VAN MORRISON: Keep Me Singing

VAN MORRISON: Keep Me Singing (Caroline/Musicasusual)

 

“Fui el Señor Simpático demasiado tiempo / Y descubrí que estaba equivocado / He interpretado el papel de perdedor / Ahora estoy de pie en tu puerta / Afuera en el frío de nuevo / No sabía exactamente qué decían / A mi espalda durante mucho tiempo / Las personas que no podían distinguir el bien del mal / Ahora estoy de pie aquí solo / Afuera en el frío de nuevo / Viajé por todo el mundo / Sólo para al final descubrir / A cuántas personas les importaba realmente / Y entonces ellos me daban la bienvenida de vuelta a casa / Derecho al redil / Pero todavía estoy fuera, aquí en el limbo / Fuera pero observando / Afuera en el frío de nuevo / En el frío de nuevo”.

 

Leyendo entre líneas, o incluso directamente, bien podemos encontrar la posición de Van Morrison en el mundo de la música en estos versos de “Out in the Cold Again” de su nuevo álbum, el trigésimo sexto de su trayectoria, Keep Me Singing. Y no es una canción cualquiera: probablemente sea el mejor momento del disco, una balada río –ya escuchada con anterioridad en formas similares por el mismo autor, por otra parte– que, como los meandros que va labrando en la tierra, se mece lentamente enredándose en sinuosas curvas sobre el terreno para coger impulso de nuevo.

 

 

A “Out in the Cold Again”, el cuarto de sus trece cortes, le sigue “Memory Lane”, otra de esas letras que tan bien se recrean en la belleza de la melancolía. Sucede que, al escucharla, no es difícil retrotraerse a la gran “Hablando de Van Morrison” que en 1996 hizo Bustamante, Julio Bustamante (nada que ver con otra persona del mismo apellido). Por lo tanto, si el maestro recuerda al discípulo intentando homenajear al maestro, lo que concluimos es lo que sabemos desde hace años: Van Morrison se encuentra cómodo en un bucle eterno configurado por esa mezcla de soul celta, rhythm and blues y pop que hay que reconocer que nadie hace como él (¿Dexys, quizás?), y no va a salir de ahí.

 

Y eso es justo lo que proporciona Keep Me Singing: otra ración de esa pócima trabajada desde hace décadas y que tiene todo el derecho, bien ganado, a reproducir una y otra vez, consiguiendo en contadas ocasiones que algún momento en directo o alguna canción en sus discos se eleve por encima del resto: aquí podríamos destacar la ya citada, “Everytime I See A River” (compuesta junto al letrista Don Black), “Let It Rhyme” o “In Tiburon”. Nada que no haya hecho ya, nada que supere a sus clásicos anteriores a 1990 o incluso a los dos o tres discos más conseguidos en estos últimos 25 años (por citar alguno, Hymns to the Silence de 1991, Days Like This, de 1995, o The Healing Game, de 1997), pero que según como se tenga el día pueden acompañar maravillosamente una jornada gris. Sí, Van Morrison todavía está aquí en su limbo particular, como ausente pero observando, en el frío de nuevo.

 

 

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