KING KHAN 2008

King Khan en concierto

 
El marajá del soul o el majara del soul. King Khan, bestia escénica que parece recién salido una producción de Bollywood y que, sin embargo, representa como casi nadie hoy la mezcla de soul y garage, influenciado por la música negra y repleto de extravagancia, imaginación, espíritu punk, mucho morro y poca vergüenza.

No sale de la nada. La trayectoria musical de King Khan ha dado ya algunas vueltas desde que comenzara su carrera profesional en The Spaceshits junto a Mark Sultan. Siempre desde el underground, tras dejar el proyecto Spaceshits, donde era conocido como Blacksnake y donde comenzó a forjarse un nombre propio: primero como King Khan & BBQ Show, más tarde nuevamente junto a Sultan y con una propuesta más bizarra y, ahora, tras el recomendable Mr. Supernatural (en solitario), junto a The Shrines, donde recupera su faceta más soul, como en el disco What Is?!, que era el que tocaba presentar en esta gira.

Conociendo los antecedentes, hasta puede que en Compostela se quedara corto. De todas formas, no faltó su tótem con la calavera presidiendo (como Dr. John o Screamin’ Jay Hawkins, dos más entre las referencias que se le adivinan), su extraño casco (¿homenaje al Khan de su nombre?), un bajista subido a los altavoces o tocando entre el público, las coreografías que se montó con su guitarrista…

El ex-Spaceshit, que asegura ser nieto del Johnny Thunders del sitar, hijo de emigrantes indios en Canadá y nacido en el año que el rock and roll fue sacudido por los guitarrazos del punk, volvió en Galicia a escupir culebras y hechizos vocales cargados de ritmo por su poderosa garganta, llevando más allá las enseñanzas de James Brown, Jackie Wilson o Wilson Pickett. Mientras, The Shrines (con componentes que se bregaron en su día con Ike & Tina Turner, Stevie Wonder o Dog Food 5) se dedicaban al calentorro soul punk, al garage más rítmico, con guitarras deudoras del blues, una sección de viento enloquecida (que redondeó los mejores momentos del concierto), teclados funk y dos percusionistas que, curiosamente, eran los que menos compartían la –controlada- locura de sus compinches.

Las pruebas: el frenesí rítmico de “Land Of The Freak”,  la voz de Khan y los coros en falsete de “Welfare Bread”, las guitarras punzantes y la sección de viento que remite al genuino soul de muchos años atrás de “(How Can I Keep You) Outta Harms Way”, la mezcla de psicodelia y los Stones en “I Wanna Be A Girl” o su atropellada versión a los bises del “Rebel, Rebel” de David Bowie. O sea, tal y como aseguraba el grupo, “un salvaje ritual de vudú y frenesí influenciado por la música negra”. ¿King Kong? ¿Genghis Khan? No: King Khan.

(Sala Capitol, Santiago, 5 de abril de 2008. Promotor: A Reixa. Público: Casi lleno)

F: Santiaguesas 

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