MACY GRAY

Macy Gray, voz de diosas

 

            La voz de Macy Gray es algo único. Puede ser tan íntima como algo que sucede en las altas horas de la madrugada o tan emocionante como una discoteca llena de gente. Encantadora y dulce en un tema, violenta y áspera en otro. La comparación más obvia es la Billie Holliday de postguerra, pero también hay rastros de otras cantantes populares y legendarias: Betty Davis, Nina Simone, Karen Dalton, Abbey Lincoln. Pero al final Macy Gray no suena a nadie más que a ella misma en cualquiera de las canciones de su álbum debut On How Life ls.

“Más que escuchar un disco”, dice la cantante de 29 años sobre On How Life ls, “se puede ver el entorno y los músicos que lo crearon, tanto músicos que llevan tocando años como gente que nunca habían estado en un disco. Casi todos son gente con la que yo compuse o amigos míos”. 

Y así es. En el curso de los diez temas, Macy crea un híbrido musical: la vieja escuela del soul, hip-hop, rythm & blues, funk y rock. Parece traspasar el formato, el mercado y el género. “El disco suena como un viaje por los barrios contemporáneos de Los Ángeles: abre tu ventana y podrás escuchar sus raíces y su inspiración”. 

Todo el álbum está envuelto en emociones cambiantes y arreglos eclécticos. Desde la insinuante “Why Didn’t You Call Me”, que abre el álbum, hasta el conmovedor corte final “The Letter”, la sensación es de estar escuchando unas canciones  espontáneas, naturales, no forzadas.

En el centro de este cruce de culturas está Macy Gray. Tanto en el escenario como en el disco, ella es la figura indiscutible entre una docena de músicos, cantando sus viñetas personales con pasión sugerente. “Sí, en una ciudad dominada por dos escenas musicales, el rock y el rap, creo haber creado un universo musical propio, que es simplemente de la gente”.

La mezcla única de soul convencional y hip hop moderno que caracteriza a su álbum es producto de la propia educación de Macy. Nacida y criada en Canton, Ohio, creció con la colección de discos de sus padres: Sly Stone, James Brown, Marvin Gaye, Stevie Wonder, “que me encantaba”, Aretha Franklin y Patty La Belle. En sus años de instituto descubrió el hip hop. Después durante dos años en una escuela casi sólo con alumnos blancos, Macy empezó a interesarse por el rock, “porque era lo único que escuchaban y yo no tenía mi propia radio. Fui afortunada porque era abierta a todo. Empecé a apreciar todo tipo de música por el simple hecho de estar expuesta a todo”. 

A Macy le encantaba la música y había estudiado piano clásico durante siete años, aunque todavía no había cantado ni una nota en público. De hecho, casi ni hablaba. “Cuando era pequeña tenía una voz rara. Cada vez que hablaba los niños se reían de mí así que dejé de hablar. Todo el mundo pensaba que era tímida pero era realmente consciente de mi voz. Nunca pensé que podría cantar”. 

En una ocasión tuvo que suplir a una cantante que no apareció en un estudio. Cuando la cinta empezó a circular fue la voz de Macy lo que llamó la atención. El líder de la banda de jazz que tocaba en el circuito de hoteles de Los Ángeles le preguntó si quería unirse a ellos. “Creía que estaba loco pero lo hice por el dinero: cantar viejos temas de jazz y canciones de Sinatra durante una hora por cien dólares”. 

Macy empezó a cantar casi por accidente. “Pensé que toda esa gente me estaba mintiendo y que no sabían lo que decían porque yo todavía pensaba en la chica que nunca hablaba, realmente nunca me lo pensé, era por hacer algo. Llegó a ser algo verdaderamente serio cuando empezamos a dar conciertos”. 

La música de Macy Gray maduró después de innumerables sesiones en cuartos de estar, estudios y locales de ensayo. “Hasta llegue a crear mi propio local llamado “The We Ours”. Está en Hollywood y abre los fines de semana de una a cinco de la mañana, con micrófono abierto, música en directo y DJs invitados. Supongo que llegó a ser una ampliación de mi círculo de amigos y un lugar donde pulir mi espectáculo en directo”. 

“Empecé con la idea porque al salir del estudio tan tarde no había ningún sitio donde ir. Mediante el boca a boca el sitio creció. Gente como The Roots y Tricky venían, pero no es un lugar de superestrellas. Más bien es un ghetto con superestrellas. Solíamos tocar allí cada semana pero al ser un local tan pequeño, de sólo cien personas, tuvimos que reducir nuestra banda de doce a cuatro componentes y hacer nuevos arreglos”. 

 Y llegó On How Life Is, “una gran reunión. El espíritu era increíble, todos querían tocar porque era algo nuevo para todo el mundo”. Las letras, todas escritas por Macy son principalmente historias de su vida. “El disco está compuesto por pequeños fragmentos de cosas que me han ocurrido, que me inspiraron a escribir. Es simplemente mi vida. No me dirijo a todo el mundo, no tengo un gran mensaje. El disco está basado en mis experiencias, pero espero que la gente se identifique con él”.

Xavier Valiño

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