ELADIO Y LOS SERES QUERIDOS

Eladio y los Seres Queridos, contra el Opus-indei

 

 

Con Esto que tienes delante se destaparon como uno de los mejores grupos de nuestro Estado a la hora de hacer canciones pop claras, diáfanas, de melodías que daban en la diana, bien distanciado su estilo del integrismo indie. Poco a poco aquel disco fue creciendo y el número de conciertos se iba incrementando. Cuatro años después editan Están ustedes unidos, incidiendo en lo que mejor saben hacer y presentándose ya como Eladio en lugar del Elodio de su debut.

 

Cuatro años han pasado desde vuestro debut. ¿Os hubiera gustado editar el álbum antes? ¿Os gustaría hacer discos más asiduamente o necesita de ese tiempo entre uno y otro? 

– Visto desde nuestra posición el tiempo que ha pasado entre Esto que tienes delante y Están ustedes unidos nos parece el correcto. Nuestro anterior disco cogió un ritmo lento pero seguro; tuve la sensación de que siempre estaba creciendo. También es cierto que muchas de las canciones del disco nuevo ya las tocábamos en directo hace años.

¿Ha sido complicado encontrar compañía para editarlo? Teniendo en cuenta que vuestras canciones no deberían haber tenido problemas hace unos años para ser editadas, ¿está difícil este tema tal y como está la industria? 

– No nos planteábamos para nada una producción como la que hemos hecho. Estábamos convencidos de repetir con Juan de Dios o en último caso grabarlo nosotros. Teníamos una frase: “Con Juan de Dios o con ni Dios”. Entonces aparecieron Javibu Carretero y Manuel Colmenero y nos plantearon una pequeña preproducción de dos canciones, sin ningún compromiso. Cuando la oímos, no hubo marcha atrás, queríamos más de eso. Y lo cierto es que no lo edita una compañía, en sentido clásico por lo menos. Es nuestra agencia de siempre, los dueños del estudio (y productores artísticos) y nosotros mismos los que lo publicamos. Ya no se entiende muy bien para qué sirve tener detrás un sello discográfico hoy en día. Hemos hecho lo que hace ya todo el mundo, lo más lógico. Y en este sentido, creo que las cosas han mejorado.

Otro cambio ha sido de Elodio a Eladio. ¿Cuál fue la razón?

– Ya lo habíamos planteado en el primer disco y siempre revoloteaba la cosa de cambiarse a Eladio, pero la responsable fue una bruja: me dijo que no siguiese usando ese nombre y esa misma noche en la radio hablaron de nosotros como Eladio y los Seres Queridos. Lo tomé como una señal.

El grupo ha tocado mucho en directo últimamente. ¿Coincidía con que había que rodar las canciones o es que ahora hay una apuesta más clara, que estáis más convencidos con este álbum?

– A eso me refería con la sensación de que siempre crecíamos. Muy poco a poco, cada vez tocábamos más y estábamos en más partes con o sin disco. No hubo un momento de ‘parón’.

Visto desde fuera, diría que incidís en lo mejor de vuestro primer álbum, sin grandes cambios. ¿Veis vosotros una evolución más claramente?

– La evolución se apreciará más en directo, pero seguimos siendo una banda de canciones, y las canciones y su interpretación es lo que nos define, quizá más que el sonido. En todo caso, cada vez somos más una banda… ¡Se me están subiendo a las barbas los Seres Queridos! Ja, ja.

Veo que se está utilizando la definición de pop adulto bien entendido, con voces claras, melodías hermosas y cosas que contar. ¿Algo que aclarar, algo que añadir?

– Tiramos de esas palabras, que son muy halagadoras. Me gusta lo de la claridad. Siempre intentamos dirigirnos a la gente y hacer música pop de verdad, y para eso el lenguaje real y coloquial es el que mejor me funciona; escribir crípticamente me parece aburrido. Pero, ¿qué es eso de pop ‘adulto’? ¡Si somos unos chavales! Ja, ja.

El disco se presenta con un video de “La cruz”. ¿Qué nos contáis del rodaje en la Isla de San Simón?

– Allí ensayamos para la Caravana Americana de Xoel López y nos quedamos enamorados del encanto y el misterio de la isla. Una isla siempre es un buen sitio pata trabajar y estar concentrados… No se sale de ella tan fácilmente.

¿Quién lo eligió como tarjeta de presentación? Supongo que esa elección tendrá que ver con que se relaciona más con el primer disco, aunque tal vez “Están ustedes unidos” representase mejor esa conexión, ¿no?

– Alguien nos dijo que iba a ser difícil escoger un single porque es un álbum de singles y todas suenan diferentes. Oyendo “Con el corazón en la mano” podríamos pensar que es obra de un grupo de puro techno que hace un experimento con acústicas.  “Están ustedes unidos” tiene ramalazos casi world music con la banda de gaitas y los tambores de alta tensión. “Non quero perderte”, por ejemplo, está en las antípodas de “Pedimos perdón”. Las canciones mandan y nos dejamos llevar por ellas, no planteamos el sonido, más bien lo perseguimos.

Lo digo porque a mí me parece mucho más impactante y, además, es la canción que más me gusta, “Con el corazón en la mano”. A lo mejor era una ruptura muy grande con lo anterior para ser single. ¿Cómo lo veis vosotros?

– Metidos en el disco, nos parecía una ruptura todas. La elección de “La cruz” como primer single fue bastante espontánea. Durante mucho tiempo empezábamos los bolos con ella. Es nuestra canción más fácil de tocar y es buena para probar sonido, por ejemplo.

Por cierto, ¿qué me podéis contar de la letra de “Con el corazón en la mano”, porque la escuchado muchas veces y aún no lo tengo claro?

– Es pura necesidad y sinceridad. Plantea nuestras dudas y ansiedades crudamente: “No sé si estamos ardiendo o algo se está quemando…”. Es una canción urgente.

 

 

Creo que le tenéis muy bien tomada la medida a un tipo de canción que entra con la voz de Eladio y a la que se le van añadiendo instrumentos hasta el clímax. Por eso se agradecen más este tipo de novedades. ¿Os sentís cómodos con ese tipo de estructuras?

– Aparte de nuestras canciones de estructura clásica, siempre tuvimos uno dos temas muy abiertos basados en una frase musical o un riff que te permiten probar cosas nuevas en cada concierto. Me encanta que improvisemos en base al tipo de sonido que tenemos ese día. Así hasta podemos poner el horrible sonido de un pabellón a nuestro favor durante un rato.

Veníais presentando ya en directo la versión en gallego de “No quiero perderte”. ¿Por qué recuperarla de nuevo en el segundo álbum?

– Es una canción muy importante y que nos ha dado muchas alegrías. Había que repetirla, y hacerlo en gallego era una buena excusa.

¿Quién es el responsable de los arreglos como la gaita de “Están ustedes unidos”, los detalles electrónicos que aparecen aquí y allá, etc.? ¿Es trabajo de todos?

– Lo de las gaitas fue idea de Manuel Colmenero. Confieso que me daba mucho miedo la idea (risas), aunque ahora es mi producción favorita del disco. La electrónica y los sintetizadores son de Marcos Vázquez y Javibu Carretero… No tengo claro quién es quién en cada momento. Ha habido muchas capas de producción y un montón de pre-mezclas; algunas pistas de nuestras maquetas caseras llegaron hasta el master, otras fueron regrabadas, otras sustituidas y otras desaparecieron en combate. Las baterías las grabó Micalizzi porque David Outomuro llegó en otoño y estaba ya todo encarrilado, aunque vino a tiempo para hacer las percusiones tan características del disco. Ovidio López, que venía solo para la grabación, está tocando ahora con nosotros en directo. Ha habido una clara dirección y una producción por parte de Javibu y Manuel, pero también ha sido muy colectivo, nos hemos encontrado muchos en un mismo punto. Ha habido un altísimo máximo común divisor.

¿Qué es lo que más influye en Eladio para querer componer una canción?

– Procuro grabar algo casi todos los días. Me motiva un sonido especial, una frase, una rueda de acordes y un buen estado de ánimo. Me parece que está un poco mitificado el escribir desde el dolor: el dolor no es un estado luminoso, sufrir no te convierte en más listo, sino más bien lo contrario.

Me gusta mucho la frase: “Bajo la lluvia crecemos más fuertes”, bien distinta a otra que se relaciona con el carácter gallego: “Mean por nosotros y decimos que llueve”. ¿De dónde sale ese verso? ¿Qué pretendía?

– Los grupos gallegos en general estamos curtidos en la carretera, ya que ir a cualquier parte nos lleva tres horas más. Tenemos un esfuerzo extra siempre, y eso nos hace más realistas, menos flipaos, más conscientes del esfuerzo. La canción se puede aplicar a eso y también a la importancia de perseguir algo en la vida, de tener ilusión por algo; es lo mejor, el sentido de todo: la lucha

¿Podéis decirnos alguna canción que haya inspirado alguna de las vuestras, alguna referencia o influencia clara?

– Una muy concreta de la que me di cuenta el otro día haciendo una lista de discos favoritos: el riff de “Con el corazón en la mano” nunca me hubiera salido sin el de los latigazos en Jesucristo Superstar.

No hay muchos grupos por aquí haciendo este tipo de canciones. ¿A quién te gustaría destacar, que la gente descubra y escuche?

– A los coruñeses Nouvelle Cuisine. El vídeo de su canción “Sin embargo” es increíble.

Siempre se suele hablar en entrevistas de influencias musicales. ¿Hay otro tipo de referencias que influyan en vuestras canciones: autores, cineastas, la vida diaria, la gente anónima?

– No sé… Me encanta Pessoa, por ejemplo, es una poesía científica que descubre cosas. Utilizábamos mucho a Werner Herzog cuando hacíamos proyecciones. ¿Quién no ha leído el libro de Mark Oliver Everett, de Eels, Cosas que los nietos deberían saber? Somos bastante adictos a la política y la actualidad en general. La música tradicional y folklórica también son fuente de inspiración para las letras.

Estas canciones podrían y deberían llegar a bastante gente. ¿Dónde creéis que está el fallo, dónde y cuándo se perdió esa posibilidad en la música pop?

– Se perdió en algún punto a mediados de los 90, ja, ja. Una especie de pudor y un no mojarse que lo invadió todo. “Cantemos poco… Mejor no hacerse entender… Complazcamos a la crítica talibana aunque aburramos al público… Imitemos las referencias ‘correctas’ y no habrá problemas”. Cantar y escribir claramente y tener a la vez un sonido limpio, por ejemplo, sigue siendo gafapásticamente incorrecto (si es un grupo de fuera, no,  claro). A la mínima eres sospechoso y es de esperar que parte del Opus-indei te ignore o te machaque.

Habéis colaborado bastante con Igloo. No sé si con otra gente. ¿Qué es lo mejor de esas colaboraciones? ¿Y cómo están hoy vuestros otros proyectos?

– Lo mejor es conocerse: las colaboraciones rompen muchos prejuicios y recelos y abren las mentes. Nuestros otros proyectos están todos un poco aparcados, pero sin celos. Volveremos a ellos.

¿Qué queda hoy en Eladio del chaval que estuvo en Medusa, Los Tres Sudamaricones, Juerga General o Foggy Mental Breakdown?

– De todos me queda algo. De Foggy Mental Breakdown y Juerga General, la forma de tocar, de Medusa, la disciplina y el orden, y de mi colaboración con Tony Lomba el deber de ir siempre hasta el límite.

¿Sigues teniendo las mismas motivaciones que al principio?

– Mi sueño siempre fue crear, grabar y tocar canciones. Soy feliz desde aquel día que conseguí un 4 pistas de cinta.

Por último, ¿cuál ha sido la mejor anécdota de estos años como Eladio y los Seres Queridos?

– Mucha gente creía que la letra de “No quiero perderte” decía: “Hay un loco muy dentro de mí, es una nenaza”, en vez de “amenaza”. ¡Buenísimo! Me daban ganas de cambiarlo.

 

 

 

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