Lost Angel: The Genius of Judee Sill
Lost Angel: The Genius of Judee Sill
Andy Brown y Brian Lindstrom
(Onwards & Upwards-Batterymarch)
Según asegura uno de los directores de este documental, Andy Brown, oyó hablar de Judee Sill por primera cuando Andy Partridge, de la banda inglesa XTC, reconoció que había sido una de sus grandes influencias. Para escuchar sus discos tuvo que ir a Napster y descargarlos, ya que llevaban 30 años descatalogados.
Esa era hasta hace poco la verdadera dimensión de Sill, olvidada por casi todo el mundo. Por suerte, esta película -o el cómic publicado recientemente en España- están recuperando su desgraciadamente escasa pero relevante obra musical, que se sirve aquí acompañada de un material bien suculento, el drama de su vida, muy cinematográfico, pero sin caer en el amarillismo. La película lo hace de la mejor forma posible, con la voz de la propia Sill a partir de una cinta que apareció mientras se filmaba el documental y en la que básicamente cuenta su vida hasta 1972. A partir de ahí, la voz la retoma una actriz, aunque con declaraciones de la propia Sill.
Ella misma recuerda su problemática adolescencia y juventud, los atracos a punta de pistola, su etapa en la cárcel o en un reformatorio, las drogas y la prostitución para conseguir dinero. También se repasa su meteórico ascenso en la música, recordando que en dos años pasó de dormir en un coche a ser portada de Rolling Stone, con visos de llegar a ser una estrella, así como su trágica muerte prematura.
Como existía poco material de archivo, los realizadores optan por una más que brillante animación en momentos puntuales. Intervienen también Adrianne Lenker, Weyes Blood, Laura Veirs, Linda Ronstadt o David Geffen, tratando este último de que se reevalúe su papel en esta historia. No obstante, lo mejor es lo que sale de su boca, lo que se ha extraído de sus diarios o sus dibujos, que nos permiten penetrar en su mente y atisbar el camino al abismo. Como ella misma mantiene en un momento dado, esta es una -implacable- historia de “la música como medio para salvar el alma”.
