las preferencias de la gente parece que van variando según se suceden las escuchas, que es de lo que se trata.

 

A mí me gustan especialmente “Invencibles”, “Ningún lugar”, “Leche y galletas” o “A miles de kilómetros”. ¿Qué nos podéis contar de ellas?

– C: “Ningún lugar” es la que más tiempo tiene de todas las que nombras. Puede que tenga ya 3 años, y ha sufrido miles de cambios en estructura y letra hasta dejarla como está grabada. “Leche y galletas” parece una canción de amor perdido, aunque es más de amistad perdida que, bueno, es amor al fin y al cabo. A la hora de ponerle un título, pensamos que quien se ve en esa situación necesita que le den cariño, y me acordé de ese documental de Michael Jackson donde le preguntaban por su relación con los niños, y él decía “yo les doy cariño a los niños que se sienten mal, les llevo a la cama un vaso de leche y galletas”. Me pareció brutal.

– F: “Invencibles” es una canción básicamente hecha con 4 acordes que dan vueltas y vueltas, creando algunos ambientes relajados y otros más intensos. Es como una declaración de intenciones. Refleja, por un lado, el ‘hazlo tú mismo (y con los tuyos)’ y, por otro lado, es una crítica a ciertos sectores prepotentes que se empeñan joderte la vida. “A miles de kilómetros” es la canción más sencilla del álbum a nivel de instrumentación. Cuenta lo que significa para nosotros la música en general y la pérdida de ilusiones en particular. Las canciones son eternas y estarán ahí aunque nosotros desaparezcamos.

 

¿Hay alguna referencia clara en vuestras canciones que a la gente se le esté pasando y no os importe descubrir?

– F: Puede que este disco refleje un mundo muy particular, pero las letras muestran una actitud combativa y de supervivencia. En particular, no me gusta hablar de las canciones, prefiero tocarlas. Puedes describir una canción, pero no por ello te va gustar más o menos. Lo importante es que lo escuche la gente y que cada uno juzgue. 

– C: Sí, es como explicar un chiste. Que cada cual interprete las canciones como quiera. Musicalmente, las referencias son claras; se nota que nos gustan Luna, Mercromina, Yo la Tengo, Stereolab, Elliott Smith, Los Planetas…

 

¿Se puede definir a Clovis como un dúo para el estudio y un quinteto para el directo?

– C: No exactamente. Clovis son Fino y Cristina. Hacemos las canciones, trabajamos a tiempo total en el grupo e intentamos hacerlo todo a nuestro gusto. En directo tenemos, por un lado, el formato ‘pseudoeléctrico’, con los dos solos, que es más crudo y, a la vez, íntimo; y, por otro, el formato con banda, que es totalmente eléctrico y a todo volumen. Desde hace tres años, nos acompañan Alfonso Pachés a la batería y Juan Ferrari a la guitarra, que también han grabado muchas de las canciones del disco. Ahora se ha incorporado Pedro Camacho al bajo, porque en el disco los bajos los grabó Fino y en directo lo que quiere ahora es tocar la guitarra.

 

Fino, ¿le cuesta mucho a los seguidores de Enemigos aceptar tu faceta más pop?

– F: Supongo que sí. Al sector más roquero les pareceremos blandos, pero a otros les puede gustar lo que hacemos. Ten en cuenta que hay seguidores de Los Enemigos que también escuchan a Mercromina, Los Planetas, Chucho o grupos con los que guardamos cierta similitud.

 

Cristina, ya que nunca lo he visto, ¿qué había en el fanzine Catódicos protestantes? ¿Se sigue editando? ¿Se puede consultar en Internet?

– C: “Catódicos Protestantes” es un fanzine que hago yo sola. Me gusta sacarle punta a las cosas y soltar un poquito de mala leche a veces, pero, a pesar del lenguaje que empleo, no pretendo ‘sentar cátedra’, ni nada parecido. Hablo de lo que me gusta, y a veces también de lo que no, pero siempre con ironía. También lo uso como excusa para hacer entrevistas a grupos o gente de la que soy fan, y así poder preguntarles lo que realmente me interesa y que nunca les preguntan en la prensa seria y profesional. Empecé en 1999 y sacaba un número al año, más o menos. Es el típico fanzine de toda la vida, en fotocopias, sin grapas, mal maquetado… Ahora hace tiempo que no lo edito ‘físicamente’, pero en Internet tengo abierto un espacio donde voy colocando cosas. La dirección es: http://catodicosprotestantes.blogspot.com. A ver si este año saco un poco de tiempo y vuelvo a editarlo en papel.

 

¿Qué os da el blog http://mundoclovis.blogspot.com/, a la espera de que pongáis en funcionamiento vuestra web, y que tiene de diferente a los blogs habituales?

– C: No contamos intimidades, la verdad, simplemente ponemos las fechas de conciertos, las entrevistas que van saliendo. Es un blog puramente informativo. La idea era que, si alguien se metía en Internet buscando información de Clovis, encontrase algo, hasta que hiciésemos una web ‘de verdad’, que, por cierto, está prácticamente acabada y creo que estará lista antes de que acabe enero. La gente que lo lee, a veces deja un comentario, y así vemos también que feedback hay.

 

Cristina, el primer concierto que vi de Clovis fue en el Santirock. Estuvisteis bien, pero parecía que era Fino el que llevaba la voz cantante entre canciones. ¿Has ganado en confianza en el escenario después de una extensa gira acústica?

– C: Quiero pensar que sí. En un concierto acústico estás totalmente expuesto, no es como cuando hay volumen, distorsión, luces y toda la parafernalia… Tienes a la gente tan cerca que te oyen casi respirar; no hay donde esconderse. Así que, casi por narices, tienes que hablar entre canción y canción, aunque sea un poco. Aprendí mucho de aquellos acústicos. De todas formas, yo no soy muy de ‘arengar a las masas’. Aunque tenga una formación de teatro, la teatralidad en un concierto tiene que salir de dentro, porque, si no, queda falso, y es peor aún. Depende del día; si estoy a gusto y tranquila, pues bien, pero si tengo muchos nervios -que es casi siempre-me quedo callada. Sé que puedo resultar sosa, pero intento hacer las cosas de verdad, con sinceridad, y si no me sale hablar, pues qué le vamos a hacer.

 

Por último, ¿tenéis ganas de volver a Galicia? ¿Qué se puede esperar quien acuda a vuestros conciertos?

– F: Por supuesto. Galicia es uno de mis sitios favoritos de siempre. Incluso me gustaría ir más a menudo, pero de vacaciones, y conocer muchas zonas que me han recomendado amigos gallegos. He ido infinidad de veces, pero siempre a tocar. Ahora es el momento de ofrecer las canciones de Clovis con todo el grupo.

– C: Tenemos muchas ganas de volver. La última vez que estuvimos en A Coruña vino muchísima gente a vernos, pero, como fue en formato acústico, la gente de las últimas filas se quejaba de que no se nos oía bien. Esta vez sí que nos van a oír, porque es todo eléctrico. Y en Vigo igual: estuvimos en junio teloneando a Nada Surf y sé que hay gente que se quedó un poco chafada porque esperaba que fuésemos con grupo. Ahora podrán por fin vernos de esta forma. En el concierto de Vigo tocarán Annie Hall” delante de nosotros. Es un grupo de Orense, muy jovencitos, y nos hace mucha ilusión tocar juntos porque nos gusta lo que hacen, y son muy majos.

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