12 CANCIONES CORONAVIRUS

12 canciones para seguir la pista del coronavirus

 

En menos de tres meses, desde la aparición del primer caso del nuevo virus diagnosticado por primera vez en China, la epidemia se ha expandido por una parte del mundo y no tiene signos de que vaya a remitir pronto, sino más bien todo lo contrario. ¿Es una catástrofe sin parangón? ¿El apocalipsis, como vaticinan algunos? ¿El Armagedón? Hemos preparado una lista con una docena de pasos para seguir su evolución hasta ahora y aventurarnos más allá, hasta el fin del mundo tal y como lo conocemos. Solo tenemos que dejarnos guiar por estas canciones para sobrellevar algo mejor en estos tiempos convulsos. Si llega el cataclismo anunciado, al menos que nos coja bailando.

 

1 The White Stripes: Let’s Shake Hands (single, 1998)

Olvídemonos. El virus ya está aquí y las recomendaciones para que se propague más lentamente -ya que de una forma u otra todos seremos infectados o damnificados-, también. Nada de chocar las manos, como pedían The White Stripes en su primer single, o de deleitarse con el placer de uno o mil besos, como cantaba Prince, aunque solo sea para saludar.

Alternativa: Prince: Kiss

 

2 The Lords of the New Church: Russian Roulette (The Lords of the New Church, 1982)

El posible contagio está en el aire, en el contacto con otros seres humanos. Cualquiera puede contraerlo, así que se parece a aquella ruleta rusa a la que cantaban en su día The Lords of the New Church. Y cualquiera puede transmitirlo, como si fuera la maldición que Nina Simone le echaba a otra persona en “I Put a Spell on You”.

Alternativa: Nina Simone: I Put a Spell on You

 

3 Golpes Bajos: Estoy enfermo (Golpes Bajos, 1983)

Llega el momento de descubrir que uno está afectado, como aseguraban Ramones en su álbum End of the Century, o de querer hacerse las pruebas para saber si es portador. Buen momento para sentirse más hipocondríaco que nunca, creyéndose enfermo, tal y como cantaba un desaforado Germán Coppini en el primer disco de Golpes Bajos.

Alternativa: Ramones: I’m Affected

 

4 Alaska y los Pegamoides: El hospital (single, 1980)

La atención se encamina entonces hacia el hospital, el mismo que mencionaban Los Pegamoides en su primer single de 1980. Allí te diagnostican, allí te internan si el caso es grave. Y si no es así, mejor hacer acopio de todo tipo de productos, sembrando el caos en tiendas y grandes superficies, tal y como aseguraba el título de otra canción del mismo grupo en ese mismo single.

Alternativa: Alaska y los Pegamoides: Horror en el hipermercado

 

5 Tears for Fears: Mad World (The Hurting, 1983)

A partir de ese momento, se desata la locura. Remedios caseros, ungüentos supuestamente milagrosos, líquidos que se deben consumir a altas temperaturas, bolsas en las cabezas, mascarillas que se agotan aunque no sean las recomendadas… Es el triunfo de la opinión pseudo-científica, el Mundo Desquiciado al que cantaban Tears for Fears. La mejor respuesta, la de Julian Cope: “Mundo, cierra tu puta boca”.

Alternativa: Julian Cope: World, Shut Your Mouth

 

6 Joy Division: Isolation (Closer, 1980)

Para evitar contagios, para evitar la psicosis, las autoridades -y el sentido común- recomiendan el aislamiento, el mismo que titulaba la canción de Joy Division de su álbum de 1980 de título contrario a todas estas recomendaciones, Closer (Más cerca). Nada como encerrarse en la habitación de uno, aquella a la que cantaban The Beach Boys, y disfrutar del mundo a partir del recogimiento, de un universo construido desde el cuarto propio.

Alternativa: Beach Boys: In My Room

 

7 Barry McGuire: Eve of Destruction (Eve of Destruction, 1965)

A partir de ese momento, todo serán cábalas. ¿Se acerca el fin del mundo, como aseguraba en una canción de 1989 el reverendo del soul Al Green? ¿Estamos en la víspera de la destrucción, la misma que daba título al tema más conocido y catastrófico de Barry McGuire?

Alternativa: Al Green: The End Is Near

 

8 R.E.M.: It’s the End of the World As We Know It (And I Feel Fine) (Document, 1987)

Mientras esperamos que llegue ese día, al menos podemos bailar y cantar con temas tan contagiosos como el de Elvis Costello que hablaba de ello. Y, también, tomárnoslo con filosofía y sabiendo que estamos disfrutándolo a nuestra manera como ya dijo R.E.M. en su día en la canción suya de título más inolvidable: indudablemente, es el fin del mundo tal y como lo conocemos, así que mejor será sentirse bien.

Alternativa: Elvis Costello: Waiting for the End of the World

 

9 Talking Heads: Road to Nowhere (Little Creatures, 1985)

Lo que nos depara el camino hasta allí, hasta ese lugar inexplorado, es una senda abierta, desconocida. ¿Será la autopista al infierno de AC/DC? Cabe dudarlo. Lo más probable es que sea un camino a ninguna parte, como bien creía saber David Byrne al frente de su grupo Talking Heads.

Alternativa: AC/DC: Highway to Hell

 

10 Skeeter Davis: The End of the World (The End of the World, 1963)

Cuando llegue el fin del mundo podemos enredarnos en los 12 minutos obsesivos de “El final” al que cantaba The Doors, esa canción que sonaba en una película que era lo más cercano al Armagedón que se ha visto en una pantalla, Apocalypse Now. No obstante, es preferible hacerlo en compañía de algo tan hermoso como ese otro fin del mundo al que cantó Skeeter Davis en 1962.

Alternativa: The Doors: The End

 

11 Nick Cave: Death Is Not the End (Murder Ballads, 1996)

¿Ya llegó el final? Pues para algunos, no, aún puede haber más. De hecho, hay quien lo ve más negro o lo quieren más negro, como cantaba el Leonard Cohen de sus últimos días. Y siempre hay la posibilidad de confiar en algo más. ¿El más allá? Curiosamente, tuvo que ser el descreído Nick Cave quien asegurase que la muerte no es el final.

Alternativa: Leonard Cohen: You Want It Darker

 

12 Depeche Mode: Enjoy the Silence (Violator, 1990)

¿Qué queda después, al final del camino? Exacto, el sonido del silencio, el mismo de la canción de Simon & Garfunkel. Un sonido que, a falta de algo mejor, bien podemos disfrutar haciéndolo caso a lo que Depeche Mode solicitaban hace ya más de 30 años, visionarios ellos, mucho antes del coronavirus.

Alternativa: Simon & Garfunkel: The Sound of Silence

 

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