TINARIWEN: Hoggar

TINARIWEN: Hoggar (Wedge)

En octubre de 2024, los mercenarios del Grupo Wagner quemaron aldeas en el norte de Mali. Tinariwen, que llevan décadas cantando en Tamasheq sobre la resistencia tuareg, el exilio y la desolación del Sahara, tuvieron que cruzar la frontera hacia Argelia. No era la primera ocasión que tenían que hacerlo en su historia: ya en los años sesenta sus familias habían huido de la gran sequía, y en los ochenta sus fundadores recibieron instrucción militar en Libia antes de canalizar esa experiencia hacia la música. El desplazamiento no es una metáfora para ellos. Es el contexto en el que grabaron su décimo álbum en Tamanrasset, la ciudad del sur argelino donde el grupo nació como colectivo de refugiados en 1979.

La decisión de trabajar en el estudio que la banda más joven Imarhan tiene en esa ciudad fue también un gesto generacional: ahí están los fundadores Ibrahim Ag Alhabib y Abdallah Ag Alhousseyni junto a músicos tuareg de la nueva hornada, más el regreso de la cofundadora Liya Ag Ablil, ausente del grupo durante veinticinco años. Que los dos líderes históricos canten juntos en armonía por primera vez en tres décadas no es un detalle menor.

El disco arranca con “Amidinim Ehaf Solan”, que despliega desde el primer instante la gramática completa del grupo: guitarras eléctricas de frases largas y flotantes, estructuras de llamada y respuesta en Tamasheq, palmas y percusión. La letra habla de un país exhausto que volverá a florecer. Es una afirmación, no un lamento. “Imidiwan Takyadam” presenta a José González, el sueco de ascendencia argentina que es un admirador confeso del grupo desde hace años, cantando en español sobre personas que comparten el mismo cielo, mientras la voz principal tuareg habla de refugiados dispersos por tierras lejanas. La coincidencia temática no parece buscada, sino que simplemente aparece en el proceso de entendimiento entre culturas distantes.

“Sagherat Assani” es quizás el momento más inesperadamente festivo del álbum, con la cantante sudanesa Sulafa Elyas aportando una energía rítmica que convierte el tema en algo cercano al rockabilly del Sahara. “Aba Malik” cierra el disco con una advertencia sobre las influencias desestabilizadoras externas en el norte de Mali, que es lo más cercano que Tinariwen llega a nombrar explícitamente al Grupo Wagner. Todo ello está encerrado en el título, que remite a las montañas Hoggar, macizo volcánico en el corazón del Sáhara argelino. No es solo geografía: es el lugar al que uno regresa cuando todo lo demás se ha movido. Y la música es su más fiel reflejo.

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