It’s Never Over, Jeff Buckley
It’s Never Over, Jeff Buckley
Amy Berg
(Dreaming Films, First Look)
“Hay tantas cosas que quiero hacer y de las que nunca he oído hablar”. No puede haber frase más acertada para definir a Jeff Buckley, los límites que exprimía al máximo, tanto con su voz como con su guitarra, así como lo que no pudo concretar por su muerte prematura -aparentemente- por ahogamiento. La duda vuelve a imponerse cuando en las imágenes que recupera este documental le dice a un entrevistador que “El próximo año, por estas fechas, seré un cadáver”, o cuando le asegura a su pareja de entonces que “No me veo en absoluto dentro de diez años. Solo un vacío”.
Duele escucharle decir eso, pero por suerte este filme recupera también sus ganas por vivir y vuelve a dejar noqueado al espectador con sus canciones y sus interpretaciones, a capella, en disco o encima de un escenario, demostrando también que casi nadie hizo versiones como las suyas. Con un montaje de sus declaraciones de archivo y unas animaciones intachablemente engarzados en la línea del guion, y solo declaraciones de sus músicos y sus seres más cercanos, también nos deja momentos para esbozar una sonrisa -¡buscaba cintas de Michael Bolton para grabar por encima!- o para la sorpresa -¡tocando “Roxanne” de The Police a los 14 años!-. La inapelable conclusión la pone él mismo: “La música fue mi madre, fue mi padre, fue lo mejor de mi vida”.
