TWISTED TEENS: Florida Water Blues

TWISTED TEENS: Florida Water Blues (Going Underground)

No todo el mundo está de acuerdo en que los Rolling Stones hayan editado un buen disco con Foreign Tongues. Y casi nadie piensa que esté a la altura de todo lo que vino antes de Tatto You, su época dorada, con muy escasos tropiezos hasta entonces. Pero es que estamos hablando de un trío -dúo, en el caso de miembros fundadores- que pasan de los 80 años. Por eso, si alguien necesita guitarras sucias, sensación de canciones hechas con la puerta abierta dejando entrar el calor, de estar metido en un lodazal, hay que buscarlas entre bandas mucho más jóvenes.

Twisted Teens sería el perfecto sustituto este año. Cuatro meses después de Blame the Clown, Caspian Hollywell y Razor Ramon Santos vuelven con su segundo disco del año, el tercero de su trayectoria. Lo hicieron así porque sencillamente tenían demasiadas canciones para un solo lanzamiento y dividieron el material en dos mundos: el primero nervioso y urbano, el segundo, este, más lento y pantanoso. Como ellos mismos lo explican, aquel era el estado maníaco, y Florida Water Blues la calma pesada que sigue a los ciclos de caos.

El dúo de Nueva Orleans graba sin afinador y sin efectos de distorsión: solo conectan y tocan. Siguen usando la misma combinación de batería acústica y caja de ritmos que apareció por accidente en su debut homónimo de 2024 y que piensan mantener en todos sus trabajos futuros, variando apenas la fórmula como quien hace platos distintos con los mismos ingredientes.

Definen su trabajo como “hacer sillas”: levantarse, construir el armazón, y dejar que se llene con lo que llega desde fuera. Esa filosofía, más artesanal que artística, es justo lo que se oye. La canción que da título al disco es justamente su pieza más lograda, construida con paciencia y dejando que los detalles instrumentales se acumulen sin buscar el clímax fácil.

El álbum se abre con “Why Did You Miss It?”, que marca el tono del disco con un pulso hipnótico, casi contenido, con la voz de Caspian Hollywell sonando más áspera que nunca, como si cada frase arrastrara restos de humo y noches largas. “Hand Me a Cigarette” avanza con un aire polvoriento que recuerda a moteles descoloridos y carreteras que no llevan a ninguna parte. Y en “Swamp” la humedad del pantano del título parece adherirse a cada instrumento, con una atmósfera que se vuelve densa, casi física. Sí, la crudeza de los primeros Stones tiene gozoso relevo. Solo hay que buscarla en las profundidades de los pozos más revueltos aunque por ahora Twisted Teens no tengan la más mínima atención mediática.

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