CAMPUS GALICIA ENTREVISTA TEENAGE FANCLUB

Teenage Fanclub, armonías perfectas

TeenageFanclub

Bajo un prisma genuinamente escocés, el grupo Teenage Fanclub lleva ya una década firmando esbeltas canciones poperas de vocación clásica, impecables composiciones de guitarras amables y melodías primorosamente ensambladas, sin perder de vista redundantes y gloriosas referencias de un santuario ineludible del que forman parte artistas clásicos como los Byrds, los Big Star de Alex Chilton, el Beach Boy Brian Wilson, Neil Young o los propios Beatles.

Asentados, al igual que los fab four de Lennon y McCartney, como una entente cordial y madura de compositores y cantantes, los de Glasgow han abundado en su fórmula de probados resultados -que se lo digan a sus paisanos Travis- y han vuelto con un disco titulado Howdy! (hola en trasnochado slang coloquial americano).

– Con este disco cerráis diez años de andadura y habéis recuperado a vuestro primer batería. ¿Volvéis de alguna manera a comenzar de nuevo?

– Sí, en realidad lo es. Sentimos una nueva vitalidad. Al hacer el último disco tuvimos algunas problemas con nuestro anterior batería Paul Quinn, que quería hacer otras cosas. Hemos vuelto con Francis McDonald y nuestros primeros conciertos fueron muy bien. Por ejemplo en el Santi-Rock de Galicia. Aunque había mucha gente, era el primero con Francis y fue un poco impresionante para él. Pero ha sido muy excitante volver a recuperar después de diez años la formación original.

– También ha desaparecido vuestra discográfica Creation. ¿Por eso habéis tardado tres años en volver a grabar?

– En parte sí. También e estuvimos bastante tiempo de gira con el último álbum. Y nos tomamos algo de tiempo libre para cambiar de casa. Hace un año nos metimos en el estudio seis semanas y, después de escuchar lo que habíamos hecho, tres semanas más. Fue entonces cuando Alan McGee, nuestro editor, nos contó que iba a poner fin a Creation. Nos pasamos seis semanas mezclando y le mostramos el disco a Columbia que, como propietaria del 49% de Creation, tenía preferencia. Por suerte se decidieron a sacarlo.

– Sois definitivamente un trío.

– Tenemos algunos instrumentistas de apoyo para el directo y los discos, pero sí que somos un trío de compositores, tres personas que trabajan de igual a igual. Francis McDonald toca con nosotros en directo, pero no va a ser un miembro permanente porque él tiene sus propios proyectos con su sello discográfico.

– No resulta fácil distinguir las composiciones de cada uno ¿Cuáles son vuestras señas de identidad?

– Aunque nosotros acreditamos los temas, la gente suele jugar a adivinar qué tema cantamos cada cual. Cada uno tenemos nuestra personalidad como compositores, pero cuando ensayamos evolucionamos a partir de una idea básica. También hacemos todos armonías y eso da un carácter unificador. Pero cada uno tenemos nuestra perspectiva. Raymond escribe sobre chicas partiendo de un acorde a una idea vocal. Yo supongo que trabajo más la melodía y los acordes, y las letras son un poco personales. Gerard está entre los dos.

– Mucha gente cree que hacéis la misma hermosa canción una y otra vez.

– Aunque no lo veo como una crítica, no creo que lo hagamos. Si escuchas nuestros discos con detenimiento verás que evolucionamos. Claro que no somos una de esas bandas que se pone al día utilizando electrónica, pero a nuestra manera también cambiamos un poco disco a disco. Creo que eso es mejor a lo que hace gente como Bowie que cambian continuamente y sólo muy de vez en cuando hace un disco verdaderamente bueno.

– ¿Que aporta este disco respecto a los anteriores?

– Es difícil de decir: seguimos buscando la melodía perfecta, pero hemos trabajado más los arreglos y la estructura dinámica de las canciones Hemos usado cuatro baterías distintas y añadido algunos loops que no son habituales en nosotros. La estructura de temas como “Dumb, Dumb, Dumb” es bastante inusual en nuestra carrera. La melodía está cantada a contrarritmo.

– Se os ha relacionado con el noise y el brit pop, dos escenas con las que no tenéis demasiado que ver.

– Sí, incluso con el grunge cuando giramos con Nirvana. Hemos tocado también con bandas amigas como Sonic Youth. No es nuestra música, pero compartimos aspiraciones, actitud y el deseo de hacer canciones al margen de escenas, modas y presiones de las discográficas.

– Vuestras referencias musicales vienen de los sesenta. ¿No os gustan bandas contemporáneas?

– Ésa es otra cosa que se dice: la gente tiene una percepción de nosotros como si fuéramos una banda muy influenciada por los Beach Boys y los Beatles, pero nos gustan también bandas muy contemporáneas como Gorky’s Zigotic Mynci, o los Folk Implosion de Lou Barlow Acabo de comprar el disco de Daniel Johnson, que me parece muy bueno.

Xavier Valiño

CAMPUS GALICIA ENTREVISTA SADE

Sade, alma de amante

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Sade, la cantante mitad nigeriana, mitad británica, que todo el mundo recuerda, regresa después de ocho años con un nuevo disco, titulado muy apropiadamente Lover’s Rock. Ninguna sorpresa en su exquisito entramado musical, como siempre empapado de soul sedoso, jazz accesible y pop de la estirpe más agradecida para el oído. 16

Lo único que ha cambiado, y de ahí el parón, son sus circunstancias personales. Ya supera la cuarentena y en estos últimos años ha tenido tiempo para casarse, tener hijos, vivir en Madrid y divorciarse. Una vida intensa para alguien que, al menos en las estrías de sus discos, parece llevar una existencia muy, muy tranquila.

– La primera cuestión, evidentemente, es preguntarte por lo que has hecho en estos ocho años.

– Después de nuestra última gira decidí tomarme un descanso. Estuve viviendo una temporada en Madrid, por mi matrimonio. Fui madre y necesitaba algo de tiempo todos los días para dedicarle a mis hijos. Estuve esperando el momento exacto para volver.

– ¿Tuvo algo que ver el hecho de ser madre en la inspiración para las nuevas canciones?

– Creo que me inspiró como persona. Como madre, tienes que ser fuerte, y te miras a ti misma a través de los ojos de tus hijos. De esta forma, puedes llegar a ser la persona que quieres de un modo más sencillo. Los niños te recuerdan quién quieres ser.

– ¿Quién te inspira para ser quien eres hoy en día, y por qué?

– No hay una única persona que me inspire. Mucha gente me ha dado algo en mi vida: músicos, artistas y toda clase de gente que conozco. Aspiro a su grandeza, a la de gente a la que amo y respeto, pero nadie en particular.

– ¿Qué canción del nuevo disco, Lover’s Rock, es tu favorita?

– Todas son diferentes desde un punto de vista personal, todas tienen su propia personalidad y atmósfera. Es difícil separar una del resto, aunque entiendo que sea importante. Cuando canto en directo es cuando se me hace muy claro cuáles son mis favoritas, cuando tengo que ponerme enfrente al público y entregarme.

– ¿Cuál es la historia detrás de la letra de «Inmigrant»?

– Cuando era joven, mi madre, que era británica, me contó como cuando mi padre, que era nigeriano, iba a la tienda de la esquina a comprar algo, el dependiente no le daba el dinero en la mano, se lo dejaba en el mostrador. Y la canción es como una foto de aquel tiempo, de aún no hace tanto -tenemos que tenerlo muy presente- de cuando mi padre llegó a Inglaterra. Es como una imagen parada en mi memoria, de cómo le fue a él y sus contemporáneos.

– ¿Soñaste alguna vez con el éxito que llegaste a tener después de “Your Love Is King”?

– No, no tenía ninguna perspectiva objetiva de lo que me esperaba. Todo lo que quería hacer por aquel entonces era buenas canciones conel grupo y que se editaran en vinilo, ésa era mi ambición.

– ¿Cuándo comenzaste como cantante y qué consejo darías a un novato desde la experiencia?

– No empecé como cantante, sino que alguien del grupo me pidió que les echara una mano porque sabían que me gustaba la música y yo sabía que podía cantar. Mi consejo sería intentar hacer lo mejor posible aquello que uno sabe hacer mejor y no intentar ser otra persona.

– En su momento se habló de Billie Holiday en relación a tu música. ¿Qué opinas?

– Bien, de Billie Holiday me gusta su forma de expresarse y cómo perseveró en el ambiente de su época. En aquel momento no era fácil ser una cantante de color y ella no tenía miedo a ser quien era. Además, no renunció para nada a su forma de ser.

– ¿Qué escuchas para relajarte en estos últimos meses?

– Te citaré algunos nombres: Cesaria Evora, Mercedes Sosa, Al Green, Aretha Franklin, Gregory Isaacs, Van Morrison, Q Tip…

– ¿Y qué te gusta hacer en tus ratos libres?

– Toco mi guitarra y hago música. También trabajo en el jardín, para sentirme en mi elemento. Me gusta ver a la gente paseando o descansando en la ciudad y también me gusta bailar.

– ¿Piensas seguir cantando muchos años o hay algo en la vida que te interesa más?

– No, todavía creo que tengo un largo camino como cantante, porque creces todo el tiempo y nunca dejas de aprender y avanzar. Me gustaría continuar la búsqueda de mi propia vida y de mi forma de cantar, porque cantar es parte de mi vida.

– Entonces no hay miedo de que Lovers Rock sea tu último disco.

– Espero que no. No puedo imaginarme dejándolo, porque lo necesito, necesito hacer lo que hago cada día para sentirme plena. 

LOS SECRETOS

Los Secretos, el sabor de la derrota

 

         A todos se nos hizo un nudo en la garganta cuando supimos que Enrique Urquijo había muerto. No había hecho más que empezar su trayectoria con Los Problemas, que ahora queda reducida a dos discos. También estaba en la agenda una posible reunión con su hermano Álvaro, para retomar el pulso de Los Secretos. La primera colección de sus grandes canciones, editada hace un año, había sido un éxito, y la segunda, editada el mismo fin de semana de su muerte, lleva el mismo camino. Retomamos aquí una entrevista con Enrique hecha poco antes de su desaparición.  Leer más

CAMPUS GALICIA ENTREVISTA RICHARD ASHCROFT

Richard Ashcroft, el amigo americano

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Enjuto y demacrado, a sus 28 años, Richard Ashcroft parece el mismo que encabezaba The Verve, pero sólo exteriormente. Porque, después de tomar «algunas decisiones importantes, he cambiado. Me metí demasiados productos químicos que me hicieron perder el control de algunas partes de mi cabeza. Pertenezco a esa generación para la que la música llegó con todo el kit completo: los discos y las drogas. Haga lo que haga, mi percepción de las cosas estará distorsionada para siempre. Como digo en el álbum, he visto el diablo. Pasé por terribles abismos y sobreviví. Pero, para seguir haciendo música, debía cambiar de vida y tener estabilidad. No podía seguir intoxicándome. Mi mujer ha sido muy importante. Estética y musicalmente, me enseñó muchas cosas que nunca hubiera conocido quedándome en un grupo de rock o entre mis amigos. Me convertí en un mejor marido y espero ser un buen padre. Ya no quiero sufrir ataques de ansiedad como antes, quiero ver un poco más la belleza. Ahora únicamente tomo marihuana».

A1 frente de The Verve escribió una historia conflictiva y heroica, adscrita al guión más tópico del pop escrito por sus valedores Oasis. Después de todo, ellos también surgieron en un barrio obrero de una ciudad anónima (Wigan) al norte de Inglaterra. Y, durante un tiempo, Richard compartió escándalos y correrías con Noel Gallagher, que incluso llegó a dedicarle una de sus mejores canciones, “Cast No Shadow”.

Arrogancia megalómana, uso y abuso de drogas, choque de egos. También canciones hermosas, amargas y épicas como “Drugs Don’t Work”, “Lucky Man” o el célebre “Bitter Sweet Simphony”. Gran música pop, fruto de un pasado convulso -Richard perdió a su padre a los 11 añosy tuvo una adolescencia problemática- que llevó a Ashcroft y a su grupo al éxito planetario tras vender más de siete millones de copias de su último disco, Urban Hymns.

Con aquellos himnos urbanos, The Verve escribió, paradójicamente, su epitafio, tras una primera disolución temporal en 1995. Una defunción certificada en abril de 1999, pero que ya era oficiosa a raíz de los cacareados enfrentamientos entre Richard y el guitarrista y compositor Nick McCabe.

Así que, liberado de las presiones que impone permanecer en un grupo convulso en el ojo del huracán del pop británico, Ashcroft ha vuelto a resucitar por segunda vez en tres años. Y su lapso silencioso de reflexión personal ha desembocado en Alone With Everybody, un disco de sabor agridulce, fruto de su incorregible melancolía y su plácida existencia con la mujer que, hace tres años, le daba su primer hijo, la ex teclista de Spiritualized y actual manager del cantante, Kate Radley.

Alone With Everybody es el resultado de pensar que su voz, su instinto para la composición y los arreglos estaban, de alguna manera, soterrados por el marcado perfil de su grupo. «Necesitaba un entorno sereno, estar rodeado de gente positiva, que me permitiera llegar adonde quiero. Necesitaba que. mi música reflejara todo lo que me conmueve. El nombre The Verve estaba demasiado marcado por la melancolía. Nuestra música estaba condenada a ser pesada, trágica. Me limitaba mucho nuestra reputación».

En su debut como solista, Ashcroft conserva sus señas de identidad, aunque sus nuevas canciones postergan las cuerdas y la psicodelia de The Verve a favor de una suerte de rock agridulce de vocación clásica y sabor americano.

“A veces escucho las canciones del disco con los ojos cerrados y es como si escuchara gospel. Siempre me gustaron esas músicas tradicionales americanas, sobre todo el country, pero también la psicodelia de la costa oeste. Funkadelic, el soul, Burt Bacharach, Glen Campbell, Scott Walker, Dennis Wilson y Gene Clarke han sido influencias muy importantes en mi trabajo. Me demostraron que uno puede salir de grupos tan importantes como los Byrds o Beach Boys y hacer una música personal”.

Richard Ashcroft ya no exhibe la desmedida arrogancia que le llevó a describir su último álbum como el de la mejor banda del mundo. Además se siente más relajado. «Me siento liberado, feliz. Esto no es un regreso, porque no quiero volver donde estaba antes. Además, me molesta ser siempre como el ave fénix, que renace de sus cenizas. He tenido, por fin, la oportunidad de construir algo a largo plazo. El día que anuncié la separación de The Verve ya tenía grabada una parte del disco. Mantener el grupo hubiera sido así poco realista, un verdadero desastre. Había demasiados problemas personales. Empezamos a los 16 años, compartiendo un sueño común. Cuando lo logramos, salieron a la superficie todas esas cosas que no nos dijimos al principio”.

YOUSSOU N’DOUR

Youssou N’Dour, el África suave

 

        No hay duda de que la música senegalesa ha alcanzado, lentamente, pero de un modo firme, un reconocimiento  internacional difícilmente imaginable hace unos pocos años. Mientras que sus predecesores habían roto pocas barreras sociales, Youssou N’Dour estaba preparado para revolucionar las percepciones establecidas en la música y a los músicos de la sociedad senegalesa. Sus logros son numerosos y su talento, innegable. Leer más

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