DI ELAS

Di Elas, magia y roll

 


Luis Tosar y Piti Sanz formaron The Ellas hace unos tres años junto a Iván Laxe, Suso Alonso y Ro Muñoz. No era su primera experiencia musical. Luis Tosar y Jorge Coira -director de cine de, entre otras, 18 comidas– coincidieron en el tiempo y lugar -Lugo- con Los Contentos, el primer grupo de Piti. Para su mediometraje titulado Noctifer, este compuso el tema “Noctifer, la canción del vampiro”. El vampiro estaba interpretado por Luis Tosar. A partir de ahí surgió una amistad que “llega hasta el infinito y más allá”, según Piti. Juntos o por separado coincidieron en proyectos como Los Contentos, Los Huana, Magical Brothers o Naranja Mecánica. Ahora, con canciones propias y cambio de nombre a Di Elas presentan su primer álbum homónimo.

 

¿Qué recordáis hoy de vuestros primeros proyectos en común?

– Los Huana era la banda de Luis. Toqué con ellos en su última época. La Naranja Mecánica fue una bonita forma de quitar el gusanillo. Los Magical Brothers fue un espectáculo de humor, magia y rock’n’roll, pura dinamita. Se llenaban las salas y quedaba gente fuera. Preferíamos ir a taquilla que con un caché. Increíble… Le llamábamos Magik and Roll. Con los tiempos que corren, cualquier día resucitamos.

¿Hasta qué punto tuvo que ver en esta aventura la versión de Los Bravos que hicisteis para la TVG?

– Las experiencias artísticas mías y de Luis eran similares. Él con la interpretación, yo con la música. Nos metimos en teatro, luego audiovisual y finalmente cine (evidentemente su salto fue brutal, ahí no fue ‘paralelo’). Luego, en un programa de la TVG dirigido por Jorge Coira coincidimos los que después seríamos Di Elas. Por algún extraño motivo o conjunción planetaria todos éramos músicos relacionados con el audiovisual y el teatro.

Conozco versiones vuestras de Gloria Gaynor (“I Will Survive”), ABBA (“Knowing Me Knowing You”), The Bangles (“Walk Like an Egyptian”), The Breeders (“Cannonball”), 4 Non Blondes (“What’s Up”)… ¿Nos recordáis que otras canciones había en vuestra maqueta y cuáles hacíais en directo?

– En la maqueta grabamos también “Luka” de Suzzane Vega, “Hanging on the Telephone” de Blondie… Lo destacable es que “Luka” tenía una adaptación propia ya que la de Suzzane Vega no nos convencía. Sin ser presuntuosos y con todo el respeto, pues la canción ya estaba hecha, el adaptador no se lució, así que nos pusimos a ello y le dimos una vuelta. Creo que quedó a la altura de la letra que tiene en su inglés original. Es el motivo por el que sigue en nuestro repertorio, como alguna más. Por ejemplo, “Girls Just Want To Have Fun” nos sale tan ‘punkarrilla’ que nos encanta, la hicimos nuestra. Lo mismo pasa con “Lady Marmalade” que nos da juego para ‘liarla’ en directo con el público. Nacen momentos realmente mágicos con esa canción.

Di Elas empezó con otra grafía y haciendo versiones.

– Empezamos siendo The Ellas, para recordar que hacíamos versiones de rock relacionadas con mujeres, ya que el ambiente rockero nos parecía masculinizado en exceso… Pero nos encontramos con que nadie sabía pronunciar o escribir bien el nombre, ¡incluidos nosotros! Había que dar solución a esto y nos metimos en otro berenjenal: lo dejamos tal cual lo pronunciamos a veces, je, je… Tal cual lo pronunciamos a veces, ¡pero no siempre! Di Elas, ay...

¿Por qué el cambio? ¿Surgió al empezar a componer canciones propias o porque la compañía quería lanzar un disco con canciones propias en castellano?

– El disco Di Elas de la banda Di Elas pertenece a Di Elas. Warner se portó muy bien con nosotros. Se mantuvo al margen en la grabación y producción. Confió. Eso es digno de agradecimiento. Pero si ves la contraportada del compacto, leerás “Warner Music, bajo licencia exclusiva de Sanz y Tosar”. Hicimos nuestro disco siguiendo un proceso natural que por-no-sé-qué-motivo se ha abandonado. A saber: uno, montas banda con amigos; dos, tocas temas de bandas que te gustan; y tres, empiezan a salir temas propios cuando la banda ya tiene un sonido propio. En este mundo actual todo va demasiado rápido. La chavalada tiene prisa por sacar sus canciones, no tocan ni leen clásicos, no viven el mundo real (demasiada pantalla LCD) y a menudo se precipitan, necesitan experiencias prestadas. A veces escucho temas hermosos que por desgracia suenan demasiado falsos. Y, cuidado, estoy generalizando, que no siempre es así. Hay lindísimas excepciones. Todo en la vida necesita un proceso. Los 60 y 70, supongo, fueron otra movida; la juventud era vanguardia ‘per se’. En los 80 madrileños se fabricó algo similar. Ahora toca reflexionar o revolucionar, pero repetir esquemas es una vulgaridad que no lleva a ningún sitio, a no ser EL TEDIO.


¿Cómo fue la grabación? ¿En directo en el estudio? ¿Dedicasteis mucho a los arreglos y las mezclas?

– La grabación fue prácticamente en directo. Las voces y coros en primeras tomas. Luego retocamos algún teclado, eléctrica, armónica, etc. Pero echamos meses para conseguir el sonido que queríamos: claro, limpio, guarrete y sin artificios. Con los efectos que tendría un grupo de rock’n’roll de hace 30 años, todo lo honesto que pudiese estar en nuestra mano. Somos cinco tipos que llevamos muchísimos años en el rock’n’roll. Sabemos tocar y sabemos que nos van a mirar con lupa por ser Luis Tosar el cantante-guitarra-armónica, gente que no sabe que Luis lleva en esto desde su adolescencia. A mí, en particular, me apetecía tener un disco de “Ahí-está-este-pedazo-disco-de-rock”. Prueba superada. Más aún: no es necesario mezclar en Inglaterra, Suiza o donde sea. En Galicia está Edisco y cinco o seis estudios de primera línea. Lo mismo en todas las comunidades. ¡Qué nadie se ofenda! Lo que quiero decir es que toda banda tiene un súper-estudio a menos de 200 km. y lo de masterizar en ‘la mansión de bla bla bla en la Costamarilla’ no es más que esnobismo, gasto, lujo inútil y allá ellos con sus fans o seguidores, que les den las explicaciones pertinentes. Nosotros hacemos buenos discos aquí, como siempre.

 

 

¿Podría ser la puerta que se escucha en vuestro disco un guiño a Los Contentos?

– ¡Efectivamente! La puerta que se cierra es un guiño a la canción “La casa vacía”. ¡Nadie se había dado cuenta de ello hasta ahora! Un recuerdo a todos Los Contentos y en especial a Fran. Enhorabuena por el descubrimiento y gracias por hacerlo público.

Se sabe de la predilección de Luis por Pearl Jam. Pero se ven también en las canciones ecos de Los Enemigos, Del-Tonos, M-Clan, Desperados… ¿Alguna otra referencia, puntos en común entre todos los miembros del quinteto?

– Respecto a referencias, todo es muy sencillo. Nos gustan las canciones, la música. Rock’n’roll por supuesto. Hindú, árabe, japonés, Bach, el cabaret de la época de Weimar, MC5, Beatles, Stones…. La buena emoción no es tan fácil de esconder. ¿Pearl Jam? ¡Por supuesto! Ahí están. Los Red Hot… Y no te olvides de Los Contentos.


En el disco hay un texto político al final en inglés. Curioso que la salida del disco con ese texto coincida con el 15-M. ¿Cómo lo habéis vivido?

– No es un texto político. Fue una casualidad inventada por Luis, que con el paso del tiempo y de los acontecimientos parece una premonición. Fue una improvisación. Luis estaba bromeando con la mandolina con lo de “Somos irish” y le dije: “¡Ponte al micro!”. Pillé una pandereta con el pie y un bendhir (con las manos, je, je). Pedí que lo grabaran y al final salvamos lo que se escucha en el corte sorpresa del disco. Sí que hay un discurso en “Ruleta”. Es digno de ser traducido, sacado de una intervención en la ONU hace muchos años, muy fuerte. Sólo adelanto que es tan premonitorio como “Irish” y hasta da miedo. Todo esto es una crisis generada por la banca. De repente los gobiernos se ponen a salvar bancos. ¿Nos hicimos comunistas de golpe? ¡Vale! ¡Pues que se nacionalicen! Pero resulta que los currantes salvamos bancos y los señoritos de los bancos se retiran con sueldos millonarios. No se trata de demagogia. Es un hecho. Robo de millones de millones por todo el mundo y sólo Murdoch y tres más en la cárcel. ¡Qué sinvergüencería! Y espera la que viene encima. Se acabó el ‘estado del bienestar’. No creo que las niñas de la portada lleguen a saber lo que es una pensión del Estado, y esto nos apena muchísimo; al fin y al cabo, son familia. Tenemos ejemplos alrededor y no me voy a extender pero… Lo veremos pronto y la llevamos clara. Es indignante.


¿Por qué esa iconografía infantil en la portada? ¿Por lo Di Elas?

– No queríamos salir en portada. No queríamos tirar de imagen del grupo. No queríamos perder relación con ‘ellas’. Y aparecieron las niñas, imagen de sencillez y franqueza. Estaba claro. Y Di Elas no es en ningún idioma. Puede que sea más fácil encontrar sentidos en gallego, pero, por ejemplo, en Onda Madrid el tema que más programan es “Amigo”, el que está en gallego.

¿Se hace más complicado o más fácil salir adelante por tener a Luis en la banda?

– Tener a Luis para hacer promoción es una bendición. Todo va rodado. Tiene experiencia, sabe canalizar y reservar energías. Todo el mundo quiere entrevistarle. Pero hoy por hoy estamos en otro punto. Ya pasaron las promociones y estamos solos con nuestro público. Cara a cara y ‘desnudos’. Ahora queda la verdad. La gente escucha el disco y lo disfruta (o no). Nuestra gente viene al directo y se lo damos todo. Como cualquier grupo que se precie y disfrute de sus canciones. Somos nosotros, Di Elas, con su público. No somos superventas, pero tenemos un público muy lindo y especial, hecho en muy poco tiempo. Eso lo agradecemos muchísimo y nos obliga a ponernos las pilas para próximas citas. Estamos encantados con nuestra gente, la que sabe las canciones, la que corea con nosotros en directo. Todos somos Di Elas.

Por último, ¿cuál ha sido la mejor anécdota de este tiempo en la música?

– Casi todas vienen de internet, ese mundo… En fin. Un tipo comentaba: “A saber cuántas tomas necesitó Tosar para grabar las canciones”. Me partía de risa porque Luis hace primeras tomas buenísimas. Hago grabación a diario para mis músicas de televisión y cine y, cuando grabo con Luis, sé que vamos a resolver a la primera. También recuerdo un comentario de un tipejo autodenominado Smart (je, je, je), que ponía a toda la banda de ‘malísimos’. Aquí sí que me moría de la risa. ‘Malísimos’ repetía el tipejo indignado. Puede no gustarte, pero ‘malísimos’, en Di Elas no hay. Todo fue por el apoyo que dimos a la sala Nasa de Compostela. Al final nos estamos convirtiendo en un grupo ‘alternativo’ sólo para ‘elegidos’. Es una trayectoria curiosa y, a la vez, bonita. Salimos en los telediarios al principio pero seguimos un camino sencillo, lleno de naturalidad, honradez y franqueza. Los telediarios quedaron atrás hace mucho tiempo. Ahora seguimos con nuestra gente. Con Di Elas.


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