ELLIOTT MURPHY

Elliott Murphy: “El rock and roll no me falló nunca”

 

Cita histórica la de esta noche en Pontevedra. Caixa Galicia trae a la ciudad a uno de los grandes: Elliott Murphy. Si están dudando sobre si ir a verlo o no, olvídense. Sólo unos pocos elegidos vivirán el acontecimiento. Elliott Murphy es uno de los tipos más extraordinarios de la historia del rock. Neoyorquino residente en París, expatriado de la Gran Manzana y de las grandes discográficas multinacionales, muchos lo consideran uno de los más profundos e inteligentes compositores de los últimos tiempos.

 

Desde 1973, Murphy ha publicado más de una treintena de álbumes con una impresionante respuesta de la crítica, del público y de ilustres compañeros de profesión (los R.E.M., Lou Reed, Tom Petty, Elvis Costello o, entre muchos otros, Bruce Springsteen, quien cada vez que toca en París, no puede resistirse a invitar a Murphy a subir al escenario).

 

A partir de su celebrado debut, Aquashow (del que la revista Rolling Stone escribió: “Elliott Murphy y su trabajo estarán con nosotros mientras siga existiendo el rock and roll”), este genial cantante y guitarrista ha mostrado un estilo propio y genuino que baña toda su extensa discografía. Su universo poético, su maestría a la hora de contar historias y sus letras introspectivas le proporcionaron un seguimiento de culto en Estados Unidos y un auténtico estrellato en Europa. “Pensaba que nadie me conocía allí”, recuerda, “hasta que en mi primer concierto en París me pidieron seis bises”.

 

Cuando vino a Barcelona para actuar en el Forum hace dos años recordaba en una entrevista cómo había sido su llegada al continente y por qué había decidido quedarse . “Vine a Europa por primera vez en 1971 y ese viaje me cambió la vida, me dio una amplitud de miras impresionante y puso en marcha toda la capacidad creativa que pudiera albergar en mi interior”.

 

“Por aquel entonces”, decía, “yo tocaba la guitarra en la calle y pasaba la gorra y descubrí no sólo que la gente se paraba a escucharme y se mostraba generosa conmigo, sino también que dentro de mí llevaba toda una serie de canciones que estaban deseando salir al exterior”, decía. “Fue la diversidad cultural de Europa lo que me ayudó a escapar de mi limitada vida de burgués de extrarradio. Por otra parte, París me parece una ciudad llena de poesía y cuando estoy allí me encanta pasear por sus calles y dejar volar la imaginación”.

 

Precisamente, cuando hacía estas declaraciones, hace un par de años, todo el mundo hablaba de Elliott Murphy en España. En apenas unos meses reeditó el legendario Murph The Surf, publicó la colección de material añejo Vintage Series, el doble disco en directo Last Of The Rock Stars… And Me And You y un disco doble en estudio, Strings Of The Storm.

 

Sobre este último comentaba: “Antes incluso de que empezara a contar las canciones que tenía para el disco, antes incluso de tener estas canciones, yo sabía que iba a ser un álbum doble y que era algo que tenía que hacer. Hubo momentos de pánico y desesperación pero yo me sujeté al mástil de mi barco como Ulises; fuertemente atado con cuerdas de guitarra hasta que la tormenta pasara y el mar se calmara y pudiéramos atracar en el seguro puerto de Le Havre. Había oído el canto de las sirenas y ahora solo quería bailar con ellas”.

 

Y seguía diciendo sobre el mismo disco: “Todo era como si yo fuera un detective en una misión secreta, sólo que no sabía cuál era el secreto. Como si viajara día tras día sin saber el destino. Como hacer el amor en total oscuridad con una desconocida que nunca hubieras visto. Era surrealista y por eso elegí parafrasear unas cuantas palabras de André Bretón para el título”.

 

En la actualidad, Elliott Murphy vive en París con su mujer Françoise y su hijo Gaspard y viene a Galicia para presentar su último disco, Murphy Gets Muddy, un homenaje a una de las principales fuentes de la música popular contemporánea: el blues. Elliott Murphy llegó a afirmar en una televisión recientemente: “la literatura es mi religión, y el rock and roll mi adicción”.

 

Así, y sin que quede esto al margen de su impresionante creatividad musical, Murphy publicó recientemente en Francia Poetic Justice, un ‘neo-western’ editado originalmente en francés que se suma a su novela autobiográfica Frío y eléctrico (Ediciones Clips, 1989), y a una amplia colección de relatos cortos y artículos en publicaciones de todo tipo. “Creo que el amor que siento por la literatura contribuye a que mi música mantenga una cierta pureza”, ha dicho en alguna ocasión. “El rock and roll no me falló nunca. Creo que somos nosotros los que le fallamos al sueño del rock and roll, lo que quiera que fuera ese sueño”.

 

Después de casi treinta años de carrera, la historia continúa. “Siempre trato de dar lo mejor de mí a vosotros, mis seguidores, porque vosotros sois mis guardianes del tesoro y dais a mi música y a mis palabras un hogar a lo largo y ancho del mundo. Confío en no haberos defraudado demasiado…”

 

Xavier Valiño

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