U2: The Joshua Tree

U2: The Joshua Tree (reedición, Island-Universal)

 

 

Cuentan que cuando en 1991 le preguntaron a los componentes del grupo U2 cómo sería su siguiente disco, su respuesta no dejó ninguna duda: “Será el sonido de cuatro hombres talando el árbol de Joshua”. La sombra del disco –árbol en su símil– The Joshua Tree (El árbol de Josué), que también pudo llamarse Desert Songs (Canciones del desierto) o The Two Americas (Las dos Américas) era ya entonces demasiado alargada y el grupo buscaba a toda costa deshacerse de su influjo.

 

Cuatro años antes, The Joshua Tree había sido el disco que había catapultado a los irlandeses al mega estrellato, una liga en al que hasta entonces habían reinado Led Zeppelin, The Who o los Stones. Desde su irrupción en 1980 con Boy, siendo todavía casi adolescentes, la repercusión de sus cuatro discos anteriores había ido en aumento, pero nada hacía prever que su siguiente trabajo iba a llegar a los 25 millones de copias y que pasarían a ser uno de los escasos grupos que podría llenar cualquier estadio desde ese momento.

 

Lo que los discos precedentes les había mostrado era otra cara de los Estados Unidos, la que podían ver desde las ventanillas de los autobuses de aquellas primeras giras, en sus moteles y en las calles de sus ciudades que aún podían pisar casi de forma anónima, una Norteamérica que hasta entonces habían conocido a través de la literatura y el cine (en buena parte por la obra de irlandeses emigrados) y, también, por supuesto, la música, unas raíces (góspel, soul, blues) hacia las que virarían aún más en su siguiente disco –y película–, Rattle & Hum, que sería considerado su primer paso en falso.

 

 

The Joshua Tree tenía todo lo que se podía esperar de un grupo al borde de conquistar el mundo, o sea, singles como “With or Without You”, “Where the Streets Have No Name” o “I Still Haven’t Found What I’m Looking for”, que, además de poder ser coreadas masivamente por miles de personas al mismo tiempo, los mostraba todavía creativos buscando un sonido de paisajes abiertos acompañado de textos cargados de referencias bíblicas, en un trabajo redondeado por la brillante producción de Brian Eno, Daniel Lanois y Steve Lillywhite; además, se acompañaba de canciones de poderosa pegada, como “Bullet the Blue Sky” (¿lo más cerca que nunca han estado de Led Zeppelin?) y otras más reflexivas como “Running to Stand Still”.

 

Han pasado 30 años desde su edición y de ahí esta reedición que ahora se publica. La versión deluxe se presenta con el disco remezclado y el añadido de un concierto inédito hasta ahora grabado en el Madison Square Garden de Nueva York el 28 de septiembre de 1987 (con la colaboración del coro góspel de The New Voices of Freedom en “I Still Haven’t Found What I’m Looking for”). El directo fue registrado seis meses después de la edición del disco, y en él interpretaron ocho de las once canciones del álbum, lo que da una idea de la importancia que el grupo le daba, de la seguridad que tenían en ellas y de que, a esas alturas, su audiencia conocía perfectamente sus nuevas composiciones.

 

 

Seguramente así lo recuerden quienes asistieron a su concierto de Madrid dos meses antes, el 17 de julio en el Santiago Bernabéu, en el que U2 compartieron escenario con The Pretenders, UB40 y Big Audio Dynamite, y en el que interpretaron también las mismas 17 canciones que se recogen en este disco (salvo “Trip Through Your Wires”), añadiéndole otras cuatro más (“The Unforgettable Fire”, “The Electric Co.”, acompañada de un fragmento de “Break on Through” de The Doors, “Help” y “Bad”, en la que intercalaron una referencia a “Walk on the Wild Side” de Lou Reed).

 

 

La edición súper deluxe se presenta con un libro de 84 páginas que incluye fotografías personales nunca antes vistas y que fueron tomadas por The Edge durante la sesión de fotos hecha en el desierto de Mojave en 1986 que sirvió para tomar la imagen de la portada. En esta edición de cuatro compactos o siete vinilos se suma, a los dos ya citados, un tercer compacto con varias remezclas, tres de ellas más atmosféricas que las originales (“One Tree Hill”, “Bullet the Blue Sky” y “Running to Stand Still”), otra casi igual (“Red Hill Mining Town”), una de “With or Without You” a cargo de Daniel Lanois que hace que suene distinta con escasas variaciones y una fantasmagórica toma de “Where the Streets Have No Name” firmada por Flood.

 

 

El cuarto disco recoge las caras B y algunas rarezas grabadas en aquel año bien productivo. Entre ellas están algunas destacables como “Silver and Gold” o “Walk to the Water”, una delicada “Sweetest Thing” que acabaría editándose finalmente como single de un recopilatorio futuro y “Spanish Eyes”, seguramente una de las dos o tres mejores canciones suyas que no aparecieron en sus álbumes oficiales, aunque bien es cierto que su ritmo acelerado no tenía mucha relación con el resto del disco y probablemente por eso no encontrase acomodo dentro de The Joshua Tree.

 

 

A esta completa reedición solo le faltaría un documental sobre aquella etapa de la banda, para lo que bien podría haber servido el especial que el canal VH1 emitió en su día con el título de U2 – Classic Albums: The Joshua Tree. Es innegable el interés por aquella etapa en el que el grupo fijó, sin pretenderlo, el rasero por el que iban a ser medidos de ahí en adelante. No es extraño, pues, que acabaran cuatro años después queriendo ir contra lo que habían conseguido. Hoy aquella valoración parece tamizada por el paso del tiempo, de lo que esta reedición es su prueba más tangible.

 

 

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