GIN BLOSSOMS: Congratulations I’m Sorry (Expanded Edition)

GIN BLOSSOMS: Congratulations I’m Sorry (Expanded Edition) (A&M, Universal)

Cuatro años separan el estallido comercial de New Miserable Experience, el segundo disco de Gin Blossoms,de esta continuación, y en ese tiempo la banda de Tempe tuvo que enterrar literalmente a quien había escrito buena parte de sus mejores canciones. Doug Hopkins, expulsado del grupo por su alcoholismo antes de que “Hey Jealousy” los convirtiera en un fenómeno radiofónico, se quitó la vida en 1993, meses después de ver cómo triunfaba una canción suya sin él dentro de la banda. El título elegido para este tercer álbum (Enhorabuena, lo siento) resume esa contradicción incómoda: celebrar el éxito y pedir perdón al mismo tiempo por seguir adelante sin él.

Grabado entre Memphis y Phoenix con John Hampton en la producción, el disco de 1996 apenas se apartó de la fórmula que había funcionado antes, con Scott Johnson ocupando el hueco de guitarra que dejó Hopkins. Esa continuidad, que entonces algunos críticos leyeron como falta de riesgo, hoy suena distinta: es la crónica de una banda tratando de sostenerse en pie sin perder su identidad ni caer en el golpe fácil de la nostalgia.

La reedición ampliada que llega en este 2026 corrige, treinta años después, una de las decisiones más discutidas de la época: rescata “Seeing Stars”, la canción que Robin Wilson dedicó a Hopkins y que se quedó fuera del disco, y devuelve al lugar que le corresponde “Til I Hear It From You”, el tema coescrito con Marshall Crenshaw para la banda sonora de Empire Records, que ni siquiera figuraba en las ediciones internacionales del disco. A eso se suma una versión de estudio inédita de “Everywhere”, que hasta ahora solo circulaba en grabaciones piratas entre coleccionistas.

Musicalmente, el disco sigue defendiéndose por canciones como “Follow You Down”, con ese estribillo que combina resignación y ganas de seguir enganchado a algo que ya no funciona, o “As Long As It Matters”, más templada y menos dependiente del gancho inmediato que hizo famosa a la banda. “Day Job”, que abre el disco, funciona casi como declaración de intenciones: sí, la vida sigue, con sus rutinas y sus facturas, aunque el duelo no se haya cerrado del todo. Escuchado hoy, sin la presión de tener que repetir el pelotazo de 1992, este tercer asalto de Gin Blossoms revela una honestidad que en su momento pasó desapercibida entre tanta guitarra brillante y tanto estribillo pegadizo.

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