ALPHA

Alpha, paisajes evocadores

 

         Muchos cambios en la vida de Alpha para que, después de todo, Stargazing, su tercer disco, no difiera gran cosa de los anteriores. Por lo tanto, nuevos ritmos intimistas, delicados y a punto de quebrarse que, parece ser, tienen más aceptación en Francia. 

El tercer disco cuenta con los colaboradores habituales de sus álbumes anteriores, contando con una incorporación a la plantilla. “Todos los tres cantantes de nuestros discos están de nuevo en éste: Martin Barnard, Wendy Stubbs y Helen White,” comenta el dúo. “La novedad viene con la incorporación de un nuevo vocalista, Kelvin Swaybe.” 

Si el primer disco se caracterizó por el uso de samplers, para el segundo quisieron contar con una instrumentación real. Ahora, la regla es que no hay ningún límite. “En esta ocasión no queríamos poner restricciones a nuestro trabajo, utilizando sólo samplers o contando sólo con instrumentos de verdad. Así que nos sentimos totalmente libres para usar lo que nos apeteciera.” 

Los dos componentes del grupo, así como alguno de los vocalistas invitados, acaban de ser padres. Stargazing se nutre también de esa experiencia. “Ha sido algo que ha afectado a todo el mundo, influyendo en todo el proceso, tanto en las letras como en las músicas. El título del disco, Mirando a las estrellas, lo sacamos de una canción de la vocalista Wendy acerca de su nueva hija Elouise. No dormíamos ya mucho antes, así que las nuevas incorporaciones a la familia no nos han cambiado mucho la vida,” comentan. “Si acaso tuviésemos que hablar de alguna otra influencia respondería con una única palabra: amor.” 

Para el nuevo disco se llegaron a componer hasta 50 canciones, de entre las que sacaron las que les parecieron mejor acabadas. De entre las otras, no deberíamos esperar grandes sorpresas. “No hay mucha diferencia con las canciones que finalmente aparecen en el disco, salvo, tal vez, una heavy metal con un banjo. Las canciones con más ritmo de las que se han quedado fuera vamos a utilizarlas en nuestro proyecto paralelo, Vacant,” añaden, refiriéndose a la aventura con la que editan música más orientada hacia las pistas de baile. 

Alpha se dieron a conocer hace unos siete años cuando ficharon para Melankolic -Melancólico-, el sello discográfico de Massive Attack. El nombre de su compañía les venía que ni pintado. “Totalmente de acuerdo. Tuvimos suerte de no fichar por esa pequeña compañía británica llamada Uninteresting Music Company -Compañía de Música No Interesante-,” añaden con cierta sorna. Aunque, tal vez más que melancólica, la definición de música evocativa sea más adecuada a sus canciones. “Es una buena palabra. Estaríamos de acuerdo con ella. ¡Al menos la preferimos a trip-hop!” 

La crisis discográfica ha acabado por afectar también al sello de Massive Attack, que se quiere centrar en los otros dos artistas que tiene, por lo que Alpha han abandonado la escudería para refugiarse en un sello francés, donde se les trata con devoción. “Sí, Melankolic sigue adelante, pero ahora sólo trabajarán con dos artistas, Craig Armstrong y Lewis Parker, que son los únicos que quedan de los que fichamos al principio.”  

Ésa es la única explicación que nos dan de su abandono de Melankolic, pero quieren dejar claro que no hay ningún problema con Massive Attack. “Todavía los vemos a menudo en Bristol, en el estudio y, por supuesto, en el pub.” 3D, el único miembro que defiende en la actualidad el cuarto disco de Massive Attack, ha sido muy beligerante en su país en contra de la guerra, junto a, por ejemplo, Damon Albarn de Blur. Si a Alpha se les pregunta cómo han visto el conflicto, responden con una única y definitiva expresión: “Con tristeza.” 

Quien ha tenido la suerte de ver Mi vida sin mí se habrá dado cuenta del uso que Isabel Coixet, su directora, hace de la canción “Sometime Later” del primer disco de Alpha. “No, aún no hemos visto la película, pero nos gustaría. Hasta ahora han usado nuestras canciones en películas como la japonesa My Grandpa y otras dos francesas tituladas Une Minute De Silence y Le Poulpe, así como en otras películas independientes.” Parece que su música se adapta perfectamente a ese tipo de imágenes, así que les habrán ofrecido en más de una ocasión componer alguna banda sonora. “No hasta el momento, pero hay alguna posibilidad a la vista. Es algo que nos encantaría hacer.” 

La música, y no el cine, es su principal obsesión. Además, a Alpha les gusta escuchar otras cosas aparentemente alejadas de su mundo. “Hay elementos de la mayoría de las músicas que nos gustan. Probablemente los sonidos más excitantes que se hacen en estos momentos vengan del rhythm & blues clásico y del hip-hop, con esas brillantes producciones.” 

Ya han pasado seis años desde que Alpha editaron su primer disco, Come From Heaven, en 1997. Suponemos que, en todo ese tiempo, habrá habido algún cambio. “La vida sigue,” dicen. “Somos algo más viejos, pero eso no implica que seamos más sabios. Aún no hemos aprendido a escribir las canciones que escuchamos en nuestras cabezas.” Ya para finalizar, y dado el carácter atípico de su música, ¿se ven como una isla en la escena de hoy en día? La respuesta es fulminante: “No, pero sí probablemente como un grano de arena en la playa de esa isla.”

Xavier Valiño

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