THE BEATLES REMASTERS

The Beatles, remasterización de su catálogo

 

 

El pasado 9 de septiembre de 2009 (9-9-09) Apple Corps Ltd y EMI Music relanzaron el   catálogo original de los Beatles remasterizado digitalmente por primera vez para todo el mundo. Ese mismo día, se editó el videojuego The Beatles: Rock Band. Cada uno de los álbumes ha sido editado en una réplica idéntica al diseño artístico original, incluyendo los libretos de las primeras ediciones con nuevos textos y fotos inéditas. Durante un periodo limitado, cada CD incluirá un breve documental sobre el álbum. En la misma fecha, se lanzaron también dos nuevas cajas con las colecciones de los CD de los Beatles en estéreo y en mono.

 

Los álbumes han sido remasterizados por un equipo de ingenieros en los estudios Abbey Road de EMI a lo largo de cuatro años, utilizando las últimas tecnologías de grabación junto a los antiguos equipos del estudio, manteniendo cuidadosamente la autenticidad y la integridad de las grabaciones analógicas originales. El resultado de este minucioso proceso es la más alta fidelidad al catálogo que se ha conocido desde su edición original.

 

 

La colección se compone de los 12 álbumes de los Beatles editados en estéreo, con el diseño y la lista de canciones originales aparecidas en el Reino Unido, más el álbum Magical Mistery Tour que pasó a formar parte del corazón del catálogo de los Beatles cuando se lanzó en  CD en 1987. Además, las colecciones Past Masters Vol. I y II  aparecen juntas en un sólo volumen. Esto significa que, por primera vez, los primeros cuatro álbumes de los Beatles están disponibles en estéreo en CD. Estos 14 álbumes, junto a un DVD con una colección de documentales, también se editan en una caja especial.

 

En el nuevo diseño de cada CD, los libretos incluyen detalladas notas históricas y anotaciones informativas de las grabaciones. Con excepción de los Past Masters, los CD también ofrecen mini documentales rodados durante la realización de cada disco, dirigidos por Bob Smeaton, que se incluyen como archivos QuickTime en cada álbum. Estos documentales contienen imágenes de archivo, fotografías raras y conversaciones de los Beatles nunca escuchadas, que ofrecen una versión más personal y única de la atmósfera del estudio.

 

Además, se publica una segunda caja creada pensando en los coleccionistas. Se trata de The Beatles In Mono, que reúne todas las grabaciones de los Beatles que fueron mezcladas para ediciones en mono. Contiene diez de los álbumes con sus grabaciones mono originales, además del disco Mono Masters que cubre el mismo espectro que las grabaciones estéreo Past Masters. Como bonus se ofrecen las mezclas mono de Help!  y Rubber Soul junto a las mezclas en estéreo de 1965 que no habían sido lanzadas antes en CD. Estos álbumes se publican en réplicas CD de mini vinilos, con todos los detalles originales y los textos de la etiqueta.

 

 

Los álbumes estéreo, disponibles individualmente y también en una caja especial, han sido remasterizados por Guy Massey, Steve Rooke, Sam Okell, Paul Hicks y Sean Magee. Todos los CD contienen el diseño de los vinilos originales y los textos de la primera edición. Son, en concreto:

 

1.      Please Please Me (CD debut en stereo)

2.      With The Beatles (CD debut en stereo)

3.      A Hard Day’s Night (CD debut en stereo)

4.      Beatles For Sale (CD debut en stereo)

5.      Help!

6.      Rubber Soul

7.      Revolver

8.      Sgt. Peppers Lonely Hearts Club Band (con notas de 1987 y nuevo texto de Paul McCartney)

9.      Magical Mistery Tour

10.   The Beatles

11.   Yellow Submarine (incluye las notas originales de la edición en Estados Unidos)

12.   Abbey Road

13.   Let It Be

14.   Past Masters (con nuevos textos de Kevin Howlett)

 

 

Los álbumes en sonido mono, que sólo aparecen formando parte de la caja mono, han sido remasterizados por Paul Hicks, Sean Magee, Guy Massey y Steve Rooke, e incluyen un ensayo escrito por Kevin Howlett. Son, en concreto, los siguientes:

 

1.      Please Please Me

2.      With The Beatles

3.      A Hard Day’s Night

4.      Beatles For Sale

5.      Help! (incluye las mezclas originales de 1965 en estéreo)

6.      Rubber Soul (incluye las mezclas originales de 1965 en estéreo)

7.      Revolver

8.      Sgt. Peppers Lonely Hearts Club Band

9.      Magical Mistery Tour

10.   The Beatles

11.   Mono Masters

 


El proceso de remasterización comenzó con un largo periodo de comprobaciones, test y chequeos antes de transferir las cintas master analógicas a los soportes digitales. Cuando finalizó este proceso, el transfer se realizó utilizando una estación de trabajo Pro Tools, operando a 24 bit y 192kHz de resolución con un convertidor Prism A-D. La transferencia se realizó con el cuidado y la lentitud requeridos, dando a cada pista y a cada canción el tiempo necesario. Aunque las cintas no tenían problemas de pérdida de óxido, se detectó un leve aumento de polvo que fue eliminado de los cabezales y de las cintas en cada canción.

 

Se acordó que los chasquidos eléctricos, golpes de aire en los micros producidos al cantar, silabeos excesivos y otros problemas, fueran solucionados hasta donde fuera posible, sin afectar a la integridad original de las grabaciones. Además, la tecnología de reducción de ruido ha sido utilizada de manera sutil y moderada. Menos de cinco de los 525 minutos de música de los Beatles han sido sometidos a este proceso. Por otra parte, las técnicas actuales que limitan la amplitud de las frecuencias para aumentar el nivel de sonido sólo se ha usado en las versiones estéreo y de manera muy limitada para conservar la dinámica original de las grabaciones.

 

Cuando todos los álbumes habían sido transferidos, cada canción fue escuchada varias veces para detectar cualquier imperfección. Este proceso fue dirigido por Guy Massey, trabajando junto al ingeniero de restauración de audio Simon Gibson. Después se procedió a comparar el sonido de las cintas originales con los nuevos transfer y, cuando se acabó el proceso en cada álbum, se realizó una nueva y profunda escucha en el Estudio 3 (familiar a todos los ingenieros porque todos los últimos proyectos de remezclas y remasterización de los Beatles se han hecho allí) para dar los últimos retoques a la ecualización. Por último, Guy y Steve, Allan Rouse y Mike Heatley comprobaron de nuevo cada remasterización antes de dar la aprobación final. Así sucedió con los 13 álbumes, a los que no se dio el visto bueno hasta contar con la satisfacción de todo el equipo. Repasemos su contenido:

 



THE BEATLES (PLEASE, PLEASE ME), 1963


De las 14 canciones que forman el primer álbum, el primero de los que produciría George Martin, ocho son fruto de la colaboración de Lennon-McCartney, tanto en la composición de los temas como en la ejecución vocal de los mismos. La temática predominante es, como no, el amor adolescente de instituto y sus conjeturas aunque en “There’s A Place” se adivina una nueva dirección. Contiene el primer single del grupo (“Love Me Do”) el rompe-pistas “Twist & Shout” y el primer número uno para el cuarteto (“Please, Please Me”). El disco debutó en lo más alto de las listas de Inglaterra.

 


WITH THE BEATLES, 1963


Otras 14 canciones conforman el segundo elepé de los de Liverpool, con la misma fórmula que su debut, y sirven para consolidar la beatlemanía y la forma de componer y ejecutar los temas. Conviene destacar la primer composición de George Harrison (“Don’t Bother Me”) y la segunda interpretación vocal de Ringo Starr en “I Wanna Be Your Man” (la primera había sido “Boys” en The Beatles). Recoge tres versiones homenaje al repertorio Tamla Motown (“Money”, “Please Mr. Postman” y “You Really Got A Hold On Me”) y una enérgica versión de “Roll Over Beethoven” de Chuck Berry. Además podemos encontrar “All My Living”, la cual sufrió un singular cambio para convertirse en un éxito en la interpretación de Los Manolos en España hace tan sólo unos años. Segundo trabajo y segundo número uno en Inglaterra en un mismo año que coronan tocando en directo ante la Reina Madre y la alta sociedad británica.

 

 

A HARD DAY’S NIGHT, 1964


Después de dominar Inglaterra, los Beatles  cruzaron el charco, dónde ya habían sembrado las listas americanas con sus éxitos antes de aterrizar en el aeropuerto J.F. Kennedy de Nueva York. El Billboard presentaba este panorama en 1964: 1.”Can’t Buy Me Love”, 2. “Twist & Shout”, 3. “She Loves You”, 4. “I Want To Hold Your Hand” y 5. “Please, Please Me”… Este disco, cuyas primeras 7 canciones (antigua cara A), sirven de banda sonora a la película del mismo nombre, establece la hegemonía mundial del grupo como fenómeno popular y demuestra la importancia de la imagen en nuestra cultura. Nadie escapa ya al estilo Beatles, que asomaba en la portada de su primer trabajo: traje ceñido con corbata, botines y, por supuesto, el archiconocido pelo-casco (recuerdo de una fotógrafa alemana en sus noches/días de Hamburgo). Por primera vez, todas las composiciones son propias y dominan los medios tiempos, el color y las melodías redondas. El disco aparece con un repertorio distinto en Estados Unidos.

 

 

 

BEATLES FOR SALE, 1964


El grupo retorna a sus orígenes rockeros de sus alborotadas noches en The Cavern, para grabar este LP con versiones de clásicos de Chuck Berry, Carl Perkins y Leiber-Stoller. Aparecen 8 nuevas composiciones del tándem Lennon-McCartney que ya empezaba a apuntar en direcciones contrarias: cada miembro empieza a encontrar su propio estilo y en sucesivos trabajos estas diferencias se harán mucho más patentes. También en la producción y en el sonido se adivinan nuevas formas que culminarán en los siguientes trabajos Rubber Soul y Revolver. Contiene, entre otras canciones, “Eight Days A Week” que fue número uno en Estados Unidos.

 

 

HELP!, 1965


Este disco, que acompañaba a la segunda película homónima del grupo (de nuevo dirige Richard Lester), se publicó en junio de 1965 casi coincidiendo con los dos únicos conciertos del cuarteto en España (2 de julio en Barcelona y 3 de julio en Madrid). La primera canción es literalmente un grito de socorro de John Lennon ante el monstruo que habían creado: las agotadoras giras y eventos promocionales, sumados a la asfixiante beatlemania hacen que los Beatles empiecen a plantearse el dejar de girar (casi un año más tarde lo harían). Aparte de “Help!”, George Harrison contribuye con dos nuevas canciones. Conviene destacar la primera, claramente influenciada por Bob Dylan -de la mano de John Lennon (“You’ve Got To Hide Your Love Hawai”)y por supuesto, “Yesterday” (hay registradas más de 2.500 versiones de la misma), cortesía de un sueño nocturno de Paul McCartney. Las letras de las canciones empiezan a volverse más complejas y algunas entran en lo existencial y en la añoranza de un mejor tiempo pasado, lo que supone todo un avance para la temática musical pop.

 

 

RUBBER SOUL, 1965


He aquí una prueba más de la importancia de Bob Dylan en la música del siglo XX: curiosamente, mientras que los grupos pop-rock se dejaban influenciar por Dylan, éste sufría el mismo fenómeno a la inversa. No hay vuelta atrás: los Beatles descubren un nuevo territorio. El sonido evoluciona gracias a la introducción de nuevos instrumentos y a la producción (George Martin sigue adaptándose al nivel de complejidad de las canciones) y las melodías, vocales (los coros son para ser analizados aparte) e instrumentales, adquieren un nuevo brillo y perfección. La marihuana, no hay por qué esconderlo, también les ayuda a dar dos e incluso tres dimensiones a las letras, que son de todo tipo: bromistas (“Norwegian Word”), sarcásticas (“I’m Looking Through You”), melancólicas (“Michelle”), de amor, deseo y angustia (“Girl”), simples (“The Word”) y evocativas (“In My Life”). La portada presenta una leve pero sintomática distorsión de lente.

 

 

 

REVOLVER, 1966


La portada dice mucho del contenido y estado mental de los cuatro miembros y sitúa a los Beatles en la vanguardia de la música moderna. No son pocos los que opinan que Revolver es el mejor disco de la historia del pop-rock o el primer disco de carácter hippie antes de los hippies. Lo que es innegable es que éste es el resultado de un esmerado trabajo de estudio lleno de riqueza instrumental (George Martin, una vez más) y que la influencia de los estupefacientes transciende ya al cannabis (más tarde los Beatles reconocerían que Dr. Robert es el nombre del principal licenciado que suministraba ácido en Nueva York). “Tomorrow Never Knows” (¿de qué trata esta canción?), “Love You To” (un corto viaje a la India de George Harrison) y “She Said, She Said” (“ella dijo sé lo que es estar muerta”) fueron escritas bajo la influencia del LSD. Casi todas las canciones desprenden imaginación, una particular sensibilidad poética, frescura y un talento creativo fuera de lo común; hasta se permiten componer la infantil “Yellow Submarine”, cantada por Ringo esta vez.

 

 

SGT. PEPPER’S LONELY HEARTS CLUB BAND, 1967


Otra portada histórica para una grabación esencial. Escuchando este disco, es innegable que los Beatles habían alcanzado su cima creativa. El disco funciona más que ningún otro como una unidad; de hecho, el vinilo original se concibió sin pausa entre las 13 canciones, excepto la propia de las caras, pero también respira individualidad creativa y está lleno de detalles melódicos y cromáticos, trampas de estudio y sobre todo, originalidad. Si George Martin estaba buscando un puesto como quinto beatle, aquí se lo ganó con creces después de exprimir hasta el infinito las posibilidades de un cuatro pistas. Se dice que es la respuesta de los Beatles al Pet Sounds de los Beach Boys y también se comenta que los Beach Boys fueron incapaces de ofrecer la contrarréplica. Esta aplastante obra universal fue uno de los discos-cabecera de la famosa primavera-verano del 68 y es un icono de la cultura hippie. Sigue habiendo referencias obvias a las drogas, a pesar de las explicaciones de John Lennon (“Lucy In The Sky With Diamonds”), pero también aparecen odas a la amistad (“With A Little Help From My Friendo”), referencias a la vida cotidiana (“A Day In The Life” fue escrita a partir de un recorte de periódico), comportamientos inconformistas (“She’s Leaving Home”) y conexiones con el delirante mundo del circo (“Being For The Benefit Of Mr. Kite”).

 

 

 

MAGICAL MYSTERY TOUR, 1967


Originalmente concebido como banda sonora de la película del mismo nombre en forma de EP de seis temas (los primeros seis de la edición actual), posteriormente se rellenó con singles y caras B anteriores a la propia grabación y a Sgt. Pepper’s, con joyas llenas de referencias a su ciudad natal como “Strawberry Fields Forever” (siempre nos gustará saber que John empezó a componerla en España) o “Penny Lane”, además del archiconocido himno amoroso “All You Need Is Love”. Debido al fracaso y malas críticas de la película en Inglaterra, pasó inadvertido en su país de origen, aunque sí logró conquistar el número uno en Estados Unidos. A pesar de ello, es una sucesión de canciones originales y sin desperdicio alguno, en la que figuran detalles impagables como la instrumental “Flying”, firmada por los cuatro Beatles (¿otra referencia a las drogas?), la bella y triste “The Fool On The Hill” y algunos cambios de personalidad surrealistas como “I Am The Walrus”, en la que John proclama “sentado en un copo de maíz” que es “el hombre huevo” y también “la morsa”, aunque algunos expertos opinan que en esta canción es patente la influencia de Lewis Carrol (sobre todo Alicia en el País de las Maravillas), Edgar Allan Poe e incluso Shakesperare. Más tarde, John aclararía, para tranquilidad de todos, que la morsa era Paul… ¡Uf! Desde luego, 1967 fue un año positivamente creativo para el grupo, que sufrió una terrible desgracia con el misterioso fallecimiento de su padre-manager Brian Epstein. Muchos opinan que éste fue el comienzo de la separación de la banda.

 

 

 

THE BEATLES (WHITE ALBUM) 2CD, 1968


Después del grado de sofisticación que habían adquirido las letras y la experimentación musical, los Beatles intentan volver a sus raíces musicales, es decir, el rock & roll, y componen, esta vez individualmente, casi todas las canciones del doble álbum en un tranquilo retiro en la India, auspiciado por George Harrison, para encontrarse a sí mismos. De hecho, el disco comienza con “Back In The USSR”, un homenaje-parodia a “Back In The USA” de Chuck Berry. Es sabido que el grupo empezaba a desmembrarse y que cada músico entraba en el estudio con sus canciones, grababa los instrumentos que sabía o podía tocar y más tarde se completaban entre uno o dos miembros más. El clima empezaba a ser irrespirable y no tenía nada que ver con el comienzo (hasta el buenazo de Ringo Starr presentó su dimisión temporalmente). Aun así, aquí se encuentran obras maestras del calibre de “Dear Prudente” (Lennon), “While My Guitar Gently Weeps” (compuesta por Harrison con la colaboración estelar de Eric Clapton en los solos de guitarra), “Blackbird” (McCartney) y, por supuesto, ramalazos rockeros como “Birthday”, “Why Don’t We Do It In The Road”, “Everybody’s Got Something To Hide Except From Me And My Monkey”, la furibunda “Helter Skelter” y la conocida “Revolution”. Algunos críticos encuentran claras referencias políticas en las letras y, sobre todo mucho, mucho humor, mientras que, por otra parte, otros muchos achacan el principio de la disolución a la irrupción incómoda de Yoko Ono y/o al nuevo carácter emprendedor del cuarteto (creación de Apple Ltd., sello y compañía propia bajo la que aparecerían futuras creaciones de los Beatles).

 

 

 

YELLOW SUBMARINE, 1969


Este trabajo recoge la música de la película de dibujos animados homónima. En realidad de los 13 temas que forman este disco, sólo hay 4 nuevos y compuestos por alguno de los Beatles. Del resto, dos son reediciones (“Yellow Submarine” y “All You Need Is Love”), las seis restantes pertenecen a George Martin (fueron interpretadas por una orquesta para la película y la última es una adaptación de “Yellow Submarine” de la mano de George Martin y su orquesta. De las mencionadas 4, que podrían haber pasado inadvertidas en Revolver o Sgt. Pepper’s, dos son composiciones de Harrison. A excepción de los temas de George Martin y su orquesta, se podría decir que el resto del disco es una chiquillada con enjundia. A diferencia de las películas previas, que eran filmes promocionales del grupo con buenas canciones, pero sin ningún argumento sólido, (A Hard Day’s Night y Help!) o desvaríos sugerentes pero poco hilados (Magical Mystery Tour), el género de dibujos animados de Yellow Submarine permite a los Beatles una lúdica distancia que aprovecharán para caricaturizarse e inventar un sólido universo pop imaginario que dejó huella.

 


ABBEY ROAD, 1969


A pesar de ser el penúltimo álbum del cuarteto, éstas son cronológicamente las últimas canciones grabadas por los Beatles. El sonido homogéneo del disco y el primer corte, de título conciliatorio –“Come Together”- contrastan con el ambiente enrarecido que reinaba en los estudios Abbey Road por aquellos días. Y para colmo, alguien se inventó una oscura trama visionaria relacionando la matrícula de un coche, que aparece aparcado en la foto de la portada (el Wolkswagen Beetle blanco), con los pies descalzos del zurdo Paul y su falta de sincronía con el andar del resto de sus compañeros, para concluir que Paul estaba muerto y posteriormente airearlo a los cuatro vientos. Irónicamente, no sólo Paul, sino todos, estaban musicalmente bastante vivos. George Harrison contribuye con sus dos mejores canciones (“Something” y “Here Comes The Sun”) y hasta Ringo Starr nos regala otra infantil composición, muy propia de Yellow Submarine, llamada “Octopus’s Garden”. Y en su sitio, como siempre, la pareja Lennon-McCartney (esta vez ya por separado, a pesar de los clásicos créditos dobles de autor) consigue entrelazar las nueve últimas canciones del disco y crear un medley histórico con prácticamente tres acordes.

 

 

 

LET IT BE, 1970


Grabada en seis semanas, dentro de un ambiente irrespirable, esta colección de canciones pretendía ser la banda sonora de un documental acerca del grupo trabajando en el estudio y llevaba camino de titularse Get Back. Ante la falta de metraje visionable (las peleas a cuatro bandas se sucedían interminablemente), se optó por olvidar la idea del documental y por publicar un disco que sería el último. A esta temporada pertenecen las imágenes de los Beatles tocando en el tejado de la casa-estudio Apple y siendo interrumpidos por la policía. Respecto a los temas, nos encontramos, nada más y nada menos que con “Let It Be” (¿un último intento de recomponer el grupo o un simple “déjalo, así está mejor”?), “Get Back” y “Across The Universe” (sin duda alguna, ésta contiene la letra y música más interesantes del disco), entre otras muchas. Conviene destacar que este trabajo fue producido por Phil Spector (más tarde éste produciría discos a John Lennon), el cual, para tratar de dar una coherencia a la grabación, orquestó muchos de los temas, especialmente “The Long And Winding Road”, algo que hoy en día todavía le escuece a Paul McCartney. El grupo se separó oficialmente en Abril de 1970.



PAST MASTERS. VOL 1, 1988


Comprende el período entre 1962 y 1965 y recoge todos los singles, caras B, versiones distintas de algún tema y temas no incluidos en los elepés originales. Este volumen contiene la imprescindible “She Loves You”, cuyo coro dio nombre a toda una generación en España. Como rarezas, aparecen versiones en alemán de esta última y de “I Want To Hold Your Hand”.

 

 

PAST MASTER. VOL 2, 1988


Comprende el período entre 1965 y 1970 y recoge todos los singles, caras B, versiones distintas de algunos temas (“Revolution”, “Get Back”, “Let It Be” y “Across The Universe”) y temas no incluidos en los elepés originales como “Hey Jude”.

 

 

Un comentario

  • Santiago Gomez G

    Maravilloso trabajo sobre la maravillosa obra del mas maravilloso grupo de siempre. Gracias.

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