CHRIS ISAAK LIVE
Chris Isaak en concierto

Entrevistas musicales, artículos y comentarios de discos, libros y películas de Xavier Valiño
Chris Isaak en concierto

Sónar 2010 en Galicia, el test de la electrónica
Ya ha pasado y queda como precedente para que se repita. Ese festival de música avanzada que hasta ahora había que ir a ver a 1.200 kilómetros, en Barcelona, ya tiene una segunda sede en la esquina atlántica del occidente europeo. Que se repita es algo que queremos y cuestión de higiene musical para Galicia. Que se repita es algo que, lamentablemente, sólo depende de las instituciones (y, sí, claro, si también cuenta con algún patrocinio privado).
MAIKA MAKOVSKI: Maika Makovski (Origami)

Hay artistas que se expresan en un idioma construido a partir del de todos sus predecesores. Hay discos que condensan el aroma de los clásicos. Hay música que contiene todas las músicas. Así es Maika Makovski, la artista, su disco y su música. Maika, mallorquina con sangre andaluza y macedonia que ha vivido en Nueva York y siempre vuelve a Barcelona, presenta su tercer trabajo grabado y producido por John Parish en Bristol y Bath.
NACHO GOBERNA: Un bosque de té verde (Closer)

Si hubiera que poner imágenes a Un bosque de té verde, el trabajo con el que Nacho Goberna regresa ocho años después de Transparente, su primer disco en solitario, tendríamos que inventar paisajes cercanos al sueño y al deseo, adentrarnos sin prisa en esos lugares del sentimiento que están allí donde la realidad no es capaz de ofrecer respuestas. Para hallar las imágenes que ilustren el recorrido de alto contenido emocional que es Un bosque de té verde tendremos que olvidar lo conocido, cerrar los ojos y arribar a la islas de la infancia, a los cofres que guardan las pruebas del amor verdadero, a las fuerzas de la naturaleza capaces de nombrar lo innombrable.
Primavera Sound 2010, 10 años de riesgo
Un festival que tiene como uno de los mayores reclamos a un tipo de 67 años, bajito, rechoncho, medio jorobado, tocando canciones anteriores casi todas a la era del rock’n’roll, dedicando canciones a su mujer, totalmente feliz por estar ahí, auto-invitado al acontecimiento (los organizadores no se podían creer su suerte cuando recibieron su llamada) e interpretando por vez primera en público una canción compuesta a 10.000 kilómetros de distancia hace años para que no olvidemos la catástrofe del Prestige (“Black Gold” es su título), no es un festival cualquiera. Claro que no.