CARLOS BERLANGA

CARLOS BERLANGA: Reproches y vehemencias (EMI)

 

 

“Carlos Berlanga es uno de los compositores con más talento que ha conocido el pop español de los últimos treinta años”, afirma el periodista Rafa Cervera en el texto que acompaña al doble compacto Reproches y vehemencias, recientemente publicado. “Es una colección de temas escritos por Berlanga e interpretados por los grupos que fundó junto a Alaska y Nacho Canut (Alaska y los Pegamoides, Dinarama) y también en su faceta como solista, injustamente ignorada por el gran público”.

 

Las palabras de Cervera enmarcan con claridad lo que es Reproches y vehemencias, la antología esencial de Carlos García Berlanga (1959-2002). Cuando se escuchan las canciones, se confirma el alcance de un artista que ha marcado una parte fundamental de la historia del pop español de los últimos 30 años. “Horror en el hipermercado”, “Bailando”, “Perlas ensangrentadas”, “Cómo pudiste hacerme esto a mí”, “Otra dimensión” o “El hospital” son algunas de las joyas que llevan la firma de Carlos Berlanga (al alimón con Nacho Canut) que aparecen entre las 40 canciones de Reproches y vehemencias, un álbum que muestra la carrera de un artista en una cuidada edición que recoge grabaciones de estudio, maquetas, singles y rarezas.

 

Son canciones que grabaron Alaska y los Pegamoides en el álbum Grandes éxitos (1982); Alaska y Dinarama en Canciones profanas (1983), Deseo Carnal (1984), Diez (1987) y Fan fatal (1989), a las que hay que añadir las de los cuatro discos en solitario de Carlos Berlanga: El ángel exterminador (1990), Indicios (1994), Vía satélite alrededor de… Carlos Berlanga (1997) e Impermeable (2001).

 

Junto a ellas, algunas grabaciones no menos imprescindibles por buscadas. “Perlas ensangrentadas” procede de una maqueta de 1982, anterior a la incorporación de Alaska como vocalista de Dinarama; “Bote de Colón” de otra maqueta de 1980; las canciones “Rafa”, “Interior/Exterior” y “Lo que se da no se quita”  nunca fueron grabadas oficialmente; las rarezas “132 BPMs sin ti” (remezcla de “120 años sin ti”, elegida por Rock de Lux como la mejor canción de 1997), la remezcla de “La cajera” y el acústico de “El tiempo gana” han sido extraídas de sus singles…

 

En total, 40 de las 185 canciones que compuso Carlos Berlanga, las más significativas de una carrera que se apagó el 5 de junio de 2002 a los 42 años. Hijo del cineasta Luis García Berlanga, músico e ideólogo esencial de la movida madrileña, formó Kaka de Luxe junto a su amigo Nacho Canut (“Fue el primero con el que podía hablar de comics y de música”, decía Carlos) en 1977, con apenas 17 años. Inspirados por el movimiento punk, la incorporación de Olvido Gara “Alaska”, una chiquilla mexicana de 13 años, Fernando Márquez “El Zurdo”, Enrique Sierra, Manolo Campoamor y Pablo Martínez convertiría a la banda en un icono de la escena musical de la época.

 

Con un único single publicado, Kaka de Luxe dio paso a Alaska y los Pegamoides, con Carlos, Nacho y Alaska al frente, junto a Ana Curra, Eduardo Benavente y Manolo Campoamor. Eran los tiempos de las fotografías junto a Andy Warhol en Madrid y de la consolidación como compositores del tándem Berlanga-Canut, expertos en la construcción de perfectos estribillos pop que pasarían a la historia. “Podían ser estudiadamente insustanciales y perversamente frívolos, sabían generar controversias y provocar odios incontrolados. Maestros del pastiche musical, señores de la parodia subcultural, cotillas impenitentes, estrellas en su propia cabeza, gente simpática con malas tendencias”, escribía el crítico Diego Manrique en 1982.

 

En otoño de 1983, Carlos Berlanga abandonaba el grupo para crear Dinarama, proyecto al que se unieron Alaska y Nacho Canut para lanzar otro puñado de canciones recordadas en cuatro álbumes fundamentales, hasta que en 1989, tras la publicación de Fan Fatal, deja el grupo para iniciar una carrera en solitario. Berlanga daba la espalda al éxito popular y comenzaba un camino hacia la interiorización personal con otros cuatro discos en los que buscó la colaboración de nombres como Vainica Doble, Alaska, Le Mans o Ana Belén, versioneó a Antonio Carlos Jobim y Michel Jonasz y fue producido por Fangoria y Big Toxic, siempre defendiendo un pop elegante y sofisticado, respetado y apreciado por el público exquisito y escogido que buscaba como compañero de viaje.

 

Paralelamente a su trayectoria como músico y compositor, Carlos Berlanga también destacó en su faceta de pintor y diseñador. Realizó el cartel de la película Matador de Pedro Almodóvar y el de la XIII Mostra de Valencia (Cinema del Mediterrani), publicó tiras cómicas en el diario ABC con Olga Zana como personaje central, ilustró para El Europeo y expuso sus serigrafías en la Galería Sen de Madrid. La ilustración que ocupa la portada de este disco es una de sus propias obras, “Autorretrato”, que además aparece firmada de su puño y letra.

 

Son algunos apuntes de la música y la vida de Carlos Berlanga, que con la publicación de Reproches y vehemencias sitúa su obra y sus canciones en el plano que corresponde. Porque, como escribe Rafa Cervera, “todas crean una línea narrativa que nos cuenta mucho acerca del compositor Berlanga, que nos dejó en junio de 2002 pero que, a través de canciones como las que aquí pueden escucharse, vivirá con nosotros para siempre”.

 

 

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