VERSIONES DE CANCIONES ESPAÑOLAS EN OTROS IDIOMAS POR SUS INTÉRPRETES

VERSIONES DE CANCIONES ESPAÑOLAS EN OTROS IDIOMAS HECHAS POR SUS INTÉRPRETES ESPAÑOLES (segunda parte)

 

ADAPTACIONES A OTROS IDIOMAS POR ARTISTAS ESPAÑOLES

 

Después de haber podido descubrir ayer en una primera entrega algunas sorprendentes adaptaciones de artistas españoles de sus éxitos a otros idiomas (Alaska y Los Pegamoides, Barón Rojo, Conexión, Doctor Explosion, Duncan Dhu, El último de la fila, Jeanette, Juan y Junior, La Casa Azul o La Unión), continuamos en esta repasando esta pretendida invasión internacional que se quedó en la mayoría de los casos en un intento frustrado.

1) Lagartija Nick: Going to Mars

Contundente tema del grupo granadino incluido en su disco El shock de Leia de 2007 (su título tenía que ver con un ataque que sufrió la perra que convivió con ellos durante la grabación y no con La guerra de las galaxias). “20 versiones” era una de las piezas centrales de su disco más pop, en el que Honest John Plain, del grupo punk The Boys, ponía la guitarra en una composición que él que definió como un ejercicio de surf musical. Según Antonio Arias, principal compositor de la banda, “la letra describe una situación típica de bloqueo, donde el paisaje de la relación ha pasado de las dunas al zarzal”. Les gustó tanto como quedó que le pidieron a Plain que realizase una versión en inglés y que creara otra letra totalmente diferente. De ahí que el inglés en esta adaptación no resulte forzado.

2) Los Ángeles: Listen To My Music

Seguimos en Granada. El grupo que empezó en 1964 como Los Ángeles Azules haciendo adaptaciones de canciones inglesas al castellano poniéndoles sus maravillosas armonías vocales, acabaría haciendo varias adaptaciones de sus propias composiciones al inglés, como, por ejemplo, “Evolución”. Su traducción al inglés, cambiándole el título por “Listen to My Music”, parecía reclamar atención a una canción que no tuvo el éxito del que disfrutaron con, por ejemplo, “Mañana, mañana”.

3) Los Bravos: Baby Believe Me

Por supuesto que no es extraño escuchar a Los Bravos cantando en inglés. De hecho, su mayor éxito, “Black Is Black”, el primero de un grupo español en el extranjero, estaba cantando en ese idioma. Para algo tenían a un cantante llamado Mike Kennedy (aunque fuese un alemán de nombre Michael Volker Kogel). Hay varias canciones suyas en ambos idiomas y en ocasiones es difícil saber cuál fue antes (“I Want a Name” – “No sé mi nombre”, “Stop That Girl – “La parada del autobús”…) Su mayor éxito en castellano, “La moto”, también apareció en inglés aunque de la motocicleta no quedó ni rastro en su traducción “Baby Believe Me”. En el caso de Mike, se da el caso contrario al resto: su acento llamaba la atención más cuando cantaba en castellano.

4) Los Brincos: L’amore dei Giovani

Similar al caso de Los Bravos, Los Brincos también registraron varias de sus canciones en inglés, aunque en su caso también lo hicieron en francés e italiano con la intención de llegar a dos de los mercados europeos más grandes (y cercanos). “Nadie te quiere ya”, “Érase una vez”,  “El pasaporte”, “Oh, mama”, “Mejor”, “Renacerá”, “Lola”, “Borracho” o “Tú me dijiste adiós” fueron algunas de ellas. “L’amore dei Givoani” no era sino la conversión al italiano de… “Flamenco”.

5) Los Toreros Muertos: My Little Yellow Water

Sí, el famoso ciclo de la orina de “Mi agüita amarilla” de los simpar Toreros Muertos también tuvo su traducción al inglés hecha por el propio Pablo Carbonell  (con la ayuda de un nativo, Peter Millington) allá por 1990. La versión apareció en su recopilatorio Los Toreros Muertos de 2007. ¿Pillarían la gracia por ahí fuera, si es que alguien llegó a escucharla? Demente o de-meante, cuando menos, la historia empezaba así en el idioma de Shakespeare: “I think that I have drank more than fourty beers today”.

6) Luz: Tu ne l’emporteras pas

“Piensa en mí”, en la banda sonora de Tacones lejanos (Pedro Almodóvar, 1991) fue la canción que le abrió las puertas de media Europa a Luz, especialmente Francia. Aunque la mayoría de sus canciones las sigue interpretando en castellano en sus conciertos en el país vecino, también ha tenido el detalle de cantar “No me importa nada” en francés, que junto a “Entre mes souvenirs” (Entre mis recuerdos), apareció en el recopilatorio Luz Casal (1998) editado allí. En 2006 la versión francesa de su colección Pequeños, medianos y grandes éxitos incluía “Duel au soleil” (“Un nuevo día brillará”), a dúo con Étienne Daho, y “En un siglo verás”, en este caso a medias con el cantante francés Raphaël Haroche. Todas sumaron méritos para que acabara obteniendo la Medalla de las Artes de Francia.

7) Mecano: Dis moi lune d´argent

Seguramente su canción “Hijo de la luna” sea una de las canciones españolas que ha contado con mayor cantidad de versiones en otros idiomas (coreano, finlandés, griego, polaco…), con una curiosa fijación de los grupos de heavy por hacer sus particulares recreaciones. Mecano también la hizo en francés, aunque no fue la única que cantaron ni tampoco el único idioma con el que se atrevieron: también las hubo en italiano e inglés en álbumes como Fligio de la Luna, Une femme avec une femme o Adiliai, caso de “Una rosa e’ una rosa” (“Una rosa es una rosa”) o “The Uninvited Guest” (“Me colé en una fiesta”).

8) Miguel Ríos: A Song of Joy

Aunque no fue su única adaptación en inglés (véase, por ejemplo, “Like an Eagle”, la versión de “Como el viento”), sí fue su mayor éxito en medio mundo. Lo que en España se llamó “El himno a la alegría”, incluida en su primer LP Despierta de 1970 y basada en el cuarto movimiento de la Novena Sinfonía de Ludwig van Beethoven, con arreglos musicales de Waldo de los Ríos, llegó al número uno en las listas musicales de Australia, Canadá, Alemania, Suiza y en la lista Easy Listening de los Estados Unidos. Siete millones de discos vendidos, que se dice pronto.

9) Os Resentidos: Canibal Galicia (It Is So Fucking Sunny)

La canción “Galicia Caníbal” de su segundo disco Fai un sol de carallo (sin duda, la frase de un disco gallego más conocida en el resto de España) alcanzó tal popularidad que la discográfica propuso al grupo una versión en castellano. “Dije que no porque se me iba a notar el acento”, comentó Antón Reixa a El País cuando se cumplían los 25 años de su éxito, ofreciendo en cambio “medio en broma”, una versión en inglés y otra en euskera. No se lo creía cuando le dieron el visto bueno. La segunda “acabó siendo un disparate grabado sílaba a sílaba” mientras que la primera tenía su coña con su peculiar inglés. ¿Entendería alguien versos tan localistas como “the killing of the pig”?

10) Tequila: Baby Gonna Get It

El disco más curioso de todos, la guinda a esta colección, aparece al final de la lista gracias al estricto orden alfabético. En el número 5 de la revista Efe Eme se daba cuenta del álbum japonés de Tequila que incluía canciones como su adaptación de “Dime que me quieres”. Como no se puede explicar mejor, aquí recuperamos aquellas palabras:

“En 1981 llega uno de los capítulos más oscuros de la historia de la banda: el disco japonés, otra de esas historias alucinantes en las que se embarcan. Todo comienza cuando Zafiro les anuncia que hay un sello japonés interesados en lanzarles allí; como siempre ellos aceptan encantados sin saber de qué va la cosa. Los nipones anuncian su visita a Madrid, pero con el escándalo de la colza por medio, prefieren reunirse en Londres. Allí se presentan los cinco sin nadie para asesorarles. Les proponen lanzar un LP con algunas canciones propias grabadas en inglés (y traducidas por los japos) y dos versiones de éxitos de Leif Garret (“Forget about You” y “All My Love Always”). No ponen objeciones; siempre queda la esperanza de, si el asunto tira para adelante, sacar los siguientes discos japoneses sólo con sus canciones. En Londres meten las voces sobre las bases ya grabadas (en las de Leif Garret ni siquiera tocan ellos) y el disco se edita bajo el título de Viva! Tequila!, aunque no tiene nada que ver con el álbum español del mismo nombre. En Japón se les lanza como carnaza para fans e incluso aparecen en portada de alguna importante revista musical nipona (compartiendo espacio con Stray Cats y Adam and The Ants). ¿Cómo acaba la aventura asiática? Con diez mil discos vendidos, una miseria para ese mercado, y sin más noticias de sus promotores orientales. Fin del sueño de exportar la tequilamanía”.

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