Fue la mano de Dios

Fue la mano de Dios

Paolo Sorrentino (The Apartment-Netflix)

 

 

“Un poco con la cabeza y un poco con la mano de Dios”. Así respondió Diego Armando Maradona cuando le preguntaron por el gol que, tal y como pudo contemplar todo el mundo por televisión en su momento, marcó con una mano en el partido entre Argentina e Inglaterra de cuartos de final de la Copa del Mundo de Fútbol, disputado el 22 de junio de 1986 en la ciudad de México. Leer más

BELFAST

Belfast

Kenneth Branagh (TKBC/Focus Features-Universal)

 

 

Lo habitual es recordar la España de finales de los 60 y principios de los 70 en blanco y negro. Parece que lo mismo le sucede a Kenneth Branagh con la convulsa Irlanda del Norte de aquellos años. Si tenemos en cuenta que nació en Belfast en 1960 y que su nueva película se ve a través de los ojos de un chaval de 9 años en 1969, no es difícil concluir que Belfast recrea su propia niñez. Por algo Branagh, además de dirigirla, firma el guion, convirtiéndose para él en lo mismo que fue Roma para Alfonso Cuarón hace ahora cuatro años. Leer más

HIJOS DEL SOL

Hijos del sol

Majid Mahidi (Caramel Films)

 

 

La dedicatoria inicial, a los más de 150 millones de niños que trabajan ilegalmente en el mundo  y luchan por sus derechos, es clara. La conclusión, que deja claro que la infancia merece educación y apoyo, también. Esas son las dos premisas en las que se sustenta Hijos del sol del director Majid Mahidi, del que se recuerda sobre todo Niños del paraíso (1997). Leer más

EL CONTADOR DE CARTAS

El contador de cartas

Paul Schrader (Universal)

 

 

Siempre es un placer rescatar a uno de esos directores o guionistas que definieron el mejor cine de los 70. Hablamos aquí del guionista de Taxi Driver o Toro salvaje, quien en 2017 recuperó el pulso creativo y la repercusión crítica con El reverendo. Por suerte, Paul Schrader no ha entonado aún su despedida, como queda claro en El contador de cartas. Leer más

DISCOGRAFÍA PARQUET COURTS

DISCOGRAFÍA PARQUET COURTS

 

American Specialities  (Cut the Cord That…-Play Pinball!, 2011)

 

 

El más crudo de sus discos ni siquiera aparece en su bandcamp oficial. Editado en 2011 en casete y al año siguiente en vinilo, fue reeditado este 2021 en un fanzine con amplio libreto del bajista Sean Yeaton. En menos de media hora se sientan las bases de lo que luego sería su sonido (“Mezzanine”, “Food Stamps Office” o “College Chess Circuit”) mientras que “Largish/Dominant”, “Tidal Hiss” o “Square States” muestran una faceta más reflexiva que no han repetido, todo revestido con un sonido de alcantarilla.  

 

Light up Gold (Dull Tools-What’s Your Rapture?, 2012)

 

 

Sus quince canciones, con excepción de “Stoned and Starving”, son como deben ser: cortas, directas a la yugular, adictivas… En su segundo disco recuerdan a The Feelies (“Borrowed Time”), Modern Lovers (“Stoned and Starving”), Pavement (“N Dakota”, “Careers in Combat”), Guided by Voices (“Picture of Health”), The Strokes (“Master of My Craft”), Television, The Fall, Hüsker Dü. The Replacements… Pero lo hacen con una seguridad aplastante, como si lo acabasen de inventar. ‘Americana punk’, lo definieron.

 

 

Sunbathing Animal (What’s Your Rapture?, 2014)

 

 

Sunbathing Animal, no llegaba a enganchar igual que su predecesor porque la capacidad de sorpresa era menor y, todo hay que decirlo, porque no tenía ganchos como los del anterior. Aquí lo más interesante podría pasar por “What Color Is Blood”, “Ducking and Dodging” o el ataque punk del tema titular. Más que nunca, el interés del grupo fueron las letras, expresando la dicotomía entre la libertad de estar en un grupo y las limitaciones y los compromisos que se precisan para hacer que funcione.

 

 

Content Nausea (What’s Your Rapture?, 2014)

 

 

Seis meses después de su tercer disco aparecía otro álbum suyo, aunque bajo el nombre Parkay Quarts, con el que ya habían publicado el EP Tally All the Things that You Broke (2013). Grabado en dos semanas en un cuatro pistas por sus dos principales compositores, Andrew Savage y Austin Brown, pocas veces sonaron tan libres y tan eclécticos: punk recitado a lo Jim Caroll del corte titular, ecos de Dylan en “Uncast Shadow of a Southern Myth”, la tensión funk-punk de “Everyday It Starts” o una versión fiel y psicodélica de “These Boots Are Made for Walking”.

 

 

Live at Third Man Records (Third Man, 2015)

 

 

Grabado en el Blue Room del complejo Third Man de Jack White, su único disco en directo hasta ahora incluía diez de los once cortes de Sunbathing Animal (más “Descend” de su EP de 2013)  dotándolos de mayor rotundidad y energía. Empezaban en todo lo alto con “Duckin’ & Dodgin’”, que parece más bien un bis, y remataban con el exabrupto punk “Sunbathing Animal”. Por su parte, “Raw Milk” pasaba a tener más del doble de la duración del original, bien cargado de feedback al final.

 

 

Human Performance (Rough Trade, 2016)

 

El sexto disco de la banda fue compuesto casi enteramente a la hora de grabarlo, en dos estudios y una iglesia pentecostal al Norte de Nueva York. Con más tiempo para trabajar en él, el grupo incluyó nuevos instrumentos (marimbas, timbales) y más teclados que nunca, prestando también más atención a las melodías. Sus textos, más directos, reflejan la dicotomía entre lo se ofrece a los demás en las canciones y la autenticidad, representado especialmente en  temas como “Outside” o “One Man No City”.

 

 

 

Milano (30th Century Records-Columbia, 2017)

 

 

Su primer contacto con una multinacional se saldó con su disco más pop, si eso es posible en el mundo de Parquet Courts, aunque seguía habiendo momentos para el funk obtuso en “The Golden Ones” o “Flush”. Firmado a medias con el productor italiano Daniele Luppi, cuenta con Karen O de Yeah Yeah Yeahs en cuatro de sus nueve canciones, lo que le sentaba francamente bien. Su concepto: la influencia de la escena punk y no wave del Nueva York de los 80 en la música, la moda y el arte de Milán de aquellos años. Nada menos.

 

 

Wide Awake! (Rough Trade, 2018)

 

 

Con Danger Mouse produciendo, el grupo muestra su creciente confianza en sus posibilidades grabando en un contexto de ‘alta fidelidad’. Apelan al baile combinando ritmo, alegría e indignación  en el punk-funk retorcido de “Total Football”, “Normalization” o “Wide Awake”, con un “NYC Observation” en el que parecen The Jam, otras de cadencia más sensual (“Before the Water Gets Too High”, “Tenderness”), canciones más accesibles (“Mardi Gras Beads”, “Freebird II”) y un tema doble en el que pasan del hardcore al pop de The Monkees sin inmutarse, obteniendo su mayor reconocimiento.

 

 

 

Sympathy for Life (Rough Trade, 2021)

 

 

Si el anterior era un disco para pinchar en una fiesta, este, en cambio, se ve influido por la fiesta misma. Compuesto en gran parte a partir de improvisaciones trabajadas con John Parish y Rodaidh McDonald, el grupo reconoce a Primal Scream y Pink Floyd como las referencias principales en un trabajo propulsado por la tensión entre la cabeza y las caderas. Se olvidan de Talking Heads. ¿Qué es “Marathon of Anger”, la canción que habla de las manifestaciones que siguieron a la muerte de George Floyd, sino una revisión de “Slippery People”?

 

 

 

1 2 3 4