CAMPUS GALICIA ENTREVISTA NERD

CAMPUS GALICIA ENTREVISTA NERD

ULTRASÓNICA

ENTREVISTAS 2001 


La búsqueda de N*E*R*D

 

El grupo The Neptunes está considerado uno de los equipos de productores de música hip-hop con mayor éxito del mundo. A lo largo de los últimos cinco años, han contribuido a lanzar la carrera de un buen número de artistas, con un ritmo impactante apoyado por un sonido muy personal y una estética muy reconocible. Han trabajado con algunos de los artistas más conocidos del momento, entre ellos Jay-Z, Mystikal, Noreaga, Kelis y Ol’ Dirty Bastard. Sin embargo, The Neptunes por encima de todo, siempre han mantenido su identidad musical. Ahora se presentan como grupo con su álbum In Search Of…, con una mezcla que incluye ritmos hip-hop envueltos en temas llenos de pop psicodélico, rock clásico o sonido new wave.

– ¿Qué es exactamente N*E*R*D y en qué se diferencia de The Neptunes?

– “The Neptunes somos como somos, y N*E*R*D es lo que hacemos. The Neptunes somos Chad y yo, Pharrel, productores y compositores de temas para otros intérpretes. En cambio, N*E*R*D es un grupo formado por Chad, Shay, un amigo nuestro que procede del mismo lugar en el que vivimos, el estado norteamericano de Virginia, y yo mismo. El grupo es como nosotros mismos, es nuestra vida. N*E*R*D destaca como algo básico. La energía de la gente está formada por sus almas. Cuando te mueres, esa energía puede que se disperse, pero no llega a destruirse; incluso cuando alguien muere, su alma va siempre va a algún sitio.”  

– ¿Y qué pretende vuestro primer disco?

– “Este álbum es como la banda sonora de la vida, un diario que recoge todo lo que hemos pasado a lo largo de los dos últimos años. Hemos intentado mostrar el mayor colorido posible en nuestras canciones y añadirles el mayor contenido musical que hemos sido capaces de incluir en cada una de ellas. Eso es lo que hacemos, lo que siempre hemos hecho. Sin embargo, al principio la gente no entendía muy bien qué queríamos conseguir, sobre todo cuando apenas éramos unos adolescentes que vivían en Virginia. Lo que hicimos fue ignorar todas aquellas dudas y crear nuestras propias canciones. Siempre hemos tenido un estilo muy característico, aunque al principio casi nadie lo entendía, sobre todo cuando producíamos algún disco para otros artistas. Supongo que el sonido que desarrollamos se ajustaba mejor a nuestro propio grupo, al movimiento que nosotros mismos creamos. Sin embargo, poco a poco la gente empezó a conocer mejor nuestro estilo.”  

Habéis trabajado para mucha otra gente. ¿Cómo os enfrentáis a ese proceso?

– “Cuando trabajas para otro grupo o para un solista, tienes que conseguir crear discos que te gusten a ti y que también le gusten al artista que los va a interpretar, para que se sienta cómodo con las canciones, todo ello llevando al límite las posibilidades de ese grupo o solista. En cambio, cuando tienes que crear un disco para ti mismo, tú ya sabes lo que eres capaz de hacer, así que puedes sumergirte de lleno en la música que realmente quieres hacer, porque, además, normalmente no dispones de mucho tiempo. Cuando trabajas para ti sientes como si estuvieras bajo el agua: puedes mantener la respiración tanto tiempo como puedas, después subes a la superficie a respirar y después te sumerges de nuevo en la piscina, o lo que es lo mismo, inicias una nueva etapa de tu vida.”  

– ¿Hay alguna base prefijada a la hora de trabajar?

– “El lema que intentamos seguir siempre es: “Haz caso a tu espíritu”. Ésa es tu principal herramienta cuando estás en medio del proceso de desarrollar tu propia música, así que lo mejor es mantenerte fiel a esa intuición, a ese espíritu que Dios te ha dado, esa especie de brújula que guardas en tu interior. Si lo haces, da igual que 9 de cada 10 veces las cosas no salgan como esperas y que tus discos no lleguen al número uno. Sencillamente, haz caso a tu espíritu. Las cosas siempre llegan en ciclos, y en nuestro caso, espero que Chad y yo, cuando esos ciclos empiecen a evolucionar, alguna vez llegaremos a crear algo especialmente bueno. Es importante moverse en diferentes direcciones.”  

– ¿Qué busca In Search Of…?

.        – “Casi nadie conoce la verdadera razón de su existencia, y ni siquiera se plantean para qué están en el mundo ni piensan en quién los trajo aquí, ni en lo que se supone qué deben hacer. No conocen el significado de las cosas. Nosotros intentamos mostrar a los demás todo lo que se están perdiendo, y también enseñarles algunas de las cosas que están buscando. Para nosotros se trata sobre todo de la búsqueda del amor, de la felicidad, de una sonrisa, de la respuesta que me ayude a comprender por qué mi hermano fuma crack. El título se refiere a todo eso, a la necesidad de estar abiertos a todo.”  

– ¿Y ese nombre tan curioso?

– “Nos llamamos N*E*R*D porque tenemos un modo distinto de ver las cosas. Un nerd (en inglés, empollón) es alguien que quiere resultar atractivo para todo el mundo, aunque en realidad sólo se siente a sus anchas cuando estudia y cuando demuestra lo inteligente que es, al tiempo que es un auténtico torpe en lo que a relaciones sociales se refiere. Cuando lo escuchas hablar de las experiencias que ha vivido en el instituto, puedes estar seguro de que te contará algo insoportable, porque tienen una imagen muy distorsionada de la realidad. Si le preguntas a cualquier persona normal, es decir, a la gente que disfruta gastando bromas a los empollones en clase, te contarán un montón de cosas que en realidad son enormemente aburridas. A mí no me importa que me llamen nerd. Pertenecemos a esa clase de gente que se siente orgullosa de sentirse inteligente y despierta cuando los demás a su alrededor no entienden nada. Eso es exactamente lo que hacemos en el mundo de la música, esa es la bandera con la que mejor nos identificamos.  

– Curiosamente, en vuestro disco hay más sonidos de los que podíamos esperar.

– “Nos sentimos influidos por mucha gente diferente, desde Stevie Wonder a Steely Dan, pasando por Donny Hathaway o America. También me gusta mucho el rock clásico, porque es música que habla por sí sola, en ese caso lo de menos son los artistas. Mi familia solía cambiar de ciudad con frecuencia, así que en vez de escuchar a grupos como Kool & The Gang, Earth, Wind & Fire o The Spinners, yo escogía a Lynyrd Skynrd y AC/DC, porque nos sentíamos más cerca de los Ángeles del Infierno. Cuando empezaron a surgir los grupos de la nueva ola, yo escuchaba a Tears For Fears. Ésa es una de las razones por las cuales la música de N*E*R*D surge directamente del corazón. Cuando me refiero al corazón es como si extendieras los brazos y pusieras en una mano el hip-hop, la música sincopada y cosas así, y en la otra el sentimiento y la psicodelia que ofrecía el rock clásico de los 70. Las dos tendencias se unen en medio del cuerpo, cerca del corazón, donde los dos brazos se unen al cuerpo. Ahí es donde encontrarás la música de N*E*R*D.” 

Xavier Valiño

 

CAMPUS GALICIA ENTREVISTA OASIS

CAMPUS GALICIA ENTREVISTA OASIS

ULTRASÓNICA

ENTREVISTAS 2001 


Oasis, el tiempo perdido

 

          Ahora, con la presión de ser el grupo más importante del mundo un tanto reducida, Oasis editan un disco en directo –Familiar To Millionsy anuncian nueva gira y nuevas canciones. Aviso: no te creas del todo lo del disco en solitario de Noel Gallagher, desmentido por él en otras entrevistas.

 – ¿Se han calmado las cosas entre tú y tu hermano Liam desde los conciertos que disteis en verano en el estadio de Wembley?

         – Lo cierto es que no más de lo que es normal entre nosotros, ya sabes. Hoy, por ejemplo, todo está perfecto, porque estoy de visita en casa de mi madre en Manchester y él está en Londres. Aunque tengo que decir en su favor que desde que se separó de su mujer, Patsy Kensit, es un tío diferente. Digamos que se ha calmado un poco. Tal vez suceda que su nueva novia lo tenga encerrado y tranquilo con la marihuana. ¿Quién sabe? Está como un poco más normal, pero estoy seguro de que va a cambiar antes o después.

 – ¿Ha sido así en las últimas sesiones en el estudio para lo que se supone será vuestro próximo disco, después de este álbum en directo?

– Él y el resto del grupo han estado en el estudio, en unas sesiones a las que, casualmente, no fui invitado, así que se puede decir que estoy en huelga en estos momentos, o de paro forzoso. Haremos otro disco, esto está claro: tenemos que hacerlo antes de que alguien más se marche del grupo. Pero incluso si eso no sucede en un plazo de, pongamos, tres años, no quiere decir que el grupo se haya separado definitivamente. Lo digo adelantándome a lo que diría todo el mundo.

 – Tengo entendido que hay una gira en ciernes que os va a tener ocupados gran parte del próximo año con The Black Crowes.

         – Iremos a Sudamérica en enero para tocar en el festival Rock en Rio y hacer un par de festivales que no hicimos en la última gira. Después volveremos a Inglaterra y cambiaremos nuestro espectáculo con canciones nuevas, y estaremos de gira con The Black Crowes entre marzo y noviembre. Siempre he sido un fan de ellos, desde su primer disco. Los he visto muchas veces, y la última vez que fuimos cabeza de cartel en Glastonbury, ellos tocaban antes. Conozco a Chris y Rich y están tan cerca un hermano del otro como podamos estarlo yo y Liam. Tenemos mucho en común: nos gusta su música y a ellos la nuestra. Lo único es que eso pospone nuestro disco unos seis meses. Pero no todos los días se tiene una oportunidad igual. No importa lo que se retrase el disco, siempre y cuando los sigamos haciendo de vez en cuando.

 – ¿Qué hay de las sesiones para un disco de Noel Gallagher en solitario?

– Está casi acabado, así que Liam va a tener un buen marrón justo enfrente de su cara. Veremos si el jodido deja el grupo como amenazó. Si no hubiera habido problemas, y hubiera continuado con la gira, no habría hecho el disco, así que es su culpa. No se trata de una cosa al estilo de Richard Ashcroft después de dejar The Verve o de meterme en el medio de la carrera de Oasis, pero cuando los cantantes son cantantes tienden a sobreactuar. Liam ha tirado contra su propio tejado, así que no le daremos una copia gratis: tendrá que comprarse el maldito disco.

 – ¿Has guardado alguna canción para Oasis?

– He escrito como seis o siete canciones, aunque tengo que decir que cinco de ellas son una mierda. Gem ha escrito su primera canción para el grupo, titulada “The Roller”, algo así como T. Rex haciendo “Instant Karma”. Andy también ha escrito un par de canciones. Liam ha escrito siete, lo que me ha dejado anonadado… Por supuesto, no voy a dejar que las incluya en el disco. Bueno, estoy de broma.

 – ¿O sea que se impone la democracia dentro de Oasis?

– Siempre estuve abierto a que otra gente compusiera, pero ninguno se atrevió. Y ahora todos quieren que se les tome en serio como artistas. De todas formas, todavía estoy a cargo de la nave, quiero que quede tan claro como el jodido cristal. Cuando me preguntan qué hago, les contesto que estoy divorciándome de mi esposa, así que tengo cosas más importantes que hacer que tocar con ellos. ¿Crees que me echarán del grupo? ¡Sería fantástico! No me puedo preocupar de componer música ahora cuando tengo una crisis de personalidad. ¡Me voy a tomar lo que queda del año libre!

 – ¿Qué ha sido lo más duro?

         – Te pasas siete meses en la carretera en una jodida burbuja del rock’n’roll, con todo el mundo tratándote como un niño, así que tu actúas como un niño. Después regresas a casa esperando volver al momento en que lo dejaste y te encuentras que la vida sigue sin ti. Ahora vivo en un hotel con el bar abierto toda la noche, así que salgo siempre. No me he metido nada sólido en dos meses.

 – ¿Qué te ha parecido Kid A de Radiohead?

         – Me gustaban más –y Blur también- cuando escribían canciones. ¿Tienen miedo? ¿Es una declaración artística? ¡Porque a mí no me dice nada! “Hagamos unos ruiditos y llamémosle arte, así no tenemos que escribir una apertura y un estribillo y no lo podrán juzgar comparándolo con otras cosas.” Contestando tu pregunta, me encantó.

 – Por último, ¿dónde están Oasis en el 2000?

         – Ya no estamos de moda. Pero entre 1993 y 1996 fuimos los mejores.

Xavier Valiño

GALICIA CAMPUS ENTREVISTA OCEAN COLOUR SCENE

GALICIA CAMPUS ENTREVISTA OCEAN COLOUR SCENE

ULTRASÓNICA

ENTREVISTAS 2001 


Ocean Colour Scene, el sonido retro en los 90

 

Evidentemente, hay músicas para todas las edades. Las Spice Girls tienen su público y Ocean Colour Scene el suyo, como prueba, una vez más, su disco de grandes éxitos recién publicado. Lo suyo está basado en el folk-rock de los 60, siempre influenciados –en el sonido y en la estética- por el movimiento mod, el que va de los Who y los Small Faces a los Jam y Paul Séller, colega de toda la vida.  

Simon Fowler, su líder, defiende esta teoría. “Mira, no tengo ningún problema con las Spice Girls. Cuando era un chaval, me gustaban Gary Glitter y The Sweet, así que no tengo muchos prejuicios sobre el tema. Y poner a las Spice Girls en el mismo saco que Radiohead, Oasis o nosotros mismos es ridículo. Obviamente, se trata de algo para pasar el rato, ¿qué hay de malo en ello? Si los chavales no se lo pueden pasar bien sin ser criticados, ¿adónde llegaremos? Se trata de entretenimiento para niños.”  

La defensa está más que justificada. Ocean Colour Scene, grupo de éxito y considerables ventas, son criticados constantemente por dedicarse a reproducir un sonido del pasado, sin aportar nada nuevo. Tampoco es algo que le preocupe demasiado a nuestro interlocutor, ya que él mismo fue crítico musical en el pasado.  

Su carrera ascendente no fue, contra lo que pueda parecer, meteórica. Después del fracaso de su primer disco homónimo en 1991, pasaron bastantes años trabajando sin medios en su continuación, Moseley Shoals (1996), el disco con el que se dieron a conocer. Desde entonces han  editado Marchin’ Already (1997), B-Sides: Seasides & Freerides (caras B, 1977), One From The Modern (1999) y Mechanical Wonder (2001), discos efectivos de contenido similar.  

“No necesitamos a la prensa”, es el veredicto de Fowler. “Llegamos a las listas de éxito. La gente nos escuchó y les gustamos. Ésa es la única razón de nuestro éxito. ¡La otra es que somos un buen grupo! Da igual que a alguien en concreto le guste o no nuestro estilo de música, somos buenos en ello."  

Esa imagen que dan de sí mismos como gente honesta y arrogantes puede ser irritante, pero a la gente le gusta. Y buena parte de sus seguidores más acérrimos están en lugares como Irlanda, Escocia y España. Curiosamente, para él España no se asocia a lo más tópico, sino que tiene que ver con la geografía, la tradición e incluso la cultura de los pubs y los bares, que conecta con sus canciones, fáciles de cantar por la gente.  

“Ese tipo de reacción tiene que ser algo celta, aunque también son naciones de marineros, así que tienen sus tradiciones. En lugares como Irlanda, cantar en el pub es parte de la cultura, por eso reconocen la importancia de las canciones, las hacen  suyas y se dan cuenta de que no es nada estúpido.”  

         Olvidemos sus intentos como aprendiz de la sociología: la música de su grupo le debe mucho al folk-rock. Simon Fowler cita artistas como Joni Mitchell, Fairport Convention, o Neil Young. Curiosamente, compartía esa devoción con Linda McCartney, la mujer de Paul McCartney. "Sí, conocimos a Paul McCartney porque su hija y su mujer Linda solían poner nuestros discos en casa. Llegué a hablar con ella un buen rato y nuestro interés común resultó ser Neil Young. Ella era encantadora. Cuando coincidimos en el estudio con Paul para la grabación del tema “Come Together” para el disco benéfico Help no podía con los nervios. Creo que le llamé sir incluso antes de que lo hicieran caballero.”  

De todas formas, el elemento más importante en el éxito de Ocean Colour Scene, les guste o no, es su asociación con la nostalgia por un estilo de vida y un sonido, algo en lo que han seguido las huellas de Oasis y a lo que ha contribuido, y mucho, su amistad y colaboración con el padrino de los mods, Paul Weller. El guitarrista Steve Craddock y el bajista Damon Minichella han venido acompañándolo en numerosas actuaciones a lo largo de la pasada década y suelen aparecer juntos en proyectos conjuntos.  

         No es que fuera un movimiento oportunista: cuando empezaron a colaborar, Paul Weller estaba en el peor momento de su carrera, justo tras la  disolución de The Style Council. Pero su presencia fue crucial, sobre todo cuando la banda estaba a punto de arrojar la toalla. “Nos encontramos en el 91, al grabar nuestro primer disco. Para el segundo nos ayudó a encontrar nuestra propia estima, indicándonos que no se trataba de un pasatiempo, que era justo nuestro mayor temor. Nos dio mucho más de lo que él y todos creen. Si nuestro manager puede ser considerado el quinto miembro del grupo, Paul Weller es el sexto.”  

         Hoy en día no precisan de su apoyo, ya que sus discos posteriores han sido bien recibidos y su entusiasmo por dar conciertos permanece inalterable. Justo como dirían Gary Glitter, The Sweet e, incluso, las Spice Girls, el estrellato pop es como un novio veleidoso, y no lo importa lo más mínimo que seas una banda mod de añejo sonido folk-rock. 

Xavier Valiño

 

CAMPUS GALICIA ENTREVISTA RAGE AGAINST THE MACHINE

CAMPUS GALICIA ENTREVISTA RAGE AGAINST THE MACHINE

ULTRASÓNICA

ENTREVISTAS 2001 


Rage Against The Machine, la amenaza continúa

 

         Furia contra la máquina, sí.  Tom Morello, Brad Wilk, Timmy Commerford y, por supuesto, Zack de la Rocha han sido hasta ahora Rage Against The Machine. Zack de la Rocha ha anunciado que deja la banda, al no satisfacer todas sus ambiciones.  

Así que es Tom Morello, a la falta de un vocalista que de la cara, quien tiene que defender su nuevo disco, Renegades, un álbum de versiones que van de Public Enemy a Paul Weller, de The Clash a Bruce Springsteen, de Eric B & Rakim a Afrika Bambaata, de MC5 a The Stooges, de Rolling Stones a Bob Dylan.   

– ¿Sabías que Zack iba a dejar el grupo?

– No, lo escuché directamente de él cuando me llamó, el mismo día que hizo pública su declaración.  

– ¿No  es algo extraño un disco de versiones y más en este instante?

         – Sí. Aunque he de decir que la banda no se ha separado. Tenemos que decidir qué vamos a hacer. Zack había estado tomándose su tiempo para trabajar en otros proyectos. En lo que respecta a nuestra vida diaria, no hay mucha diferencia.  

– ¿En algún momento pensasteis en dejarlo?

– Zack pensaba que su contribución no era reconocida por nosotros tres, cuando había escrito la mitad de las canciones de discos anteriores. Sólo buscaba reconocimiento, no dinero ni mayor protagonismo. Así que, en nuestro último disco, nos centramos en la música y él en las letras. Al final fue un proceso mucho más saludable que en el pasado. No veo ninguna razón para no continuar, sobre todo porque hemos superado gran parte de las tensiones. No creo que en el fondo de nuestros corazones quisiéramos destruir el don por el que hemos luchado. Quiero decir que podíamos haber vendido dos o tres veces más que nuestro primer disco, pero eso nos hubiera destruido. La tensión creativa es parte fundamental de nuestra química y no la cambiaría por nada.  

– ¿Tiene algo que ver con la idea inicial de no hacer videos?

– Discutimos sobre si deberíamos hacer videos para que la gente asimilara información. Al principio nos oponíamos, y creo que fue la decisión correcta. ¿Se percibirían nuestras acciones de la misma manera si hubiéramos vendido siete millones de discos sin más? No lo creo. Ahí es donde Zack y yo no coincidíamos. Tenemos una forma de pensar diferente sobre cómo dirigir nuestras opiniones. Pero después estamos de acuerdo en casi todo lo demás. Al final el enfrentamiento nos ha ayudado.  

– ¿Y la idea de no conceder entrevistas durante varios años?

– Una de las cosas que quería asegurar era la protección de la integridad del grupo. Que hablábamos de lo que hablábamos en lugar de sólo hablar. Tratamos con una monstruosa cultura pop que tiene una tendencia a domesticar y hacer todo más digerible. Le ha pasado a tantas bandas en el pasado… Es importante que los artistas de nuestra posición prediquen con el ejemplo de que hay una línea muy fina entre la promoción de un producto y la promoción de una idea. Así que para proteger nuestra integridad decidimos contenernos.  

– Ya habéis creado escuela. Sin vosotros no existirían Korn, Limp Bizkit, Molotov o grupos españoles como Superskunk.

– Da la casualidad de que hemos sido un grupo que hemos creado un espacio abierto dentro de la música pop y que hemos intentando poner en marcha una nueva era en la que más voces disidentes en la música comercial puedan formar parte de un nuevo diálogo. De todas formas, por cada Nirvana hay 10 o 15 Bush o quién quiera que sean y tras Rage Against The Machine han aparecido unos cuantos grupos no tan buenos. Me sorprendo cuando pongo la radio y escucho clones nuestros de sexta generación. Cuando empezamos éramos lo más radical. El vocabulario físico de un líder ha sido definido por Zack.  

– Siempre os ha rodeado el aura de ser una banda especial.

– Para nuestro primer concierto en 1991, después de ensayar durante tres meses, decidimos fastidiar a las compañías y vender nuestras propias cintas. La reacción del público fue tan intensa que se convirtió en una celebración de la frustración y la rabia. Fue una sensación increíble. Me di cuenta de que teníamos algo especial y que podíamos llevar las cosas más allá. No hay nada igual. Pero no es que nos levantemos y rompamos el cartón de leche sólo porque no conseguimos abrirlo. Aunque el hecho de que no somos el típico grupo crea una mística alrededor de nosotros que es algo bueno. Siempre es más fácil hablar de política que de ti mismo.  

– ¿Hay algo más que la gente no alcanza a ver?

– Aunque nuestro trabajo es siempre jodidamente serio, en el día a día puede verse que lo hacemos divirtiéndonos. No siempre hay un sentimiento político tan fuerte. Eso es lo que el público ve, justo lo opuesto a la banalidad de lo que sucede en los camerinos.  

– Aunque no tenéis que ver en ello, hay parte del público que sólo busca diversión con vuestras canciones.

– Sí, pero nosotros no nos escondemos. No es que disculpe a esa gente, la que sólo viene por la música. Sucede que en el mundo de la cultura hay mucho rock, y dentro hay mucho rock misógino y mucho rock escapista. Y hay muy poco rock que sea auténtica música de rebeldía. Así que creo que es necesario que esté ahí, emitiendo por lo menos desde nuestros amplificadores.  

– ¿Y cómo os enfrentáis al hecho de que todos los periodistas tengan que preguntaros por la contradicción entre vuestra rebeldía contra el sistema y la utilización de una multinacional?

– Entiendo por qué lo preguntan, y creo que se debe a que destacamos por nuestra posición política. Una pregunta mejor sería a los otros grupos que están en multinacionales: “¿Por qué no hacéis algo con la gran exposición pública que tenéis para lograr algún tipo de cambio?” Mejor eso que atacar a un grupo que lo está haciendo para conseguir unos objetivos políticos. ¿Por qué no dirigirse a quién no lo hace?  

Xavier Valiño

 

CAMPUS GALICIA ENTREVISTA REM

CAMPUS GALICIA ENTREVISTA REM

ULTRASÓNICA

ENTREVISTAS 2001 


R.E.M. «Nunca miramos atrás»

     Rebobinemos hasta octubre del 97. Los días en que peligró el futuro de REM, la banda que supo convertirse en el mejor grupo para todos los públicos sin dejarse su integridad en el camino. Diecisiete años después de su formación en Athens (Georgia), el batería Mike Mills comunicó su deseo de abandonar, dilapidando meses de trabajo en la gestación del decimocuarto trabajo de la formación, Up. 

En medio de la crisis, salieron del atolladero completando aquel estimable disco de corte experimental, denso y un punto tecnológico con el que reaccionaron contra las claves de su popularidad. Refundados como trío, los nuevos REM no recordaban siquiera levemente a la banda que fuera el epítome del rock americano de los ochenta. Tampoco al grupo que encaró la pasada década triunfando en todo el globo con Losing my religion, sin por ello dejar de ser un modelo de actitud para varias generaciones de bandas alternativas.  


          Aunque sus ventas recientes no están a la altura de su millonario contrato discográfico –más de 11.000 millones–, REM siguen sin ceder a presiones comerciales. Podría parecerlo ante su nuevo sencillo, Imitation of life (puro REM), pero el resto de su nuevo álbum –Reveal– devuelve a una banda que busca la redención en la recuperación de su propia identidad.

Ejercicio de frescura  

Renacidos como grupo al uso con la ayuda de viejos asalariados de lujo como Joey Waronker (Beck), Scott McCauhgey (Young Fresh Fellows) y Ken Stringfellow (Posies), se han marcado un ejercicio de frescura desde la fidelidad a las esencias de unos dinosaurios en buena forma, pese a esas dos décadas de andadura.

Grabado en Vancouver, Dublin, Miami y Athens, Reveal es un disco luminoso y, a la vez, meditativo. Un trabajo abrillantado con delicados arreglos de cuerdas y metales, melodías y sutiles cajas de ritmos sobre la formación clásica de guitarra, bajo y batería. Todo al servicio tanto de canciones «luminosas y veraniegas» (Stipe habla así de Beachball o de ese plagio velado a los Beach Boys que es Summer turns to high), como a tupidas piezas etéreas a medio tiempo o reflexiones campestres de tono enigmático y descreído.


¿Qué habéis tratado de revelar con Reveal?

– Michael Stipe: No hay un mensaje concreto. En Up, éramos tres tíos trabajando en un disco; ahora somos de nuevo una banda. Nuestra intención principal era ir más allá como grupo de lo que habíamos hecho en las actuaciones. Quería que pareciera un disco de verano, el típico álbum que puedes ponerlo como acompañamiento de fondo y que nunca tienes ganas de cambiar. Música que escuchas casi sin darte cuenta de que está ahí. Las canciones son más concisas. Con el último álbum, lo hicimos lo mejor que pudimos, pero ahora es cuando hemos podido levantar la voz de nuevo, musicalmente hablando. Hemos grabado tocando juntos en el estudio, y ello le ha dado al disco un aire más cálido y cercano.

– Peter Buck: Acabábamos de finalizar la última gira con Joey (Waronker), Scott (McCaughey) y Ken (Stringfellow) y nos sentíamos como un auténtico grupo. Son el tipo de tíos con los que te puedes encerrar en un estudio a componer. Hubo una comunicación muy natural, ya que nos conocemos desde hace mucho Con Scott tocamos desde el 85 y a Ken le conozco desde hace más de diez años. Desde el principio, tuvimos el tipo de canciones que queríamos para este disco. Eso le ha dado la unidad que quizá Up no tenía.  


¿Tan traumático fue el abandono de Bill Berry? ¿Pensasteis en la separación de REM?

– P. B.: Teníamos una banda desde siempre y todo cambió de un día para otro. Up se grabó en medio de un pequeño caos, pero nunca llegué e pensar en una separación. La música me seguía apasionando y no estaba dispuesto a irme a casa sin tratar de buscar una solución.

– M. S.: Quizá los demás opinen otra cosa, pero sentí que el grupo se acababa. Tenía la sensación de que íbamos a grabar un gran disco y, de repente, Bill anunció que se iba, las relaciones se enturbiaron y todo se volvió confuso. No es algo de lo que me guste hablar. Me resulta embarazoso, me siento como el típico rockero contando al Rolling Stone problemas y terapias que a nadie le interesan. Por fortuna, descubrimos que nuestra amistad es lo que sostiene el trabajo de toda una vida.

¿Que ha inspirado esos textos tan escépticos ¿Hay alguna sensación concreta que hayáis tratado de abordar en Reveal?

– M.S. Dejé de pensar y me dejé llevar; creo que esa es la forma más pura de expresión. Es como compuse alguna de las canciones más conocidas de REM. Al menos ocho de las canciones están hechas así: me he guiado por mi instinto más que nunca. Escribo de cosas íntimas pero que reflejan las inquietudes espirituales . Creo que ese escepticismo es un equilibrio entre lo real y lo irreal, entre el idealismo y el cinismo. Un equilibrio que entronca con la vieja separación entre el cuerpo, la mente y el espíritu.

Con vuestros últimos discos habéis perdido a muchos de vuestros viejos fans. ¿Tratáis de recuperarlos volviendo a un sonido más clásico?

– P. B.: No veo este disco como una rectificación, sino como un paso adelante. No es un álbum fácil, pero estoy muy contento con su sonido. Perdemos fans con cada álbum, pero también ganamos otros nuevos. Puede que tenga un sonido más clásico y melódico, pero hemos utilizado también mucha tecnología actual. La misma que Puff Daddy, pero de otra manera. Me gustan todos esos aparatos antiguos, tengo una habitación llena de esos juguetes. A veces me preguntan de dónde he sacado un sonido y les contesto que de un cacharro que compré de segunda mano por 99 pavos.

– M. S.: Las ideas que manejo para una canción no siempre tienen que ver con el pop típico. Trato de llevar las ideas al límite y eso me conduce a veces al terreno más experimental. Oigo música electrónica y lo que ahora hacen grupos que admiro como Radiohead, pero, como banda, tratamos de evolucionar sin perder nuestras señas de identidad.  


Hay temas casi folkies, como Turns to High o She wants to be, que recuerdan vuestro pasado independiente.

– M. S.: Sí, hay algunas canciones lentas y algo lánguidas. Es inevitable que en nuestras canciones haya elementos de nuestros primeros discos, pero no es algo consciente, ya que tratamos de ir siempre todo lo lejos que podemos sin mirar nunca atrás. Nuestros últimos discos reflejan lo que somos ahora, pero supongo que tenemos un estilo.  

Contra la rutina


El primer single es algo confuso, más rápido y pegadizo que el resto del disco.

– P. B.: Es la única canción con el típico sonido REM. Ni siquiera la íbamos a meter, porque no queríamos hacer un disco con el sonido de siempre, pero la compañía la escuchó, les encantó y decidieron sacarla como single. Tuvimos que cortarla porque, originalmente, duraba más de seis minutos. Mi favorita es un tema muy poco popular. Saturn Return; tiene unas melodías muy hermosas. Creo que representa muy bien a los Rem de 2001.


Habéis tocado ya estas canciones en directo. ¿Cómo las ha recibido el público?

– M.S.: La reacción ha sido muy buena, sobre todo, teniendo en cuenta que no es un disco fácil. Es un desafío poner enfrente del público canciones en las que has estado trabajando aislado durante año y medio. Cambia por completo tu perspectiva.

¿Vais a salir de gira este año?

– P.B.: Nos encanta tocar en directo, pero es agotador y cada vez más complicado. Una gira larga es un compromiso para nosotros. Hemos ido echando raíces con el paso del tiempo. Hicimos muchas giras en los ochenta, así que en los últimos tiempos hemos decidido no meternos en tantas. Nos gusta que nuestros conciertos sean algo especial y no podemos estar girando con cada disco; todo se volvería demasiado rutinario.


¿Cuál es el secreto para tener un gran contrato discográfico y hacer al mismo tiempo discos para una amplia minoría?

– M. S.: No puedes pensar en la gente cuando compones. Tienes que abstraerte. Si lo que la gente de 19 años quiere es lo que suena en la radio, yo no voy a dárselo. Intentamos hacer el disco perfecto y todavía no lo hemos conseguido.  

Xavier Valiño

 

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