Chic, el auténtico ritmo de la noche

La anécdota es bastante conocida y la han repetido varias veces. En la Nochevieja de 1977, a Nile Rodgers y Bernard Edwards, guitarrista y bajista de Chic respectivamente, los había citado Grace Jones en el lugar más en boga de toda la ciudad de Nueva York, la discoteca Studio 54, para hablar de una posible colaboración en lo que se presentaba como la gran oportunidad de su carrera. Allí se dirigieron, vestidos con sus mejores galas. Sin embargo, el portero les impidió flanquear la puerta y de nada valió que ellos afirmaran, tal y como Jones les había dicho, que sus nombres estaban en la lista de invitados. Curiosamente, aunque canciones suyas como “Dance, Dance, Dance (Yowsah, Yowsah, Yowsah)” o “Everybody Dance” eran de las que más se pinchaban en el local, no les permitían entrar: eran unos músicos aún anónimos y tardarían años en ser identificados por los aficionados. Contamos su historia en dos partes, hoy y mañana. Leer más