UNDERWORLD

Underworld, electrónica orgánica

        Para Underworld, un grupo con parte de los productores más innovadores y creativos del mundo de la música electrónica, han pasado tres años desde que publicaron su último álbum de estudio Beaucoup Fish, y dos años desde que lanzaron su directo Everything Everything. Ahora llega el cuarto disco del grupo, titulado A Hundred Days Off, el primero grabado por el dúo Karl Hyde y  Rick Smith tras la marcha Darren Emerson. 

        El abandono de su antiguo compañero los condujo a nuevos planteamientos. “Con este álbum decidimos dejar todos los demás proyectos a un lado para centrarnos en el nuevo disco”, afirma Rick. “Era algo que nunca habíamos hecho anteriormente. A lo largo de los últimos diez años siempre nos habíamos centrado en varios proyectos a la vez, haciendo remezclas o trabajando con otros artistas. En cambio, esta vez pensamos que había llegado el momento de abandonar todo lo demás para centrarnos en el disco que realmente queríamos hacer. Queríamos dedicarnos a componer durante seis meses seguidos para ver a dónde nos llevaba esa experiencia”.  

        Como en la mayoría de los casos, el disco en directo ponía fin a una etapa. “La grabación del directo cerró un capítulo importante de mi vida”, afirma Karl. “Supongo que siempre me había aferrado a la necesidad de prolongar lo que habíamos creado, de extender lo que empezamos a principios de los años 90, porque mucha gente no había tenido oportunidad de conocerlo. Así se convirtió en un documento definitivo que mostraba el punto tan alto que había alcanzado el grupo. Nunca he sentido la necesidad de perpetuar nada o de agarrarme a algo. En cierto modo fue como volver a crear el grupo de nuevo y, más o menos. Llevábamos juntos 22 años, pero hasta ese momento nunca habíamos tocado los dos solos, así que en parte fue como cortar con el pasado para iniciar algo nuevo. Queríamos ver hasta dónde podíamos llegar nuevamente”.  

        La marcha de su compañero sirvió para tomar impulso. “De alguna manera, cuando se marchó Darren sentimos un cierto alivio, porque a partir de ese momento los tres íbamos a poder hacer lo que realmente queríamos, dejando a un lado las tensiones que habíamos ido acumulando con el paso de los años. Él tuvo la oportunidad de tomar las decisiones que le parecían mejores, y nosotros podíamos hacer lo mismo. En todo el tiempo que hemos estado juntos nunca había creado un álbum de una forma tan relajada y tranquila como hemos hecho este nuevo disco”.  

        En la primera etapa de la grabación quedó clara su intención de cambiar. “Tuvimos que hacernos a la idea de que nuestra inspiración nos estaba ofreciendo cosas distintas. En un momento dado, parecía que podía llegar a ser un disco cuádruple. Sin embargo, cuando Karl decidió que no podíamos crear un disco tan denso, me esforcé al máximo para seleccionar únicamente 10 canciones,” comenta Rick.  

        Curioso: los reyes de la música robótica y electrónica se encontraban envueltos en un cierto ambiente poético y, de repente, se interesaban más por sonidos naturales y ritmos universales. “Este disco ha sido muy distinto de todos los demás que hemos hecho. Ofrece una gran variedad de material, desde música de influencia global a preciosas grabaciones de tribus indígenas tocando Dios sabe qué instrumento, y la verdad es que ha resultado perfecto. Quizá sea el disco en el que menos he participado fuera del estudio, pero en lo que se refiere a la inspiración que he recibido, es un trabajo fantástico que me ha ayudado a descubrir que ahí fuera hay todo un mundo musical por descubrir”. 

        Esta vez, los instrumentos auténticos han tenido más importancia en el disco, y los temas también resultan más variados. “El título surgió gracias al ingenio de uno de los chicos. Nos gustó mucho porque trataba un concepto universal”, afirma Rick. “Estábamos hablando acerca de tomarnos algún tiempo libre, y recuerdo que los demás decían: “¿No sería perfecto que sólo tuvieras que ir al colegio un día? Sería maravilloso también para los profesores, porque así tendrían mucho tiempo libre y no tendrían que trabajar tanto”. Además, tenemos el tema “Two Months Off”, así que parece que estamos bastante obsesionados con esa idea. En cierto modo, es algo bastante profundo. Cuando empezamos hace diez años, siempre nos preguntábamos unos a otros: “¿Qué quieres hacer?”. Karl y yo siempre escogíamos la posibilidad de disfrutar al máximo de cualquier cosa que hiciéramos, y ahora veo que eso es lo que hemos hecho a lo largo de los últimos diez años. Lo único que tienes que hacer en la vida es elegir cómo quieres hacer las cosas.”

         La idea del descanso no surge aleatoriamente. “En este negocio hay muchas cosas que parecen coincidir a propósito para que te hartes de todo y te veas en la necesidad de tomarte un descanso, porque llega un momento en el que estás quemado. La calidad de la vida y la relajación son algo muy importante, porque cuando entras en un estudio es necesario que lo hagas con el estado de ánimo adecuado.”  

         Después de casi dos décadas haciendo música, ya empiezan a considerarse en serio. “Pienso que durante un corto espacio de tiempo fuimos uno de los grandes grupos del momento”, afirma Karl. “Después entramos a formar parte de la música dance, y en cierto modo, la gente como nosotros suele ser acusada de mezclar estilos muy diferentes, algo que siempre ha sido bueno para nuestro grupo. En concreto, nos ha permitido alcanzar a un público mucho mayor. La música dance fue lo primero en lo que nos centramos realmente, porque cuando los demás decían que hacíamos rock, pop, funk o cualquier otra cosa, en realidad no era así. La gente salía a la pista de baile porque teníamos un buen disco, y esa experiencia nos resultaba algo muy extraño. Hasta ese momento, los únicos que nos decían si esto o aquello era bueno era la gente de marketing, los que se pasaban la vida hablando de cifras. De repente, dejamos de pertenecer a ese mundo de números para entrar a formar parte de algo que resultaba muy inmediato y cercano. Crea una canción, llévala a una discoteca y fíjate en cómo reacciona la gente. Era algo así de sencillo.”  

        Pero no todo es tan fácil en el mundo de la electrónica. “A veces me gustaría que fuera un proceso más sencillo, y sé que Karl piensa lo mismo. En ocasiones nos encantaría formar parte de un grupo normal de blues, o trabajar junto a Carlos Santana o Paul Oakenfold, porque en realidad lo que la gente cree que es bueno acerca de Underworld es lo que más problemas nos ocasiona.”  

        ¿Y qué hay del futuro? “Pienso que mientras tengamos la capacidad de sorprendernos el uno al otro y de asimilar nuevos cambios, tendremos las puertas abiertas”, confiesa Karl. “Al menos así ha sido a lo largo de los últimos diez años, aunque antes no siempre ocurrían las cosas de ese modo. Me siento muy contento de ver cómo se han desarrollado los últimos años, de haber mantenido dos carreras musicales antes que ésta, y me alegra saber que sigo aquí y que sigo formando parte de la música.”  

Xavier Valiño

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