ULTRASÓNICA ENTREVISTA SINEAD O’CONNOR

Sinead O’Connor, madre coraje

 

 

 

“El éxito ha hecho que nuestro hogar fracase”

 

Sinead O’Connor ha vivido en público todas sus etapas hacia la madurez. Su caso no tiene parangón y es una mina para el análisis. Fue violada de pequeña. Estudió en un reformatorio. Se declaró partidaria del IRA para renegar de ello año después. Peregrinó a Lourdes. Renunció a un Grammy por razones políticas. Más tarde demostró ser contraria a la política del Papa, rompiendo una foto suya en directo en la televisión. No permitió que el himno americano sonase antes de sus conciertos. Abandonó el pop para estudiar ópera. Donó su casa de un millón de dólares a la Cruz Roja. Intentó suicidarse con barbitúricos al perder la custodia de su hija. Se volvió célibe. Y sacerdotisa de una orden disidente. Ahora se proclama lesbiana. Pero sigue, por suerte, en el mundo de la música. Acaba de editar su disco Faith And Courage Fe y coraje-, dos virtudes que, seguro, no le faltan.

 

Tus dos últimos discos parecen demostrar que eres una persona introvertida, como si estuvieras escribiendo un diario más que haciendo arte. ¿Es exacta la apreciación?

– ¿Qué son las canciones si no son algo íntimo? La idea es que se supone que pienses que tratan de ti. La gente intelectualiza las canciones demasiado. Lo que deberían hacer es relajarse y dejar que le lleguen a las entrañas.

 

Pareces vivir intensamente lo que cantas. ¿En qué piensas cuándo cantas a la hora de grabar o en el escenario?

– Probablemente lo mismo que alguien que está lavando los platos. Un billón de cosas. Intento centrarme en lo que significan las cosas y, al momento, estoy pensando en si tengo las bragas bien colocadas. Los deportistas tienen que trabajar por zonas, pero como cantante creo que es importante sentirse humana, relajada.

 

¿Hubieras sido una cantante si hubieras sido feliz?

            – Por supuesto. No puedo ir a un concierto de alguien sin querer agarrar el micro y ponerme a cantar.

 

Parece como si hubieras dejado atrás toda la rabia que antes te movía. ¿Qué es lo que queda?

– La lujuria. Soy una persona muy cariñosa y pasional. Creo en el poder mágico de las canciones, y quiero esparcir pequeñas gotas curativas y de amor por el mundo.

 

Cantas de forma dulce pero solías llevar unas botas grandes que daban otra impresión. ¿Te has enfrentado a alguien realmente alguna vez?

– No, nunca… Bueno, una vez me pegó un taxista y me defendí, lo que fue bastante estúpido. Era un viernes, y los dos estábamos muy cansados por diversas razones; se puso tan pesado que salí sin pagar, así que la emprendió conmigo. Soy muy verbal, así que puedo golpear con mi voz y mis palabras si lo necesito. Normalmente utilizas la violencia cuando no puedes argumentar.

 

Si volvieras al pasado, ¿dejarías de grabar “Nothing Compares 2” U y te evitarías todos los traumas que el éxito te ha traído?

– No, porque me ha dado mucho dinero, y eso significa que mis hijos pueden ir a la escuela, tener una buena casa y que ya no tengo que casarme con cualquiera. Pero si pudiera volver atrás, supongo que me gustaría haberme divertido más. El problema fue que toda mi vida cambió porque estuve fuera de casa nueve meses. Eso fue demasiado cuando era joven. Mi hijo Jake tenía tres años y pasó una parte de aquel tiempo conmigo, pero otra parte no. Me vi atrapada en una espiral de hacer dinero para todos los demás. Cuando eres joven, no piensas que puedes decir no. Nunca volví a casa -tal y como era antes- jamás.

 

¿Te has encontrado alguna vez con Prince, el autor de aquella canción y, si lo hiciste, que te comentó?

– Sí, nos presentaron y charlamos un rato. Lo que me dijo es que no debía utilizar lenguaje sucio en las entrevistas. ¿Me persuadió? Joder, no.

 

¿Crees que serás una cantante-compositora toda tu vida a pesar de tu éxito? ¿Cómo te ves a los 60?

            – Siempre seré una cantante-compositora, sin importar lo que haga en público. Tal vez deje de actuar cuando llegue a los 50. Y a los 60 voy a ser jodidamente hermosa. Voy a ser como el sol. Radiante. Pero siendo yo misma. Sin importarme un carajo.

 

Se te conoce por tu faceta como cantante pero, ¿qué tipo de trabajo haces como sacerdotisa?

– Creo que mi trabajo como sacerdotisa no debería ser comentado más de lo que se ha hecho. Es importante que no se hable de eso. Daría crédito a aquello que se dijo que me ordené para obtener publicidad.

 

Entre otras cosas, dijiste que eras célibe. ¿Cómo te fue?

– Fui célibe… durante unos cinco meses. Entonces vi la luz. La orden de la que soy miembro ordena a pastores casados. Pero puedes pasar un tiempo como célibe y ver cómo lo llevas.

 

Además, ahora has declarado ser lesbiana. ¿Cuál de las tres Corrs, por ejemplo, te gusta?

– No me gusta ninguna de los Corrs. Sí, son guapas, pero… demasiado colorete.

 

Como artista irlandesa con una carrera de altibajos, ¿qué le recomendarías a otras bandas de chicas?

– Que se quiten algo de ropa. Necesitamos bandas sucias. Aparte de mí.

 

Si pudieras tener un encuentro cara a cara con alguien vivo o muerto, ¿con quién sería?

– Con Dios. He tenido un aviso y me hizo pensar en ello. Las tres preguntas que le haría serían: ¿Por qué no hiciste la raja para el nacimiento más amplia? ¿Tienes novia? Y si no la tienes, ¿quieres una? Yo sería perfecta para él. Para cualquier cosa.

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *