Bernardo de Andrés
Bernardo de Andrés, el mejor dealer musical
Termina la entrevista y da las gracias a Ruta 66 por invitarlo a estar en nuestras páginas. Además, anima a los lectores a perseverar en la búsqueda de nuevos valores, sean del estilo que sean, ya que “de otra forma todo esto no va a servir de nada”. Él es Bernardo de Andrés, el responsable de las listas más asombrosas que puedes encontrar cada fin de año en Internet, con una cantidad inmensa de recomendaciones de power-pop, música negra, rock’n’roll, americana o formaciones femeninas que seguro desconoces y no vas a encontrar en otro lugar. Es lo que viene haciendo desde hace años en los blogs que él mismo cita aquí (Mi Tocadiscos Dual, Arcadia Negra, Rockthebestmusic y Criaturas Salvajes, además de Lock’n’Loll Stars, en la que recomendaba músicos de rock asiáticos), lo que lo ha convertido desde hace años en nuestro prescriptor musical favorito. Teníamos que hablar con él necesariamente.
¿Cuándo y cómo empezó tu relación con la música? ¿Cuáles son tus primeros recuerdos?
– Sacando de la ecuación a las canciones de Gaby, Fofo , Miliki y Fofito y las usuales canciones de mis padres, recuerdo ir de vacaciones a A Rúa en Ourense escuchando una cinta de gasolinera llamada Massachussets con los primeros hits de los Bee Gees, si bien pronto descubrí que eran unos imitadores del trío de hermanos, algo usual en aquellas cintas.
¿Hubo algún momento clave en el que la música empezó a ser parte decisiva en tu vida?
– Cuando los Reyes Magos me trajeron a mi hermano y a mí el Tocadiscos Dual con tres LPs: la BSO de Grease, la BSO del Saturday Night Fever y un disco rarísimo para un chaval de 13 años, la BSO de The Last Waltz de The Band.
¿Cuáles fueron los primeros discos que recuerdas haber comprado con tu dinero?
– El White Album de los Beatles es el primero que tuve, si bien es más probable que fuera el recopilatorio de Buddy Holly Lives!, sin duda el mejor disco de la historia junto con el recopilatorio de Sam Cooke The Man and His Music. Al poco compré otro de mis discos favoritos, London Calling de The Clash en A Rúa, pueblo de 4000 habitantes, cuando ni estaba en las tiendas de mi ciudad natal, Ferrol.
¿Eras de los que grababan casetes y los compartían con otras personas, tus parejas, tus amigos…?
– Siempre grabe cientos de casetes para mí y para todo aquel que me lo pidiera. Creo que lo que hago ahora no es más que la versión siglo XXI de aquellas C45, C60, C74 o C90.
Hasta que creaste tus blogs y empezaste a subir entradas, ¿habías hecho algo relacionado con la música así, de forma pública?
– Escribí algún artículo para el fanzine gallego 18 Rodas y alguna cosilla sin mayor importancia.
Vamos con los blogs. Hoy no tienen la misma relevancia que tuvieron hace un tiempo, pero tú sigues dedicándoles tu tiempo, aunque haya bajado el número de entradas anual.
– Me encanta compartir lo que me gusta y, además, que se conserve, ya que odio la inmediatez de las redes sociales. Una pena la pérdida de los blogs como medio de difusión, ya que cada vez las redes tienen curiosamente a ofrecer más datos random y telegráficos. Por otra parte, es un extraña y sorprendente página de contactos que me ha permitido hacer amistades fantásticas. como colaborar en proyectos con gente durante más de una década sin vernos ni hablarnos por teléfono.
¿Alguien te ha propuesto estar presente en YouTube, TikTok, Instagram o has pensado en hacer un libro o algo distinto al blog?
– No, nadie me ha propuesto nada de ese tipo. Algo lógico pues escribo fatal, si bien me hubiera gustado realizar junto a otros una especie de enciclopedia Taspetry of Delights de los sonidos de americana del 2000 a la actualidad, lleno de reseñas de discos de ese sonido. Tampoco hago nada por expandir el blog salvo publicar en Facebook la entrada correspondiente, que es como decir nada.
¿Cómo llegas a los discos que aparecen comentados en tus blogs y, también, en tus listados de fin de año? ¿Por recomendaciones de amigos, tu olfato, el algoritmo de las plataformas, otros medios…?
– De todo un poco. Por amigos, que cada vez son más y recibo muchos avisos de discos. Mi hijo pequeño me comenta lo que suena en su ámbito de edad. También revistas musicales y páginas de internet, algo que de forma habitual hago mientras desayuno. El algoritmo de plataformas no me sirve de nada, ya que los he vuelto locos, pues al mirar tanta variedad de música ya recomiendan cosas sin sentido. El núcleo fundamental está en el correo electrónico, pues recibo una media de unos 75 a 100 mails diarios musicales.
¿Cómo consigues tiempo para escuchar tanta música?
– No me obsesionó con que un disco o un artista debo entenderlo como sea y obligarme a una escucha repetida del mismo. Eso de tener que escuchar varias veces un disco para sacar una conclusión es una tontería absoluta, sobre todo para quien ya tiene muchos años de escuchas. Si un disco no me hace saltar el chip, paso completamente del mismo, no estoy para perder el tiempo. No hago tesis doctorales ni pretendo hacer magisterio. Simplemente le sirvo el plato a los demás para que prueben. A partir de ahí le corresponde al oyente el trabajo. Respeto que cada cual escuche como le dé la gana, pero creo que por ahora me va bien así, ya que suelo acertar en mis elecciones muy a menudo. Ergo, el sistema no me falla.
¿A qué te dedicas? ¿Cómo compaginas tu trabajo y la familia con la escucha de tantos discos?
– Mi trabajo de abogado me permite escuchar discos, sobre todo teniendo en cuenta que las esperas de la Administración Pública son eternas, siendo usual verme sentado en pasillos con los cascos. Duermo muy poco, por lo que la mejor manera de calmarme es escuchando música. Mis hijos son mayores, por lo que no me exigen presencia ni tengo que acudir a sus acontecimientos sociales, si bien con el pequeño suelo escuchar su música sobre todo rap, latino, todo con un gusto excelente.
¿Qué debe tener un álbum para que acabes recomendándolo en uno de tus blogs?
– Que en algún momento me haga llorar de emoción o me levante del asiento, aunque sólo sea un segundo.
¿Está la calidad o lo que te interesa más en la producción de artistas que no tienen repercusión o a los que no se les hace caso? ¿O tienen mayor presencia en tus listados porque crees que hay que darles mayor proyección?
– Básicamente, creo que los artistas con largas carreras ya han ofrecido todo lo que debían, por lo que no pierdo el tiempo. Ya se encargan otros medios de regalarles portadas. Por otra parte, no hay cosa más satisfactoria que descubrir nuevos tesoros o nuevos personajes, fomentar la curiosidad y ayudar a que esto avance. Ojo, no quiere decir que no respete ni escuche viejos discos, solo que vivir en el pasado no me interesa lo más mínimo.
Se habla mucho del importante papel del prescriptor en un tiempo en que tenemos toda la música disponible. ¿Te ves en ese papel?
– De la misma manera que no publicito mis blogs, no pretendo que lo que expongo sea palabra de Dios. Yo expongo un catálogo muy amplio y se lo pongo muy fácil al lector, aunque es cierto que se quejan de la imposibilidad de seguir el ritmo. Que se vea como una exposición de arte, ya que algún cuadro lo miras, no te dice nada y pasas de largo, y otros te quedas enganchado y le das su tiempo. Odio pontificar, por eso trato siempre de enfatizar lo subjetivo, por si pica la curiosidad.
Supongo que lo que recomiendas va en la línea de lo que tratan tus blogs. Pero, ¿qué otras músicas escuchas que no tiene cabida en esas listas?
– En Mi Tocadiscos Dual ya incluyo una gran variedad. A ello unimos que en Arcadia Negra pongo música negra, que en Rockthebestmusic no hay peros y en la web de Criaturas Salvajes que hago con mis colegas César aka Pupilo Dilatado y Ángel ponemos todo tipo de artistas femeninas con cuasi cualquier estilo. Creo que todo tiene cabida si me atrapa.
¿Qué estilos musicales no escuchas, no van contigo, nunca has podido con ello?
– No discrimino ningún estilo musical. No hay estilos buenos ni malos, solo artistas o creadores buenos y malos, todo obviamente bajo mi subjetiva visión personal. Ya que no dispongo de tiempo material, casi no suelo escuchar estilos que precisan cierto bagaje y poso para disfrutarlos como Dios manda, como el jazz, la música clásica o incluso el metal extremo, pero no me cierro a ello
¿Tiene sentido hoy en día hablar de placeres culpables? ¿Cuáles serían en tu caso? ¿O cuál es esa música que, visto lo que recomiendas, no podríamos imaginar que te gusta?
– No suelo ponerme límites. Si acaso lo entendemos como cosas raras, disfruto mucho con las bandas sonoras de las series para niños de dibujos animados. Los días de Reyes es tradición en mi blog poner un post sobre bandas sonoras de los llamados Saturday Morning Cartoons, que decían The Rubinoos, o de películas de Disney También es conocida mi pasión por Kylie Minogue, con la pena de no haber ido a un directo suyo y con la espinita clavada en mi corazón
¿Cuál es tu formato favorito para escuchar música y cuál es el que utilizas más habitualmente?
– Mi favorito es el disco compacto, sin duda alguna, más aún con el precio actual de otros productos. El que más utilizó el ordenador. No tengo tocadiscos y mi reproductor de CDs es una patata lamentable.
¿Qué hace que te merezca la pena seguir recomendando discos?
– La satisfacción de expresar que algo me ha tocado la fibra sensible y la esperanza de que esa sensación la experimenten otros de alguna forma.
¿Cuál es el mejor comentario que te han hecho relacionado con esto?
– Que soy el mejor dealer musical que existe.
Y, para finalizar, ¿cuál ha sido la mejor anécdota que te ha sucedido relacionada con el mundo de la música?
– No sé si es la mejor. Recuerdo que en una de las primeras entradas del blog, cuando no me leía más que yo mismo, escribí sobre un tal Fortunato Isgro, un cantante italiano radicado en Australia que se dedica a cantar en bailes y bodas éxitos de los 50 y 60. Un día, sobre las 4 mañana, recibí un mensaje por Facebook de su mánager y productor Joe Mandica, dando las gracias por la reseña y diciéndome que me mandaba sus discos en agradecimiento. Pues bien, una semana después recibo un paquete enorme desde el otro lado del mundo con los discos de Fortunato y, sobre todo, de Joe Mandica, que es gran músico power pop. Desde entonces es el primero que me felicita por Año Nuevo y mi cumpleaños, sin fallar desde hace una década.
