KASSI VALAZZA: From Newman Street
KASSI VALAZZA: From Newman Street (Loose Music-Fluff and Gravy)
Cuando debutó en la primavera de 2019 con Dear Dead Days (antes había lanzado un disco en directo autopublicado), quedó claro que Kassi Valazza se situaba entre las grandes promesas de la música country y folk de los últimos tiempos. Cuatro años después, su segundo álbum Kassi Valazza Knows Nothing lo refrendó con un sonido atemporal y hermoso. Pues bien, la tercera entrega supera lo que Valazza había expuesto hasta ahora.
En From Newman Street, la compositora nacida en Arizona ofrece un retrato íntimos del cambio y la introspección. La mitad de las canciones del disco fueron escritas en un sótano de Portland, Oregón, donde residió temporalmente en la calle que le da título, Newman. La otra mitad surgió tras su mudanza a Nueva Orleans, Luisiana. Es cierto que los sonidos que uno identificaría con ambas ciudades no hacen presencia en este trabajo, pero eso iría contra lo mostrado hasta ahora y es un detalle que no tiene tampoco la mayor relevancia.
Musicalmente, Valazza se mantiene fiel a su característica mezcla de folk y country, con sutiles influencias psicodélicas. Su voz evoca a iconos como Sandy Denny (en “Time Is Round”), Carly Simon (en “Small Things”), una joven Joni Mitchell (especialmente en “Market Street Savior” o “Shadows of Lately”), Bobbie Gentry, Karen Dalton o Joan Baez, mientras que la guitarra pedal steel y el violín realzan la atmósfera melancólica de unas historias cuidadosamente elaboradas que, además, resultan profundamente personales.
Entre sus canciones más logradas se encuentran “Your Heart’s a Tin Box”, donde describe conmovedoramente los desafíos de ser artista, “Weight of the Wheel”, que captura el peso de la existencia acompañada primorosamente por un maravilloso arreglo de órgano a cargo de Tobias Berblinger, o “Shadow of Lately”, con una introducción que recuerda a “Needle and the Damage Done” de Neil Young. El tema de cierre, “From Newman Street”, el que le da título, se desvela como una balada sobria e introspectiva en la que Valazza se despide de su pasado y mira hacia un futuro cada vez más brillante.
