SEXSMITH & KERR
Sexsmith & Kerr: Destination unknown

Pueden pasar modas, podemos inventar efímeros géneros y subgéneros, modernidades que dejan de serlo en seis meses condenadas al rutinario revival veinte años después. Quizá sea necesario, pero lo que no cambiará nunca es algo tan viejo, quizá intemporal suene mejor, como el arte de escribir una gran canción, lograr en tres minutos ese inefable ‘no-se-qué’ que consigue emocionar al que escucha. Podemos hablar de acordes o letras, diseccionar el esqueleto de los clásicos, pero lo que no puede de ninguna manera faltar es ese algo inexplicable que va mucho más allá, y que reconocemos al instante cuando se produce.


