ELVIS PRESLEY: EPIC: Elvis Presley in Concert – Original Motion Picture Soundtrack

ELVIS PRESLEY: EPIC: Elvis Presley in Concert – Original Motion Picture Soundtrack (RCA-Sony)

Encontrar 69 cajas de negativos en 35mm enterradas en una mina de sal en Kansas no suena a trabajo de productor cinematográfico. Suena a expedición arqueológica. Eso fue exactamente lo que Baz Luhrmann emprendió cuando, investigando para su película de ficción del 2022 sobre Elvis Presley, descubrió material nunca visto de los documentales de conciertos que Elvis rodó en los setenta. La pregunta obvia era qué hacer con todo aquello, y la respuesta fue esta banda sonora: un doble álbum que acompaña al estreno en IMAX de EPiC: Elvis Presley in Concert y que llega cargado de ambición, contradicciones y, en sus mejores momentos, de puro fuego.

La motivación declarada de Luhrmann no era restaurar ni archivar, sino construir algo nuevo: un concierto imaginado que mezclara noches distintas, tomas de ensayo y actuaciones del International Hotel de Las Vegas en 1970 con fragmentos de la gira de 1972. El productor musical Jamieson Shaw se sumó al proyecto añadiendo capas orquestales, nuevos arreglos y hasta un coro góspel grabado en Nashville para respaldar la voz del Rey en una versión de “Oh Happy Day”. La idea, dice Luhrmann, era sacudir el polvo de clásicos que el tiempo había convertido en estatuas.

El problema es que las estatuas a veces están bien como están. Cuando el álbum se mantiene cerca de lo que Elvis imaginó en su día, sin artificios sobreimpuestos, el resultado es excepcional. “You’ve Lost that Loving Feeling” suena con una claridad que hace justicia a la voz más extraordinaria que pisó un escenario de Las Vegas. “How Great Thou Art” confirma que había algo casi sobrehumano en la forma en que Presley habitaba una canción, mientras que “Walk a Mile in My Shoes” recupera toda su potencia con una separación de instrumentos que permite escuchar la banda como pocas veces. Son momentos donde la tecnología sirve al artista en lugar de sustituirlo.

Pero cuando Luhrmann y Shaw deciden intervenir, las cosas se complican. La versión de “In the Ghetto” pierde su filo social al envolverse en texturas que no tienen nada que ver con la urgencia del original. “Burning Love”, una de las raras joyas rockeras del Elvis tardío, queda sepultada bajo una orquestación excesiva. Y los mezclas creadas para la ocasión, especialmente “A Change of Reality”, resultan experimentos que el oyente no ha pedido y que difícilmente agradecerá.

Lo curioso es que el problema no es Elvis: es la desconfianza en él. Un hombre que dominaba un escenario sin pantallas gigantes ni fuegos artificiales no necesitaba que nadie le añadiera capas para resultar convincente. Cuando este álbum lo recuerda, es irresistible. Cuando lo olvida, suena a maquillaje sobre algo que nunca necesitó ese tratamiento.

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