ANTHONY AND THE JOHNSONS

Anthony And The Johnsons, extremadamente seductor

 

Hay una especie de mito según el cual los grandes artistas crean aislados del mundo, recluidos. Uno no tiene más que acercarse a cualquiera de las diez canciones del nuevo álbum de Antony And The Johnsons para darse cuenta de que esto es una absoluta falacia, y asegurarse, a la vez, de la singularidad y originalidad de Antony, el personaje de rasgos andróginos que es también The Johnsons. Este mismo jueves 21 tendremos oportunidad de verlo por primera vez en Galicia en la Plaza de la Quintana de Santiago de Compostela a partir de las once de la noche. Nadie debería perderse este concierto imprescindible de la voz que une a Nina Simone con Jimmy Scott.

¿Habíais escuchado alguna vez una voz como ésta, imbuida de la emoción trascendental del blues, una voz que se despliega sin adornos, con una simplicidad que recuerda en algunos momentos a la de un trovador medieval, una voz que maravilla al alcanzar las notas más altas como si fuera un niño? ¿O esas canciones imposibles de encasillar en cualquier tipo de género o identidad, canciones que evocan sentimientos tan poderosos como la nostalgia, el amor, el deseo o la pérdida? No. Porque Antony es excepcional. Pero para nada él está solo. 

I Am A Bird Now es el segundo álbum de este extraordinario artista de Nueva York, y cuenta con contribuciones de coetáneos (Rufus Wainwright, Devendra Banhart) y de héroes suyos de antes y de ahora (Lou Reed, Boy George). Su participación es un reflejo de la admiración que sienten por Antony, y su lugar único en la comunidad de arte contemporáneo. 

“La presencia de cada uno en la grabación muestra su lado más único, y han hecho una contribución en canciones creadas especialmente para ellos”, dice Antony. Él ha arreglado todo meticulosamente, como un director de teatro creando un gran cuadro vivo sobre el escenario. “Involucrar a otra gente me hace sentir menos solitario”, añade Antony. “Hice el álbum de una forma intuitiva, del modo en que sentía que quería que se hiciera. Y toda esta gente fue una verdadera inspiración para el disco”. 

Cuando era un chico en California, allá por 1982, Antony quedó inmediatamente seducido por la imagen de Boy George en el álbum de debut de Culture Club, Kissing To Be Clever. “George era realmente el primer reflejo que vi de lo que quería ser en el mundo”, explica. “Lo vi y pensé: ‘Vale, eso es lo que hay que hacer cuando somos así: Nos convertiremos en cantantes’”. Veintidós años después, Antony estaba sentado al piano, grabando la inquietante “You Are My Sister” con su icono. “Cuando él estaba en el estudio, sentí ese gran, largo círculo conectando con mi espíritu”. 

Otro de los héroes de Antony, Lou Reed, hace la introducción de la conmovedora “Fistful Of Love,” una experiencia absolutamente embriagadora que mezcla el soul con un sentido casi heroico del masoquismo. En el 2003, Reed le preguntó a Antony si quería poner la voz en la reinterpretación que de “Perfect Day” se iba a hacer en su álbum The Raven. “Más tarde, me invitó a cantar como parte del conjunto que le acompañaría en su gira europea y americana; incluso me permitió cantar solo en el clásico de Velvet Underground, “Candy Says,” un homenaje a otra de mis  inspiraciones, Candy Darling, la superestrella de Andy Warhol”.  

De hecho, la imagen de la portada de I Am A Bird Now es una foto que le hizo Peter Hujar a Candy Darling en 1974, titulada Candy Darling On Her Deathbed. En ella aparece Darling, postrada en su lecho de muerte, mirando a la cámara con serenidad y resignación. “Fue bella hasta la muerte”, dice Antony. En las fotografías en blanco y negro que Hujar tomó de mitos del underground como Darling o Divine encontró Antony pronto otra de sus piedras de toque. “No hay nada de vouyerismo en sus retratos; él muestra una perspectiva muy interior, y eso es algo en lo que estoy muy interesado: ser intenso, nada de vouyerismo”.  

Desde su llegada a Nueva York, Antony ha ido introduciéndose poco a poco en su ambiente, recibiendo elogios por sus actuaciones allá donde va, y hasta ha participado en algunos proyectos cinematográficos, como en el film independiente Animal Factory de Steve Buscemi. Ahora, I Am A Bird Now, supone un gran paso adelante después de su debut homónimo.  

“En cierto modo, este álbum es mucho más personal”, admite. Para liberarse de muchas de sus arquetípicas influencias, se impuso como un auténtico desafío el revelar todavía más de él mismo al oyente. “I Am A Bird Now transmite más intimidad. A la hora de hacerlo, traté de llevarlo todo extremadamente cerca, y que así sedujera todavía más, casi como si te lo estuviera susurrando al oído”.

Xavier Valiño

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