ULTRASONICA ARTÍCULOS 1997 PATTI SMITH

ULTRASONICA ARTÍCULOS 1997 PATTI SMITH

Ultrasonica e-zine :: Xavier Valiño

ARTÍCULOS 1997


Patti Smith, odas a la vida y la muerte

 

 

Parece como si detrás de lo que se conoce como música independiente o alternativa hubiera siempre una cabeza responsable en la sombra intentando que las melodías enganchen y que las letras sean universales. Así sucede con Kula Shaker, Foo Fighters, Fiona Apple… Todos lo sabemos, pero preferimos ignorarlo para colocarnos en una altura superior al resto de los que consumen músicas mayoritarias, como si todos estos artistas fueran más selectos. Pero, )cuánto hay en ello de la auténtica independencia?

 

Al escuchar el nuevo disco de Patti Smith, Peace And Noise, uno se da cuenta de lo lejos que está de ser verdadera alternativa la música alternativa. Patti Smith preserva intactas sus raíces punk del háztelo-tú-mismo, y, sin pretenderlo intencionadamente, consigue poner en evidencia a todos los demás. Bien, está en un sello de los grandes (Arista-BMG) y su música no es estrictamente punk, pero su forma de enfrentarse a ella sí. No hay efectos especiales en su sonido. Parece como si acabase de tener un mal día y hubiera salido de su garaje para demostrárselo al mundo con guitarras.

 

Hay en estas canciones un sonido atemporal, lo que nos reconcilia con el rock’n’roll directo y de golpe bajo que nunca quisimos perder. La mayoría de músicos de la generación de Patti que todavía graban se unen a productores y DJs más jóvenes y en la onda buscando acceder a otro público. Pero los adolescentes escapan de ellos como la peste. Probablemente tampoco corran detrás de Patti Smith, pero deberían: ella es la primera dama del punk, la que abrió el camino para Courtney Love, P J Harvey, Chrissie Hynde, Ani DiFranco… y hasta puede que para las Spice Girls.

 

 

Es difícil engancharse a la primera con Peace And Noise. La voz de Patti suena sobrecogedoramente baja y, a diferencia del grueso de la producción alternativa, los arreglos son escasos y casi desagradables. No hay trucos y el material es deprimente, pero es difícil volverle la espalda.

 

El disco homenajea a William S. Burroughs y tiene una canción que habla de la reunión de los vivos y los muertos, "Waiting Underground". "Last Call", con las sectas y los suicidios colectivos como referencia, es su emblema. Su protagonista se calza, termina su copa y se tumba a esperar la muerte. La voz de Michael Stipe al fondo -el mismo que le hacía masajes después de su concierto en el Doctor Music-, combinada con la de Patti, dejan un leve halo de belleza sobre la cruda realidad de un suicidio en masa.

 

Escribir de algo así no es fácil: para la mayoría de los grupos la importancia del cantante acaba por tener más peso que aquello de lo que hablan. Pero Patti Smith ha forjado su carrera a base de poner conciencia social poética a su música. En lugar de meterse ella en las canciones, mete a los que la escuchan. Y eso es un gesto que siempre hemos agradecido y que casi habíamos olvidado, frente a la rutina de lo alternativo que nos rodea.

 

Xavier Valiño

OASIS

Oasis, ante la evolución

 

A estas alturas de la película que protagonizan los hermanos Gallagher, lo mejor es llegar virgen a sus discos, si es que eso es posible. Así que, después de pasar un tiempo por esos mundos de Dios, alejado de cualquier cosa que recuerde a los de Manchester, un artefacto llamado Be Here Now reclama urgente atención. Leer más

ULTRASONICA ARTÍCULOS 1997 NATACHA ATLAS

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ARTÍCULOS 1997


NATACHA ATLAS: "Halim"

 

 

 

El primer disco conocido en Occidente de Natacha Atlas, una cantante judía de ascendencia egipcia, aunque nacida en Europa, Diaspora, dejó el listón muy alto en el fascinante mundo de la fusión entre canciones ancestrales y ritmos occidentales. Algo similar a lo que venía haciendo con Transglobal Underground, en especial en su disco International Times, y en sus conciertos en directo, con danza del vientre incluida. 

 

Halim, su continuación, es, esencialmente, un disco de folk del Oriente Medio, incorporando y fusionando elementos de la música tradicional árabe e israelí.

 

 

Ésta es la mayor novedad, y no queda mucho de la mezcla con los ritmos de la escena de baile más actual, de donde, siempre que lo ha intentado, ha salido triunfante. Su corona tiene ya varios pretendientes, entre ellos Nitin Sawheny o Talvin Singh, y, de no seguir por ese camino, puede que Occidente la encuentre demasiado anclada en la tradición.

 

Xavier Valiño

ULTRASONICA ARTÍCULOS 1997 MOBY

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ARTÍCULOS 1997


Moby, decibelios sorpresa

 

 

Táchese lo inapropiado: no bebe, amigo del hardcore, no consume drogas, amante del speed metal, cristiano, techno-punk practicante, inconformista, eco-terrorista, traidor del dance, vegetariano… Sí, todo y nada a la vez. Estos son los adjetivos con los que empiezan la mayoría de los artículos que puedas leer sobre Moby.

 

No es que Moby no sea algo, todo o nada de lo que queda dicho. Ha sido demasiadas cosas en su vida y en su música, y muy probablemente siempre lo será. "Mi madre tomaba ácido cuando estaba embarazada de mí. Supongo que eso explica bastantes cosas". ¿Confundido? Lo estarás. ¿Enojado? Si insistes. ¿Deslumbrado? Podría ser. ¿Excitado, inspirado, estremecido? Deberías estarlo.

 

Así que, si debemos hacernos la pregunta, ¿quién diablos es Moby y por qué? Richard Hall, que de él se trata, nació en Nueva York y creció educado por su madre soltera y sus abuelos, repartiendo su tiempo entre las calles y una comuna hippy.

 

Como la mayoría de descastados de su generación, Moby empieza en la música con el espíritu del ‘háztelo tu mismo’ del punk. Después de pasar por varias bandas seminales de la escena metal de la ciudad de los rascacielos, se introduce en el mundo del acid-house, consiguiendo éxitos y convirtiéndose en una de sus escasas estrellas, por dar la cara y por el carisma de su directo.

 

 

Mientras, se dedica a producir a Smashing Pumpkins, Michael Jackson, Metallica, Orbital, Soundgarden, Pet Shop Boys y cientos más. Con su debut Everything Is Wrong demuestra que el techno puede tener más diversidad que cualquier otro estilo.

 

Pero algo estaba cambiando. "Casi toda la música que me ha inspirado en el último año ha sido rock", decía hace poco. Esa declaración nos da una idea de por donde va Animal Rights, su nuevo e inesperado disco. No hay teclados, ni secuenciadores, ni samplers… sólo guitarras, y muy, muy fuertes, pletóricas de una energía supersónica casi cómica. Tanto que va a conseguir confundir y levantar a su audiencia de una forma no vista desde que Bob Dylan abrazó la electricidad.

 

Como siempre, eso no es todo, viniendo del artista más iconoclasta de los últimos tiempos. En su primera edición regala otro compacto de música ambiental, en la línea del Brian Eno más pesado o logrado, según el momento en que lo escuches. ¿Qué vendrá después? Ni la más mínima idea. Nadie dijo que este trabajo fuera fácil.

 

Xavier Valiño

ULTRASONICA ARTÍCULOS 1997 MIDNIGHT OIL

ULTRASONICA ARTÍCULOS 1997 MIDNIGHT OIL

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ARTÍCULOS 1997


 Midnight Oil, el compromiso

 

 

Desde los primeros acordes de "Underwater" ya sabes lo que va a suceder. Con su poderosa y retumbante línea de bajo y su duro recitado a cargo de Rob Hirst está claro que estás escuchando a los Midnight Oil más básicos. La misma banda de rock política, punzante, dura, afilada, y un tanto intimidatoria, que llegó hace un tiempo de las Antípodas y cuyo sonido hace que sientas la misma energía que el grupo posee. En los surcos de Breathe, su nuevo disco, puedes ver el sudor cayendo de la cabeza de Peter Garret y las sonrisas de sus componentes mientras se miran, sintiendo un ritmo incesante y recordando que por eso aún necesitan entrar en una habitación cargada, subir el volumen y tocar. Esto es magia. Los Midnight Oil se están divirtiendo.

 

"Surf´s Up Tonight" se desenvuelve en la línea de las imágenes líricas de una húmeda noche de verano, de regreso a los días en que tocaban en los clubes nocturnos de las playas de Sidney, allá por sus comienzos. Una demostración de que son capaces de conservar el romanticismo y la ingenuidad, a pesar de todos los problemas que nos han contado en anteriores discos. Una guitarra en la línea de Hank B. Marvin pone el contrapunto a la melodía que surge de la garganta de Garret, pura cultura surf australiana. Puedes sentir la arena en tus pies.

 

 

La realidad de la vida cotidiana en los 90 no ha sido olvidada, evidentemente. La política también está presente en este disco, pero más escondida, sin la estridencia de tiempos pasados. La realidad apunta un cierto pesimismo en "Common Ground", un reconocimiento de que debemos encontrar una tierra común porque "si nos rendimos a las reglas industriales nos despertaremos entre los deshechos del mañana." El optimismo que desprenden los coros encajan perfectamente en una pieza potente, que tiene su contrapunto en "Home", una visión agridulce del desarraigo, en la que se alaban los poderes curativos del cielo abierto mientras una guitarra etérea nos transporta por ese azul diáfano.

 

La guitarra acústica de "One Too Many Times" es puro country, pero esa inocua apariencia de divertimiento esconde una punzada en la más pura tradición de Midnight Oil, al confrontar una melodía sencilla y pegadiza con la realidad: robo, abuso y avaricia. La armónica da la replica en este tema a una voz que posee el tono y la sinceridad de un John Lennon. Es en momentos como estos cuando nos encontramos con los Midnight Oil clásicos: un agitado rock a medio tiempo que contenta a un mundo cansado en el que se pueden entrever momentos de liberación, como esa "estrella de gloria, estrella de esperanza."  Incluso los instantes de esperanza no pueden esconder, como grita la garganta de Garrett sobre un creciente clímax, que "te toca pagar".                                        

 

Xavier Valiño
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