LATINO DIABLO

Latino Diablo, bajo una misma bandera

 

El rap va encontrando por fin su normalidad en este Estado. Las propuestas van desde Def Con Dos hasta Missión Hispana, pasando por El Club de los Poetas Violentos, Frank T, Los Verdaderos Kreyentes del Hip-Hop, Alma Vacía, Siete Notas Siete Colores, La Puta Opepé, Eat Meat, Parafünk… Y Latino Diablo, que cubren, con sus instrumentos tradicionales, uno de los espectros más amplios. Se les nota la experiencia de los que llevan trabajando varios años. Javier y Mario nos lo cuentan.

 

Por el sonido conseguido en vuestro debut, parece que lleváis un tiempo en esto. ¿Cuáles fueron los comienzos de Latino Diablo y vuestros grupos anteriores?

– Viene de hace tiempo, cuando Mario y Javier empezamos a trabajar juntos con la intención de hacer algo en común propio y personal, formando, ya de una vez, nuestra propia banda. Hace año y medio apareció Manolo, y ahí surgió Latino Diablo como banda. Hasta entonces habíamos estado en grupos de barrio y tocando contratados para otros músicos. Lo que pasa es que cada uno como instrumentista lleva tocando bastante tiempo y eso ayuda cuando tienes un concepto y una banda, y supongo que se nota en la calidad musical.

 

¿Quién de vosotros se encarga de cada instrumento y cómo surgió el contacto con la discográfica?

– Latino Diablo es un grupo y, desde ese punto de vista, da igual quién toca cada instrumento; no es nada importante, y hasta a nosotros se nos olvida. Coincide que Mario toca la batería, Manolo el bajo y Javier la guitarra, rapeamos los tres y en cuestión de composición surge de diferentes ideas, aunque Mario trabaja más las letras. Las ideas aparecen de cualquier lado: una frase, un riff del bajo o algo que surge en el local. Con la compañía contactamos un poco por amistad. Conocíamos a Ramón Martín y a Juan antes de que se iniciara la historia de la compañía Zero y, mientras nosotros íbamos componiendo, ellos empezaban con el sello. Había una maqueta previa que movimos por ahí e incluso nos presentamos al concurso Imagina Rock.

 

Si hay algo que sorprenda en vuestro disco El mundo no es de la gente humilde es el tema “Bajo una misma bandera”. En esa canción la producción puede acercarse a las canciones de Tricky ¿Conocéis algo similar que se haga en el Estado y qué os parecen las producciones de Suso Sáiz para el último disco de Esclarecidos?

– No conozco ninguna banda que haga lo que hacemos nosotros en cuanto al concepto. Más que por una moda, nosotros apostamos por un concepto original, tanto en lo musical como en lo lírico y no es que se trate de un único tema en concreto. Es curioso lo de Tricky, ya que eso es lo que dice la gente, y ninguno de los tres tenemos un disco de él. El concepto era más Wu-Tang Clan en esa canción, y lo del trip-hop, aunque mucha gente lo ve, nosotros no lo tenemos nada claro. En otros casos, con una palabra lo defines todo, pero en nuestro caso hay mucho más. Suso Sáiz es amigo nuestro, pero el disco de Esclarecidos lo hemos escuchado después de grabar el nuestro. Tampoco conocemos la trayectoria de Suso.

 

¿De qué estáis más contentos en cuanto a la producción?

– Lo mejor es que realmente suena como hemos querido, siempre contando con los medios que teníamos: se ha grabado en nueve días y otros nueve de mezclas, muy rápido. Ha sido duro para nosotros ya que hemos encarado todo el trabajo y el resultado es lo que es Latino Diablo, aunque el directo sea más salvaje. ¿Quién te va a producir a ti un primer disco? Tienes que dejar claro quién eres y, sobre todo, de cara a que podamos hacer un segundo disco, para que quien venga de fuera se pueda remitir a una base. Claro que es preferible no hacerlo en tan poco tiempo y eso dependerá en un futuro del resultado de este disco.

 

Los mensajes no son excesivamente directos; sin embargo hay un tema, “Animales”, en el que queda todo bien claro y, tal vez, por ese contraste con el resto de las canciones, llega mucho más.

– Es algo que compartimos. En cuanto a las letras contra el sistema estaba todo tan mascado y lo decían de una forma tan obvia que nadie tiene que pensar ya nada. Es todo demasiado fácil, aunque está bien porque lo importante es luchar contra el sistema con las armas que tienes. Nosotros hemos buscado que la gente piense un poco y es toda una aventura, porque nadie propone eso aquí. En “Animales” queríamos un ataque frontal, había que conseguir que la gente se sensibilizara con ese tema y no cabían rodeos. Por eso comienza diciendo aquello de “Latino Diablo contra la ironía”.

 

Supongo que vuestro abanico de influencias es muy amplio.

– La verdad es que venimos de diferentes mundos y nos gustan muchas cosas, especialmente el funk de los 70, cuando ya se utilizaban máquinas, cosas como George Clinton, que eran grupos muy abiertos. Y de ahora cosas como el Wu-Tang Clan, Arrested Development, Snoop Dodgy Dog, Speech… grupos que utilizan esas bases hip-hop con las raíces de color: el soul, el funk, la música que escuchábamos cuando éramos pequeños, y que prestan importancia al mensaje.

 

Además de vosotros grabando con Zero, existen tres sellos especializados en rap, como son Yo Gano, No More y Zona Bruta.

– Todo lo que sea apoyar este tipo de música es bueno, y no hay que cerrarse a los demás. No puede ser que, siendo tan pocos, nos dediquemos a criticarnos los unos a los otros. No tiene lógica. Importa lo que se diga, si lo expresas en la manera en que verdaderamente lo sientes, y no la forma. Se trata de ser abiertos y aceptar todas las propuestas.

 

¿Tiene eso que ver con el uso que hacéis de los instrumentos tradicionales?

– Por supuesto. A nosotros el cuerpo nos pide eso: expresarnos con guitarra, bajo y batería, pero eso no quiere decir que sea distinto, ya que lo que decimos lo expresamos como lo entendemos. Y no está bien que esto se convierta en un coto cerrado en el que quien no utiliza las máquinas, los platos, los samplers y los disc-jockeys no tenga cabida. No se reduce a una cuestión de imagen, de envoltorio y de forma. Decimos en una frase que “Puedo hablar más alto, pero no más claro” y ahí dejamos bien claro que lo que se dice es más importante que la forma.

 

Aún empleando instrumentos convencionales, metéis samplers en vuestras canciones.

– El 90% de los samplers son nuestros. Puede que quede muy pobre, pero así es. Lo hacemos más que nada para que vaya con el espíritu de la canción. Está el de “Animales”, que es de una cantante latinoamericana que no conocemos, unas cuerdas que utilizamos de un disco muy antiguo de un saxofonista americano y la introducción de “Latino” es un texto del Ché, con algo de eco.

Xavier Valiño

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