ULTRASÓNICA 1998 ENTREVISTA CON MADONNA

ULTRASÓNICA 1998 ENTREVISTA CON MADONNA

Ultrasonica e-zine :: Xavier Valiño

ENTREVISTAS 1998


Madonna, nueva espiritualidad

 

 

A Madonna le ha llegado la hora de poner en tela de juicio toda su carrera. Ray Of Light significa un acercamiento a otros mundos hasta ahora inexplorados en su carrera. “Si en medio de todo el caos hubo algún mensaje positivo, entonces he triunfado. Pero no es que sea muy divertido ser una rebelde o una pionera cuando te conviertes en la diana de los temores de todo el mundo. Tienes que ser increíblemente resistente, y hay veces en las que hubiera deseado no hablar tanto, porque me dejaba tan exhausta tener que defenderme todo el rato… Mirando hacia atrás, fue una gran lección para mí y muy liberador, porque cuando no eres popular y todo el mundo te ha dado la espalda, tienes la libertad de hacer lo que quieras y cuando quieras, sin tener que complacer a todo el mundo.”

 

Las primeras palabras de Ray Of Light dicen: “Cambié la fama por el amor sin pensarlo dos veces”. ¿Sigues manteniendo la misma ambigüedad sobre la fama y su precio?

– Así es. No voy a decir que ser famosa es lo peor que me ha sucedido pero, por otra parte, es una cruz con la que tengo que cargar. No cambiaría mi vida por nada: he sido bendecida con tanto, he tenido tantos privilegios, pero ser famosa es como la agonía y el éxtasis. Conoces a gente y tienes experiencias que nadie más llega a tener pero, a la vez, no  puedes ser anónima. Lo que tengo claro es el papel que ha tenido en mi carrera y que al principio lo ensombreció todo. Creo que ahora tengo una mejor perspectiva que la que nunca he tenido. Me he dado cuenta de que la aprobación, los titulares, ser popular y amada por la gente de una forma universal no es en absoluto un sustituto de ser amada realmente. Pero si tienes que buscar un sustituto, ése es el mejor que hay.

 

También hay otra frase que dice: “He tenido tantos amantes que vinieron deslumbrados por la fama”. ¿Fue un descubrimiento deprimente?

– No se trata de decir que sólo les atraía por eso, pero reconozco que había una gran parte. El poder es un gran afrodisíaco y la celebridad también. Pero no me siento decepcionada por ello.

 

Una vez dijiste que el rechazo es un gran afrodisíaco. ¿Necesitas tantos?

– Todo el mundo los necesita. Hablo por todo el mundo. Quiero decir, el rechazo, ¿no quieren todos aquello que no pueden tener? Eso es lo que quieres para los momentos de locura fugaz, luego te despiertas, te aclaras y sigues con tu vida.

 

¿Y es la convicción de que nunca encontrarás una alma gemela algo que te persigue?

– Lo ha sido. Cuando piensas en lo que hago y la clase de vida que llevo y el hecho de que soy famosa, no creo que sea un estilo de vida atractivo para la gente, a menos que les guste la idea de llamar la atención, a menos que sean muy superficiales. Estoy en una situación muy extraña. El bagaje que traigo conmigo es demasiado, y se necesita ser alguien fuerte y con coraje para tener una relación conmigo. A veces parece imposible, momentos en que pienso olvidarlo para siempre.

 

“Nothing Really Matters” parece ser sobre tu hija, Lourdes. ¿Estás tratando de decir que éste es el primer amor puro de tu vida?

– Sí, es totalmente puro. No sabe que soy famosa, no tiene ni idea. Y se trata de un amor completamente incondicional, lo que yo nunca conocí porque crecí sin una madre, que murió de cáncer cuando tenía 6 años. Tuve un padre, sí, pero el amor de una madre es diferente. Tuvo un gran impacto en mí, y supongo que lo mismo le ha pasado a alguien que tiene hijos. Cuando tienes un hijo tienes que salir de ti misma. No puedes sentarte a sentir pena de ti misma o sentir que eres una víctima de una forma u otra. Ves la vida desde una perspectiva totalmente diferente.

 

¿Te sientes avergonzada por alguna de las portadas de tus discos?

– Son un mapa de mi vida. Pero cuando veo alguna de mis antiguas fotos pienso que alguien me tenía que haber arrestado y prohibirme alguno de aquellos peinados. Todos los errores son crueles, tienen una parte buena y otra mala. Todo el mundo critica ahora los 80, pero yo pienso que fueron fabulosos y seguro que Boy George está de acuerdo (riendo).

 

En muchas de tus canciones parece que ves la pista de baile como un poder mágico.

– La pista de baile era un lugar bastante mágico para mí. Empecé queriendo ser bailarina, así que tuvo bastante que ver. La libertad que siento cuando bailo, la sensación de que no habitas en tu cuerpo, dejándote ir, expresándote a través de la música… Siempre me pareció un lugar mágico, incluso aunque no tomes éxtasis.

 

A pesar de que la gente lo tomará mientras escuchan Ray Of Light.

– ¡Pero si el éxtasis ha estado ahí cien años! Ya estaba cuando yo iba a las discotecas. ¿Qué tiene de grande? Creo que el nuevo disco sonaría muy bien colocado. Llevé algunas mezclas a la discoteca Liquid de Miami y los disc-jockeys se volvieron locos con ellas. Realmente te puedes imaginar lo que sería estar colocado y escuchándolo. Pero ahora tengo que conseguirlo limpia. Tengo una niña y no puedo hacer esa clase de cosas.

 

Eres la Henry Rollins del pop, ¿no?

– Es la segunda vez que me lo dicen. Interesante. Lo conozco y es brillante. Su mente trabaja a la velocidad de la luz. (Distraída). ¿Qué es ese ruido? ¡El espíritu de Henry Rollins en la habitación! Bien, se me ha acusado de ser una adicta al trabajo, pero al menos soy productiva en mi locura.

 

Supongo que no lo seguirás musicalmente por ser demasiado “masculino”.

– Bueno, de hecho iba a ir a ver a The Verve, pero enfermé y no pude salir. Mi amiga se enfadó conmigo. ¿Cuál era el rumor? Que no dejaban entrar a gente famosa en los camerinos. ¡Típico! Siempre he estado más interesada en el dance, funk, rhythm & blues y el hip-hop. Ése es mi terreno, pero crecí escuchando a Led Zeppelin y hay algunas cosas de rock que me gustan.

 

¿Qué? ¿Led Zeppelin?

– Sí, y tan pronto como escuché el nuevo disco de The Verve me volví loca. Creo que puse “Bitter Sweet Symphony” tantas veces que hice que el productor William Orbit acabara vomitando. Después los descubrió todo el mundo y ya no pude escucharlos más. Pero siempre pasa igual, ¿no? Te gusta algo y, cuando se vuelven famosos, te dices que eran sólo para ti, que eran tu grupo.

 

Hay un buen montón de referencias al agua en este disco.

– Bueno, el agua es el gran elemento curativo. Hay agua en el nacimiento y en el bautismo, y cuando tomas un baño o te metes en el mar hay esa sensación de limpieza, esa sensación de empezar de nuevo. Ser nuevo, ser curado. Eso es algo así como lo que está pasando en mi vida, y estoy explorando ese elemento en mi forma de componer.

 

“Swim” habla de la redención. ¿Por qué estás tan preocupada por ello?

– No se trata sólo de mí. También pido a los demás que busquen la redención. Porque se trata de una respuesta a lo que está sucediendo en el mundo.

 

¿Y qué es lo que sucede?

– (Sarcásticamente) ¿Quieres decir además de la próxima colección de moda de Galliano? Bien, veamos. Muchas cosas me preocupan. Supongo que la principal es la obsesión de la gente con la negatividad. La gente está demasiado amargada y tiene demasiada envidia de cuando a los demás les va bien. Antes solían hablar más entre ellos, tenían más recursos y eran más creativos. Pero la televisión y los ordenadores, esta sociedad instantánea en la que vivimos, le ha quitado esa capacidad a la mayor parte de la gente. Hay demasiada gente resignada a lo que les ha tocado en su vida.

 

¿Por qué piensas así ahora?

– Puede que la misma clase de horrores siempre hayan estado ahí, en el mundo. Tal vez yo les preste más atención ahora. Pero me parece que hay comportamientos más extremos a medida que nos acercamos al año 2000. La gente parece estar divida en dos campos: por una parte, la gente que busca un anclaje espiritual, que trata de hacer crecer su concienciación y descubrir el significado más grande de la vida, no simplemente que aquello de ‘estoy aquí para hacer un montón de dinero y pasar un buen rato’; por otra parte, me parece que siempre estoy leyendo noticias sobre adolescentes matándose entre ellos o padres que matan a sus hijos.

 

¿Alguna vez has sentido la desesperación total?

– ¡Si soy la reina de la desesperación! ¡Lee las letras de mis canciones! Me siento desesperada tantas veces… pero tengo buenos mecanismos de supervivencia. No importa lo malo que llegue a ser, siempre hay algo que me impide ver la vida como algo sin esperanza. Todavía doy rienda suelta a la melancolía muchas veces.

 

¿Cómo te sobrepones en esos momentos?

– A veces me pongo a componer. Paso mucho tiempo con gente que sé que me ayudarán a salir de ahí. Mi hija o amigos que me dicen lo estúpida que estoy siendo.

 

Después de tantos titulares, ¿te sientes triunfadora de algún modo?

– Supongo que sí. Si en medio de todo el caos hubo algún mensaje  positivo, entonces he triunfado. Pero no es que sea muy divertido ser una rebelde o una pionera cuando te conviertes en la diana de los temores de todo el mundo. Tienes que ser increíblemente resistente y hay veces en las que hubiera deseado no hablar tanto, porque me dejaba tan exhausta tener que defenderme todo el rato. Mirando hacia atrás, fue una gran lección para mí y muy liberador, porque cuando no eres popular y todo el mundo te ha dado la espalda, tienes la libertad de hacer lo que quieras y cuando quieras, sin tener que complacer a todo el mundo.

 

Así que crees en el progreso.

– Seamos claros: todo lo que he mantenido durante estos años, la gente ha acabado por aceptarlo. Hoy no suena tan raro, así es como somos, cada década somos más abiertos. La homosexualidad ya no es un debate en la cultura pop, pero hace diez años sí lo era. Hemos recorrido un largo camino, pero yo también he cambiado. Claro que creo en el progreso. Eso es por lo que estamos aquí: para transformarnos nosotros y a otra gente. Es la naturaleza de nuestra especie: progresar.

ULTRASÓNICA 1998 ENTREVISTA CON SKORNABOIS

ULTRASÓNICA 1998 ENTREVISTA CON SKORNABOIS

Ultrasonica e-zine :: Xavier Valiño

ENTREVISTAS 1998


Skornabois, a brosa do verdugo

 

 

De tódolos grupos que naceron nos últimos anos na provincia de Lugo, Skornabois, dende Vilanova de Lourenzá, son os máis combativos e os que teñen as ideas máis claras. Xa van dez anos dende que comenzaran facendo na súa Casa Vella aquelo que deron en chamar son da ferralla, ou romanticismo vergallán, en honor a Vergallán do Monte, un labrego que vivía nunha casa debaixo dunha ponte e personaxe co que Emilio, o cantante, ía gadaña-la herba. Este verán publicouse o seu primeiro disco de longa duración, de título homónimo. Fala Emilio López, a voz do grupo.

 

O grupo de Vilanova de Lourenzá leva xa dez anos funcionando como tal, aínda que ó principio era case que un xogo adolescente. "Empezamos coma todos, facendo punkarrada e o que podiamos, e así ata hoxe os catro. Estamos Xan Villamel –Torzón- á batería, Xermán Viluba -Villano- ás guitarras e Iván Laxe ó baixo, quen substituíu a Carlos Sea, e que foi o último en chegar ó grupo. Con el xa comenzamos a traballar con samplers".  

 

O responsable desta historia foi o guitarrista. "Xermán xuntábase na Casa Vella cun montón de pícaros, el cunha guitarra e eles cantando. Está claro que quen máis tirou por nós e quen nos animou a seguir foron Os Diplomáticos de Monte-Alto. Daquela gravabamos cintas na casa, con latas e todo eso. Xurxo Souto tivo bastante que ver con eso, é un auténtico axitador. As nosas primeiras gravacións chamáronse The Escornabois e Terra Fertel, e os da aldea conocíannos por Os das latas".

 

Daquela época son tamén os Fancíns -escrito así, xa que en galego o fanzine tamén se traduce, segundo explican eles mesmos nun dos seus números- "A brosa do verdugo". “Brosa, no norte da provincia de Lugo, é a palabra empregada para designa-lo machado. Nos dous números editados, feitos na súa meirande parte por tres dos catro integrantes actuais de Skornabois, e que se vendían a 40 pesos, había unha importante carga política e nacionalista, coa idea de axitar un pouco a vida cultural da zona”.

 

Ó igual que sucede co resto dos grupos galegos, a súa traxectoria discográfica tivo diferentes pasos: "Temos gravadas "A nova Fifi" no recompilatorio Unión Bravú, a canción “O verme homicida" no compacto editado co número 10 da revista  Bambán, a casete O verme homicida e, agora, o noso primeiro disco, Skornabois, ademais do tema "Planta-te" no disco colectivo Terra Terremota que acompañaba o número 3 da revista Bravú. Tamén temo-la nosa propia páxina en Internet, http://www.finisterrae.com/sons/skornabois”.

 

Xa hai un tempo que tiñan a posibilidade de gravar, pero tomárono con paciencia, unha virtude que non todos souberon empregar no momento xusto. “Cando gravaron bandas como Xenreira, Rastreros ou Túzaros tamén nos ofreceron gravar a nós, pero aínda non queríamos porque non tiñamos a suficiente experiencia. Editamos a maqueta e vendéronse máis de mil copias. Cando enfocamos a onde queríamos ir, foi cando decidimos acepta-la idea."

 

En tódalas súas gravacións vaise recollendo unha evolución constante que tivo varias bandas como espello. "Dende o principio, a evolución foi moi grande, seguindo a grupos como Negu Gorriak ou Public Enemy. No seu día, eu fundei a Brigada Negu Gorriak de Lourenzá, e eles son quen me abriron os ollos, a nivel de letras. Agora estamos moi flipados co hip-hop e con bandas como Massive Attack, Propellerheads ou Asian Dub Foundation. Estamos moi excitados coa idea de introducir samplers, e picamos ó batería dicíndolle que o vamos dedicar á promoción en lugar de tocar".

 

É de todos coñecida a súa relación co bravú, do que defenden unha idea aberta e que entenden como algo que serviu para darlles un empurrón a bastantes bandas: "Estivemos na primeira xuntanza bravú. Foi unha pena que a xente se fora espallando dende entón. O mellor de todo é que con isto un bo feixe de grupos que nin nos coñeciamos entre nós fixemos cousas en común. Tamén foi moi positivo que os intelectuais de turno tomaran cartas no asunto, como a revista Bravú".

 

Aínda non acaba aí. "Nos identificámonos totalmente con elo. Foi o mellor que pasou e moita xente que hoxe ten disco foi gracias a elo. De bo nacidos é ser agradecidos. Cando Xurxo Souto nos propuxo gravar hai catro anos, alá fumos san pensalo. Despois cada grupo foi adquirindo a súa propia personalidade. Pero está claro que foi unha historia solidaria e a que máis impactou na música de Galicia de sempre. E conseguiuse que a xente tomara interese. Hai outros que non están de acordo. Parece que o deporte nacional é a envexa."

 

Xa hai nestes dez anos un bo montón de anécdotas, aínda que eles lembran algo que lles sucedeu na Cidade Condal: "Ó pouco tempo de empezar como grupo, chamounos un colega para ir a Barcelona, a tocar no día de Galicia. Só tiñamos entón seis temas, e coincidiu coa guerra do fletán con Canadá, alá polo 94. Había un montón de galegos, tocamos o que puidemos, compartido escenario co ilustre Xei Noguerol, e a  audiencia seguía a nosa actuación entre choreiras de veciños da nosa aldea, emigrados á capital catalana, e continuos saúdos dos fillos destes."

Xavier Valiño

DEL AMITRI

Del Amitri, el power-pop más clásico

 

En Popcorn, un best-seller editorial convertido en una obra teatral de éxito por Ben Elton, que destacaba como una mirada satírica a la actual industria cinematográfica, el anti-héroe era un joven llamado Bruce Delamitri. Delamitri era un magnate del mundo del cine, un productor con aires de mercenario que se identificaba con las obsesiones de Guns N’Roses acerca de un lugar muy especial llamado Hollywierd. Ésa es la historia que se esconde tras el extraño nombre que Justin Currie eligió para el grupo que formó en un parque de Glasgow, en plena década de los 80, y que desde entonces se ha venido dedicando al arte de perfeccionar las melodías hechas con guitarras eléctricas y acústicas, aunque ahora pretendan dejar de lado a estas últimas. Leer más

ULTRASÓNICA 1998 ENTREVISTA CON PEZ

ENTREVISTAS 1998


Pez, todo terreno del dance

 

 

 

Pongamos las cosas en orden. Y para eso nada mejor que dejar que el propio artífice de tanto lío se explique. Todos sus nombres, todos sus proyectos, todos sus trabajos, todos sus discos, todas sus aficiones… Tanta creatividad sólo demuestras que disfruta con lo que hace. Y él es Javi Pez, el donostiarra más feliz con su trabajo.

 

¿Fue el primer disco de Parafünk un precedente de todo el rap que estaba por llegar?

– No. Fue un islote que no ha tenido nada que ver con el hip-hop que se ha hecho después. Era un proyecto más pop, más soul que exclusivamente hip-hop. El primer disco de Parafünk era más como unos fuegos artificiales, un montón de cosas distintas, un montón de guiños diferentes, y Parafünk ha ido derivando hacia un sonido más soul.

 

Pero esa evolución hasta llegar a Epílogo no tiene mucho que ver con la que ha seguido el hip-hop.

– Antes se trataba de hip-hop mezclado con cosas más positivas y alegres como Jungle Brothers o De La Soul. Desde entonces, el hip-hop ha ido derivando hacia algo más comercial y hacia el gansta, como si fuera necesario ser malo para ganar más dinero. Por aquí quedan Jazz Two, que son la excepción que confirma la regla, haciendo un hip-hop más jazz, en la línea de Gang Starr o Guru con Jazzmatazz, pero los textos son también algo macarrillas.

 

¿Tiene continuidad Parafünk y hay intención de hacer gira?

– La idea es empezar ya. Tengo una banda con Mikel Bap!! a la batería, Mikel Azpiroz en los teclados y Alberto Bosch al bajo, y vamos a dar varios conciertos. Queremos dar un paso más adelante. En principio los conciertos con Parafünk eran un DJ y muy pocos elementos más. Ahora por fin ya somos un grupo con batería, bajo, guitarra y teclados, y le añadimos los sampler y hacemos un auténtico espectáculo.

 

¿En qué ha cambiado tu forma de enfrentarte a la música y al negocio en esos cinco años que separan ambos discos?

– La evolución ha sido sobre todo para aprender a hacer las cosas uno mismo. Contar con un sello discográfico fue la conclusión lógica después de estar tan solo y abandonado en La Fábrica Magnética. Cuando surgió Parafünk en el 93 no había ningún tipo de escena, por lo que había que crearla. Y había un trabajo que no se enfocaba de cara a la industria, sino de cara a la independencia.

 

¿Cómo funciona la autonomía discográfica?

– Es muy complicada. En un principio haces las cosas en plan juego, y al editar los discos te vas metiendo en la industria y te planteas hacer discos y cómo venderlos para poder hacer más. Se trata de organizarlo todo y vas madurando con ello, aprendiendo que es necesario tener una persona para promocionar los discos que haces y todas las cosas básicas que al principio desconoces.

 

¿Está la escena dance lo suficientemente consolidada ya en el Estado o es todo un espejismo?

– Me da la sensación de que es un espejismo y, a la vez, creo que hay un mínimo de consolidación. Ya hay varios sellos discográficos, se editan compactos… Lo que le falta es personalidad a la hora de trabajar, para conseguir un estilo y una forma de hacer. Algo hay, está claro, con el trabajo de los pequeños sellos y las grandes compañías también editando discos de remezclas.

 

¿Y qué recompensas ofrece el seguir trabajando como DJ?

– Al trabajar en casa y hacer música no sabes bien para quién la haces. El ser disc-jockey te da la posibilidad de poner la música y ver las reacciones de la gente. Te abre la cabeza y ves lo que realmente puede llegar a hacer bailar a alguien. También está la creatividad que te da el poner un tema detrás de otro, conseguir un determinado ambiente, crear una tensión a través de los ritmos. Me parece muy interesante trabajar con los sonidos.

 

A pesar de su carácter plural y abierto, las sesiones del Etxekalte siguen siendo minoritarias.

– Sí, ya que seguimos arriesgando y se trata de un club de jazz muy pequeño. Nosotros ponemos lo que nos apetece pensando en la música, de forma que podamos seguir aprendiendo a partir de la música de jazz, de las raíces, no exactamente lo que suena en la radio. Así que hay un lado experimental, se invita a gente a que venga, traemos disc-jockeys, y aprendemos de todos ellos.

 

O sea, que te sigues enfrentando a ello en plan amateur.

– Sí. Es curioso: yo no me considero disc-jockey pero vivo de ello. Lo que pasa es que surgió la oportunidad de pinchar discos en un club de jazz. Trabajar de disc-jockey es algo circunstancial pero a la vez he aprendido mucho de ello a la hora de hacer música. La historia del local también es curiosa, ya que el jazz parece la madre de todo.

 

¿Cómo se come que haya gente a la que le pagan millones por una sesión o que sean las nuevas estrellas?

– Cuando llega la industria, pasa lo que pasa. A una persona que te llena el local se le paga lo que pide. Es lo mismo que el rock’n’roll: cuando un grupo llena estadios, cobran lo que les da la gana y hay gente que les paga lo que piden. Y eso pasa en este mercado: los que tienen las discotecas tienen que pagar el dinero que les piden si quieren asegurarse el lleno.

 

¿No hay ciertas contradicciones en festivales como Festimad en el que a la gente le vale igual Extremoduro que The Prodigy y luego para ver a Goldie hay cuatro gatos?

– El rollo éste de independencia es muy cuestionable. Ese Festival está muy bien, pero no se puede jugar con la historia de la música independiente. Al final se piensa más en la parte industrial que en la música en sí: hay que tener mucho cuidado con utilizar determinados reclamos.

 

El mismo problema sucede con las carpas dance, que muchas veces no tienen la calidad que debieran.

– La picaresca en el Estado es algo muy común y siempre va a ocurrir. Los promotores que estaban en el rock se dan cuenta que pueden traer a un disc-jockey y ganan el mismo dinero o más y les sale más barato, ya que se trata de una sola persona.

 

¿Hay base creativa en la escena?

– Yo si estoy en esto es, desde luego, por la parte creativa. El sacar discos para mí es algo creativo. Ahora que hay que pensar en venderlos para poder hacer más y ésa es también una realidad que hay que tener en cuenta. Pienso que el fin justifica los medios. Sucede también que hay mucha gente que utiliza otras formas que no son exclusivamente la creatividad y empiezan a salir demasiadas cosas raras que huelen a puro mercantilismo.

 

De las remezclas que has hecho, ¿de cuál has quedado más satisfecho: Esclarecidos, Pizzicato Five, Spring…?

– De la de Pizzicato Five estoy muy contento: he fundido la personalidad del grupo con mi forma de trabajar con los samplers, viéndolo desde el prisma de ellos. También estoy satisfecho de una que hice para Carlos Berlanga, «120 años», que titulé «120 años de radio fórmula mix». De todas formas, de las remezclas nunca quedo plenamente satisfecho, tal vez porque no es cien por cien algo mío: tienes una voz como condicionante… Es interesante hacerlas, pero a la vez te marca mucho. Los mejores casos son cuando te gusta el grupo para quien la haces.

 

¿Sería posible tener diferentes aventuras sin la revolución del sampler?

– No, aunque por otro lado sí. El sampler lo que da son unas posibilidades que antes eran impensables. Antes era un trabajo de laboratorio, ir cortando y pegando, y ahora te ahorras muchas cosas. Las cajas de ritmo también son un gran adelanto, pero el sampler lo completa todo. Sampleas un disco viejo y ya lo tienes ahí, y vas pirateando elementos de todos lados. Es muy versátil y muy creativo: puedes tomar sonidos de otros, jugar con los tuyos, manejarlos. Es una parte muy fundamental de los 90.

 

¿Qué grado de culpa de tu hiperactividad tiene la posibilidad de disponer de toda la tecnología en casa?

– También es muy importante. Tú trabajas en casa con unos elementos no excesivamente caros, a los que cualquier persona puede acceder hoy en día. Por un precio asequible te puedes montar tu estudio en casa y así el desarrollo es mucho más musical. Lo que no sé es adónde va a ir a parar todo esto. Con el rollo de Internet, el formato físico del disco puede llegar a desaparecer. Es una incógnita interesante ver adónde nos lleva la evolución de los elementos

 

¿Qué queda en Javi Pez del espíritu de las fiestas quincenales que organizabais en El Muro?

– Lo mismo. Yo sigo igual. Sirope empezó en el 93 allí haciendo fiestas y ahora estamos afincados en el Etxekalte haciendo lo que queremos, sin cortapisas, salvo las del espacio: no podemos meter helicópteros ni nada de eso. Yo tengo la misma ilusión y estoy muy agradecido porque las cosas van muy bien, y todas las locuras que se me van ocurriendo gustan y hay un cierto interés por lo que hace este loco del Norte, y no dejo de sorprenderme cuando me proponen cosas como las remezclas de Pizzicato Five.

LA CABRA MECÁNICA

La Cabra Mecánica, fuera prejuicios

 

Que si Albert Plá, que si Extremoduro. Que si latinos, que si mestizaje. Que si Los Especialistas, que si Mano Negra. Que si cachondeo, que si irreverencia… Dejémonos de nimiedades y vayamos al fondo del asunto. ¿Dónde estaban los cazatalentos cuando La Cabra Mecánica paseaban su primera maqueta? ¿Por qué nadie supo programarla a tiempo para que no nos pudieran coger así, por sorpresa? Aunque bienvenidos sean, los necesitábamos. Miguel Ángel Hernando, El Lichis para los amigos y todo quisque, trata de evitar los tópicos. Leer más

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