ULTRASONICA ARTÍCULOS 2007 CHRISTINA ROSENVINGE EN CONCIERTO

ULTRASONICA ARTÍCULOS 2007 CHRISTINA ROSENVINGE EN CONCIERTO

Ultrasonica e-zine :: Xavier Valiño

ARTÍCULOS 2007


 

Christina Rosenvinge en concierto

 

(Teatro Principal de A Estrada, 16 de marzo de 2007)

 

 

“Tengo problemas con todos los cables, incluso el de la plancha. Será por lo mucho que me hierve la cabeza”. Aún hoy, después de tantos años en el negocio, ver a Christina Rosenvinge sobre un escenario produce un cierto desasosiego. Al principio de su actuación en A Estrada, dentro del ciclo de conciertos Marzopop, esa sensación se confirmó. Acompañado únicamente por el multiinstrumentista Charlie Bautista, Christina se presentó tocando el piano, instrumento que reconoció haber empezado a tocar hace apenas cuatro años, y no se sabe muy bien si no quiso o no pudo comunicarse con el público en esas primeras canciones en inglés provenientes de sus últimos tres discos, los que derivan de su experiencia en Nueva York.

 

Sin embargo, desde el momento en que un espontáneo pidió en voz alta “Sábado”, la distancia y la tensión se esfumaron. Christina sonrió y empezó a improvisar algún que otro comentario entre canción y canción. Reconoció que no tocaba “Sábado” desde hacía ocho años, pero la tocó aquí y se la dedicó a ese desconocido que se la había pedido entre las sombras.

 

Su voz iba ganando a medida que avanzaba el concierto, descubriéndose como su gran arma en estos momentos, pudiendo evocar los extremos que van de P J Harvey o las cantantes francesas que tanto les gusta susurrar. Tras desaparecer con un final más intenso, volvió para hacer el “Hallelujah” de Leonard Cohen en una buena versión y “Tok, Tok”, un momento digno de Hitchcock (según ella, inspirada en una película del realizador) y el más celebrado de su último álbum.

 

   

 

Parece que la gente se había enganchado en esta segunda parte del concierto, porque tuvo que salir a hacer un segundo bis en el que declaró abierto un turno de peticiones. Su acompañante no conocía alguna de las canciones solicitadas, así que se prestó a enseñarle los acordes en ese momento, ganándose nuevos aplausos. Curiosamente, las canciones que más se le pedían al final eran las de su época con Christina y los Subterráneos, de las que no toca últimamente, pero que aquí recuperó sin preocuparle en absoluto, cerrando el concierto con “Tú por mí”. Hay quien dice que en directo se muestra fría y distante y ella asegura que tiene siempre problemas en directo con los cables. Salvo un momento dado en que la guitarra emitía extraños sonidos por un pequeño acople, en A Estrada no hizo honor a nada de esto. Puede que para desmentir la fama que le precede y escapar a su sino sólo necesite empatía con su público.

 

Xavier Valiño

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