CUT COPY: In Ghost Colours

CUT COPY: In Ghost Colours (Universal)

 

Capturado con máquinas del pasado y sonidos del futuro, In Ghost Colours habita en un tipo de espacio temporal donde las modas son irrelevantes y la música trata más de sentimientos que de seguir tendencias, y donde 1969 es tan importante como 2020. Molesto, discordante y electrónico a la vez, Cut Copy han creado un álbum lleno de sonidos especiales y de estados de ánimo regados de pop sin complejos.

 

In Ghost Colours abarca sin esfuerzo varios géneros, desde el himno “Hearts On Fire”, con su saxo épico, hasta el ruidoso éxtasis de “So Haunted”. Para Cut Copy, el disco ha sido como un ejercicio que consistía en trazar líneas paralelas entre sus favoritos de antes y de ahora, intentando encontrar un punto de encuentro intermedio: desde el pop robótico del house francés con voces sintetizadas a las armonías en progresión ascendente, pasando por la textura de los reverberantes 80.

 

Esta idea es algo que le gustaba a Tim Goldsworthy, el productor de DFA, gurú de la programación, un as del sintetizador, además de la inspiración clave In Ghost Colours. Tras una serie de conversaciones con la banda, Goldsworthy fue reclutado para que se concentrara en el proyecto. En ese momento, el líder Dan Whitford se dio cuenta de que había encontrado a alguien también obsesionado por el disco Time de ELO. Cuando se supo además que Goldsworthy dejó el colegio para seguir por toda Gran Bretaña a My Bloody Valentine en los 80 y sabía de memoria qué pedal se había usado en cada efecto de Loveless, ya no hubo vuelta atrás.

 

Las canciones que Cut Copy habían recogido en el periodo posterior a Bright Like Neon Love llegaron a Nueva York como la prometedora osamenta de su continuación. Al encontrarse con el método de grabación de Goldsworthy, Dan Whitford se dio cuenta de que suponía mucha experimentación. En más de una ocasión se trató de escuchar adónde había llegado una canción, para después volver al tema escogiendo un particular equipo, jugando con pedales y filtros con el objeto.

 

Terminara o no por ser incluido en la versión final del disco, la experimentación formaba parte del proceso. Esta perspectiva supone que muchos sonidos del disco son únicos e irrepetibles. Como, por ejemplo, la sierra del sintetizador de bajo de “Out There On The Ice” o el antiguo receptor de radio conectado a la mesa para “Voices In Quartz”. Queda claro, por lo tanto, que mientras Bright Like Neon Love tenía un encanto vago y nebuloso, In Ghost Colours va directo al grano, sin rodeos.



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