HOLYWATER

Holywater, rescate emocional

 

Llega la hora de la verdad. Tras Handle With Care el grupo lucense edita su segundo disco, Sides, un gran paso adelante respecto a su debut. 

Sin embargo, a aquel primer álbum, que había visto la luz dos años después de su grabación, no le fue tan mal. “Funcionó bien a nivel de ventas, pero digamos que no todos los medios nos apoyaban, sino que fue resultado de tocar en directo en la mayor parte de sitios posibles,” nos comenta Ricardo Rodríguez, compositor, vocalista y guitarrista del grupo. “Después de un concierto la gente se anima más a comprar un disco porque ya han comprobado que les gusta. La típica pregunta era: “¿Las canciones que habéis tocado están todas en el disco?” 

Con aquel álbum, Ricardo hizo una gira por Holanda en el verano del año pasado con su guitarra. “Hice un total de 10 conciertos por allí, de los que no puedo decir más que cosas buenas. Allí no hay prejuicios de ningún tipo porque seas de tal país o cantes en determinado idioma. Holanda esta llena de turistas de todos los países, sobre todo en verano, y tuve la oportunidad de vender los discos de Holywater a gente de todas partes del mundo (Argentina, USA, Inglaterra, Australia, etc.). Tocar en España es tocar en unas 4 paredes virtuales que no te permiten salir. Nosotros estamos cerquísima de Portugal y nunca hemos ido a tocar. En cambio en Holanda te puedes sentir como un artista internacional, por muy pretencioso que pueda sonar. Y eso es gratificante cuando vuelves a la realidad.” 

Sides, su segundo álbum, parece ser otra cosa. “Este disco refleja claramente quienes somos como banda. Handle With Care era un disco más plano y nunca llegamos a tocar en directo las canciones así de lineales. Siempre hemos usado pedales de efectos, pero cuando grabamos el primer disco nos “aconsejaron” no meter muchos efectos que ensuciaban la grabación. Ahora que hemos grabado con Paco Loco nos hemos dado cuenta de que la suciedad es algo positivo, no negativo. Sides es un disco más crudo y oscuro, un disco que no descansa, ya que, según va avanzando, la temática va cambiando, y la sucesión de los temas va mostrando las distintas “caras” o “lados” de Holywater en cada momento.” 

La idea, para empezar, estaba clara. “Queríamos reflejar el sonido que conseguíamos en los conciertos, por eso grabamos en directo. Hicimos unas sesiones en directo donde grabamos todos los instrumentos, tal cual un concierto, los cuatro a la vez, menos la voz. Y después empezamos a incorporar arreglos, y demás instrumentos, como pianos, hammonds, rhodes, mellotrones, etc. Queríamos librarnos de ese sonido años 90 que tenía nuestro primer disco, porque no lo identificábamos como nuestro; nosotros no éramos aquello y estábamos algo decepcionados. Nos gusta el sonido retro de los 60 y los 70. Somos fans de toda esa música y queríamos acercarnos a eso.” 

Desde luego, queda claro en un disco de 73 minutos y canciones largas que hubo manga ancha para explayarse a gusto. “Totalmente. Trabajar con Paco es increíble, te sueltas una barbaridad y, cuando te das cuenta, estás grabando improvisaciones, algo que nunca habíamos hecho en un estudio. Hoy en día improvisar en un estudio es cosa como del pasado: todo el mundo lleva todo muy preparado, matizado, llegan y graban, no hay tiempo para más, porque no hay pasta para más. Pero realmente el truco de grabar en directo, además de darle más realismo al sonido general del álbum te permite más tiempo para postproducción y así probar a hacer cosas que no estaban ideadas en un principio. Paco se deja llevar mucho y nosotros nos dejamos llevar por Paco.” 

Se nota, también, una mayor ambición. “Creemos que el trabajo que hemos hecho en cuanto a composición y arreglos está muy bien defendido en el disco, y enfatizado en muchos aspectos. Estamos tan contentos con la grabación que ahora intentamos que los temas se parezcan a como están en el disco, y vamos a incorporar teclados en directo. Pensamos que este disco también puede llegar a más gente aunque necesite una escucha más que nuestro primer disco.” 

Ya desde la portada queda claro que no permanecen ajenos a hechos recientes. “Bueno, como ciudadanos del país en el que vivimos, no hemos podido quedarnos impasibles ante ciertas cosas que han pasado los últimos años. Es más que evidente en Sides una referencia clara al hundimiento del Prestige. Hay un sentimiento de rabia y de critica social camuflada en este disco que queda representado gráficamente en el maravilloso trabajo, completamente manual, que las diseñadoras Escolarización Demental (Lorena Gandoy y María Viñas) han realizado para el compacto.” 

No es todo. En esos 73 minutos hay tiempo para mucha variedad. Tomemos, por ejemplo, “Buffons”, el momento de alivio en medio de tanta tensión. “No vemos a “Buffoons” como pop, sino como un poco más soul-funk. Escucho mucha música de los 70, como Stevie Wonder, y puede que “Buffoons” tenga algo de ese palo, aunque claro, no hay comparación con un tema de Wonder, ya que la concepción de la estructura sí que es pop, con la típica estructura estofa-estribillo.” 

“Cloudy Sky” es una insospechada canción jazz en su repertorio. “Todo surgió una tarde en casa de Telmo, un buen amigo mío, guitarrista y compositor de The Groovefathers. Siempre que le veo tocar me impresiona. Él sabe mucho de armonía y todos esos acordes extraños cuyos nombres desconozco. Cualquier sucesión de acordes que Telmo toca siempre me sugiere mil melodías. Así que un día empezamos a jugar, nos dejamos llevar y, paso a paso, hicimos “Cloudy Sky”. Estoy muy orgulloso de esa canción y tengo ganas de hacer más cosas con Telmo.”  

“Electric Shock”, por su parte, parece un homenaje a gente como Sonic Youth. “El homenaje puede estar en la afinación, sí. Todos los instrumentos llevan todas sus cuerdas afinadas en Fa# y, claro, en afinaciones extrañas los reyes son sus ilustrísimas Sonic Youth, pero toda la idea fue una pura improvisación dirigida por la batuta de Paco: “¡Vamos a hacer un ruido que se lo coma todo!” 

Las guitarras de “Allow”, por su parte, recuerdan a U2. “Nos encanta la comparación. The Edge es uno de los grandes guitarristas de la historia del pop, así como Bono uno de los mejores vocalistas. Claro que estamos influidos por U2, mucho más que por otros grupos que la gente se empeña en emparentarnos. Creo que U2 tiene bastante que ver con Holywater.” 

Entre tanta variedad, el orden de las canciones parece estar muy estudiado. “Claro, la idea esta preconcebida, y está así para que el oyente pase por las diferentes sensaciones que procuramos transmitir en un orden sugerente y atractivo, que no haya cambios muy bruscos, que el disco siga una línea emocional. Es importante ordenar bien un disco como Sides. Si no, podría sonar como a una mezcla de estilos sin pies ni cabeza.” 

En estos últimos meses, Holywater ha tenido un cambio de formación. “Ahora el bajo lo toca Diego Castro, ex-Deluxe. Es una gran persona y trabajar con él es genial, nos refuerza como banda, nos une.” Todo ello servirá para dar a conocer un disco que merece una amplia repercusión. “Nuestra meta es la de siempre: tocar lo máximo posible. Ahora tenemos previsto girar por Holanda y Bélgica después del verano y estamos ilusionados. También tenemos la posibilidad de salir a Méjico y Chile gracias a Astro Discos. Darnos a conocer y que la gente se emocione escuchándonos es nuestra prioridad.” Pues que así sea.

Xavier Valiño

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