THE AEROVONS

The Aerovons, la banda norteamericana que quiso ser The Beatles y murió en el intento

Sí, fueron cientos de miles de personas, tal vez millones, a los que la primera visita de The Beatles a los Estados Unidos les cambió la vida. Algunos lo llevaron más allá, montando un grupo para intentar replicar, a su modo, lo que acababan de ver en sus pantallas. Pero solo una banda cruzó el Atlántico, justo en el período que va entre Magical Mystery Tour y el Álbum Blanco, para entrar en los estudios de Abbey Road y registrar su primer disco en el mismo lugar en el que grababan los de Liverpool, respaldados por su misma compañía, rodeado de buena parte del equipo e ingenieros de The Beatles, e incluso, a veces, de los propios componentes de Beatles… ¡y no editarlo en su momento! La historia de The Aerovons resulta tan increíble que parece haber surgida de la mente de un enfebrecido guionista de Hollywood.

La improbable historia de The Aerovons gira en torno a Tom Hartman, quien fundó el grupo en 1966 cuando apenas tenía 13 años y estudiaba en el instituto Bayless, de San Luis, Misuri. Aunque ya antes sentía devoción por The Everly Brothers o The Beach Boys, su epifanía tuvo lugar el 10 de diciembre de 1963, dos meses antes de la primera aparición de The Beatles en el programa de Ed Sullivan el 9 de febrero de 1964, cuando el joven Tommy Hartman escuchó en las noticias nocturnas de la CBS un breve fragmento de “She Loves You”. Unas semanas después sintió algo parecido al oír “I Want to Hold Your Hand” en la radio local, tras lo cual salió disparado con sus padres hacia el centro comercial más cercano para hacerse con una copia de aquel single, pasando de ser un adolescente interesado en la música a alguien que decididamente quería hacer eso durante el resto de su vida.

Los escasos acordes que podía interpretar a la guitarra fueron expandiéndose a medida que pasaba más horas en su habitación pretendiendo emular a aquellos ingleses. Empezó uniéndose a los 13 años a una banda local llamada The Dartels, que más tarde se convertirían en The Aardvarks. Hartman había conocido al bajista Mike Wee en la escuela y había quedado deslumbrado por el profesionalismo del grupo y por el hecho de que tuvieran un manager. No duró mucho: la banda ya contaba con un guitarrista y Hartman no estaba interesado en cantar, que era lo que le habían ofrecido.

Fue la madre de Hartman, Maurine -pianista profesional y quien desempeñaría un papel clave en esta historia-, quien escuchó la llamada telefónica en la que lo despedían y la que animó a su hijo a formar su propia banda, una de la que nunca pudieran echarlo. Así nacieron The Aerovons en Florida, a donde sus padres se habían mudado por trabajo, tomando prestado el nombre del grupo de su amigo Chuck Kirkpatrick, The Aerovons. Estos, a su vez, lo habían tomado de otro grupo neoyorquino que había malinterpretado el nombre de un componente de un amplificador de guitarra de una empresa llamada Aerovox. Cuando el amigo de Hartman disolvió los Aerovons originales, le cedió el nombre.

A Hartman, que pasó a ser el cantante, se le unieron un compañero de su clase y dos conocidos un par de años mayores -el guitarrista Bob ‘Ferd’ Frank, el bajista Dave Schimer, pronto sustituido por Nolan Mendenhall y el baterista Garty Goelhzhauser, reemplazado al poco por Mike Lombardo-, convirtiéndose en una banda de versiones de, por supuesto, The Beatles, y otras formaciones como The Who, The Kinks, Bee Gees, The Easybeats o The Turtles, pero también de grupos norteamericanos de garage como Electric Prunes o Paul Revere & The Raiders.

Su madre, Maurine, se convirtió en su férrea, persuasiva y decidida mánager desde el inicio, lo que les permitió conseguir sus primeros conciertos sin que les timaran, con actuaciones importantes como, por ejemplo, teloneros de las estrellas del soul The Temptations. El siguiente paso era componer sus propias canciones, tal y como le sugirió su madre. La primera canción llegó cuando Hartman aprendió a tocar el piano con su hermana mayor. Así nació “World of You”, a la postre su canción más recordada, una balada pop sobre enamorarse por primera vez, justo lo que estaba sintiendo a sus 15 años, envuelta en sonidos barrocos y estructuras complejas en escalas menores.

Maurine reunió entonces el dinero suficiente para que el grupo grabase “World of You” en el estudio de grabación Premier Film and Recording de San Luis, acompañados de una intérprete de cello. El resultado no tenía nada que ver con lo que se hacía entonces en Norteamérica, a excepción, si acaso, del debut de los neoyorquinos The Left Banke, que acababa de ser publicado ese mismo año, aunque The Aerovons le ponían un sonido y un acento más británico. San Luis contaba con un centro de distribución de Capitol Records, y uno de los empleados del sello pasó por Premier para escuchar lo que el estudio había estado grabando últimamente. Fascinado por la canción de The Aerovons, llamó a los Hartman y les ofreció una reunión con el sello en Los Ángeles. Empujado por su arrogancia juvenil, Tom le comentó que lo que realmente quería es ir a Londres a grabar donde lo hacían The Beatles.

Su obstinación tuvo sus frutos: Maurine apalabró una cita con EMI, la empresa matriz de Capitol, en Londres. En enero de 1968, tras conseguir que una adinerada familia a la que Maurine le había comprado un pastor alemán les financiase el viaje, la banda y ella abordaron un avión rumbo a Inglaterra. No había precedentes de grupos norteamericanos grabando en Inglaterra y solo tenían un teléfono como todo contacto. Era el de Roy Featherstone, el ejecutivo discográfico que daría luz verde a las grabaciones de Kevin Ayers o Syd Barrett y quien respaldaría a Queen durante toda su carrera. Fue él quien los recibió en las oficinas londinenses de Manchester Square, donde The Aerovons recrearon la famosa foto de The Beatles asomados a la barandilla de la escalera del edificio. Featherstone escuchó “World of You” y estuvo de acuerdo en que merecía la pena trabajar con el cuarteto.

La banda había montado, a instancias de Maurine, otra reunión con la intención de que las discográficas iniciasen una puja por The Aerovons. En este caso con Decca Records, precisamente con Dick Rowe, el hombre que infamemente había rechazado contratar a The Beatles. Tras escucharlos, les aseguró que “No voy a cometer el mismo error dos veces”. El productor de Decca, Tony Clarke, conocido por su trabajo con The Moody Blues, fue quien introdujo a The Aerovons en el ambiente musical de Londres, donde los jóvenes estadounidenses conocieron a las estrellas británicas del rock. Sin ir más lejos, en el club Speakeasy Hartman se cruzó con Paul McCartney, con quien habló un buen rato sobre guitarras o cómo había conseguido el sonido de “Nowhere Man”. McCartney quedó maravillado con las tarjetas de presentación del grupo, que decían “Sonidos ingleses increíbles” y se quedó con un par de ellas.

Decca no llegó a hacer una propuesta en serio pero Maurine convenció a EMI de que le habían ofrecido varios miles de dólares como adelanto, así que EMI igualó aquella oferta inexistente. A continuación, Mal Evans, el road manager de The Beatles, los llevó a conocer los estudios EMI, posteriormente rebautizados como Abbey Road. Allí pudieron ver a George Harrison trabajando en la banda sonora de Wonderwall y acabaron charlando con él, con Maurine inmortalizando el encuentro con su cámara. Incluso llegaron a tocar en el club Hatchett’s Playground de Piccadilly, con el equipo prestado por la banda The New Formula, y donde interpretaron una versión de “A Day in the Life” de The Beatles.

El cuarteto regresó a San Luis con el compromiso de volver a Londres catorce meses después para grabar su debut. En casa, Hartman compuso y grabó 12 canciones en su sótano influenciadas por los sonidos británicos que tanto veneraba, de las que algunas realmente parecían estar escritas por Lennon y McCartney. En una época en la que todavía no había fax ni otra forma de comunicación interoceánica que no fuese el teléfono, Hartman tuvo que regresar brevemente a Londres con su madre en agosto para firmar los documentos legales del contrato. Allí pudo ver a The Beatles en acción en el estudio grabando canciones como “Yer Blues” o “Sexy Sadie”

La banda tuvo que reorganizarse para ensayar sus nuevas canciones en San Luis antes de volver a la capital inglesa a principios de 1969 ya que un par de componentes decidieron dejarlo. El bajista Nolan Mendenhall fue reemplazado por Billy, hermano del baterista Mike Lombardo. El guitarrista rítmico Bob Frank, quien temía ser reclutado y enviado a Vietnam justo mientras estaba fuera en Inglaterra, fue reemplazado por el guitarrista Phil Edholm.

En Londres comenzaron la grabación de su primer disco, que les ocuparía de  marzo a junio de 1969, con técnicos habituales de The Beatles como Alan Parsons o Geoff Emerick, al tiempo que en el estudio o en sus escapadas nocturnas iban conociendo a Pink Floyd, The Hollies, Jimi Hendrix, George Martin o John Lennon, con quien Hartman también cruzó unas palabras simplemente para pedirle un cable para su guitarra. Descontentos con el arreglo en “World of You” del productor Norman Smith que les habían asignado, Tom Hartman propuso a EMI ser el productor de su banda. A pesar de contar solo 17 años, la discográfica accedió.

La grabación y la mezcla se terminaron el 8 de junio. En el álbum aparecerían doce canciones, con algunas que remitían directamente a The Beatles como “Resurrection” (una copia de “Across the Universe”), “Say Georgia” (similar a “Oh! Darling”) o “With Her” (que se podía emparentar con “And I Love Her”), y otras que podrían recordar a Dinah Washington (“Quotes and Photos”) o The Lettermen (“Words from a Song”), además de incorporar gaitas, sonidos de olas, risas de niños y trinos de pájaros que Hartman había descubierto en una biblioteca de sonidos de la BBC. Todo estaba preparado para su éxito cuando se editó su primer single, “The Train”, el 11 de julio. En el estudio no paraban de decirles que serían las próximas estrellas del sello.

Justo en ese momento su carrera ascendente empezó a enfrentarse a los primeros problemas. El guitarrista Edholm acudió a los ejecutivos de EMI a espaldas de la banda para quejarse de que Hartman no permitía que la banda grabara ninguna de sus composiciones. El sello escuchó sus canciones pero acabó poniéndose de acuerdo con Hartman en que no eran lo suficientemente buenas, así que a Edholm lo despidieron con un billete para que volviese a casa en San Luis.

Cuando el resto de la banda regresó a su ciudad, a los pocos días de terminar su debut, el grupo ya no existía. El baterista Mike Lombardo dejó la banda al enterarse en el aeropuerto de que su mujer le estaba siendo infiel. Solo quedaban dos componentes para salir de gira y promocionar el álbum. Los dos singles que se editaron, “The Train”, más inspirado por los Bee Gees, y “World of You” (el 5 de septiembre), no tuvieron mucha difusión. Con la banda desmoronándose y sus singles estancados, EMI decidió archivar el álbum indefinidamente.

La discográfica aún creía en el talento de Hartman y le ofreció regresar solo a Londres, para unir fuerzas con Parsons y empezar una nueva aventura sin sus compañeros. Pero Hartman, que se había echado una novia en San Luis, rechazó la oferta. Su madre contactó con el abogado de Frank Sinatra en California y logró que le rescindieran el contrato con EMI. A continuación, Hartman editaría el single en solitario “Sunshine Woman” con la compañía californiana Bell Records en 1971, que en la cara B llevaba la ballada muy McCartney “A Little More”. Después entró en la Universidad de Illinois y aparcó definitivamente sus sueños de convertirse en una estrella, pasando a vivir de componer música para documentales y anuncios.

Hay que esperar unos 23 años para que The Aerovons sean recuperados con la inclusión de “World of You” en el primer volumen del recopilatorio Fading Yellow Vol 1 (Timeless Pop-Sike & Other Delights 1965-69), editado en Suecia en 2002. El interés hace que su debut acabe filtrándose en Internet poco después y, ya al año siguiente, el sello RPM Records adquiere el álbum a EMI y lo lanza bajo el título Resurrection. Tras la buena recepción del disco, Hartman graba ocho canciones que había compuesto en 1969, después de regresar de Inglaterra, y las edita bajo la etiqueta de The Aerovons en 2021 con el título de A Little More. En 2024 le suma otro mini álbum de 5 canciones, Now Hear This. También el año pasado, aparece la colección completa de grabaciones de Tom Hartman y The Aerovons, bajo el título de World of You, incluyendo los dos discos, maquetas, versiones alternativas y once inéditos, entre ellas seis canciones registradas por Hartman entre 2020 y 2024.

Nadie sabe si The Aerovons hubieran podido llegar a tener el éxito que algunos profetizaban. Pero Hartman nunca sintió ningún tipo de amargura por ello. En la reedición de Resurrection asegura que, “por increíble que parezca, encontrar a The Beatles fue más importante que hacer un disco que podría haber sido un éxito. Probablemente a día de hoy ese disco de éxito habría quedado olvidado en los anales de la historia y el dinero seguramente se habría desvanecido, mientras que los recuerdos de encontrarme con el grupo más famoso de la historia del rock siempre vivirán conmigo. Nadie me puede quitar la emoción de ver a George acercándose a nosotros o la maravillosa noche en el Speakeasy con Paul. O verles tocar “Yer Blues” en el estudio. Mi madre realmente hizo realidad mi mayor sueño”.

Pero no fue el único que lo disfrutó. La noche antes de que su madre muriera, Tom le comentó que su mayor arrepentimiento era no haber tenido el éxito suficiente para comprarles una casa a ella y a su padre. La respuesta de Mauren, la mánager del grupo y tan fanática de The Beatles como cualquiera de los músicos que pasaron por la banda, zanjó la cuestión sin vacilar: “Tom, ¿no te das cuenta de que yo también lo pasé genial con vuestra aventura?”.

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