ULTRASONICA ARTÍCULOS 2006 DÉCIMA VÍCTIMA EL DOSSIER

ULTRASONICA ARTÍCULOS 2006 DÉCIMA VÍCTIMA EL DOSSIER

Ultrasonica e-zine :: Xavier Valiño

ARTÍCULOS 2006


Décima Víctima, cada senda una sorpresa

 

1 Introducción

2 Biografía

3 Lars Krantz

4 Extracto de Memorias Borrosas, de Carlos Entrena

5 Discografía

6 Entrevista con Carlos, Lars y Per

 

1. Introducción

 

Valero Toscano

 

         Sobre otra ruta cambian las caras. Así de directa, la voz de Carlos Entrena sugería que nada es lo que parece por muy conocido que sea. Y así ha acabado siendo el legado de uno de los grupos con mayor esencia y enjundia que ha dado el pop español. Seguramente en estas páginas ya habrás leído algunos de los razonamientos que refuerzan este juicio en boca de algunos de sus protagonistas y de quiénes, con pasión de seguidores a través del tiempo, se han acercado a ellos para desentrañar algunos de los ejes creativos de Décima Víctima.

 

En 1994, Ibon Errazkin reforzaba la edición de Resumen, una recopilación de lo mejor de su carrera editada por Gasa (DRO), con un texto en el que describía a la banda como una célula creativa que trataba temas como la soledad y la separación con una melancolía y una serenidad poco frecuentes. Dando en el clavo, Ibon acertaba en una de las dianas del cuarteto. Décima Víctima nació en una época en la que su propuesta fácilmente podía provocar sentimientos encontrados hacia su música. No eran siniestros ni iban de torturados, no soñaban con el pop ni pretendían aupar la efervescencia de aquellos ochenta. Lo que simplemente parecían buscar era hacer una música rica en contenidos verbales y visuales. Transmisión y orientación, sugerencia e imaginación. Cosas que bien podían encontrarse, por esos extraños vasos comunicantes que unen a los músicos, en bandas como The Cure, Interpol, El último sueño, Colder, Family o Editors sin rechinar en la asociación.

 

Los textos que Carlos Entrena hizo para la banda parecían reflejar, de manera inusualmente cotidiana, los puntos débiles de la sensibilidad humana sin llegar al extremo, haciendo equilibrio con las palabras justo en el punto en el que se podía esperar que la historia tuviese un malogrado desenlace. Pero no, ahí era cuando la puerta se quedaba medio abierta a muchas posibilidades de recreación cobijándose en los arreglos de Lars Mertanen y el soporte rítmico de Per Mertanen y José Brena. Ahí, quizás, podría radicar parte del ineludible atractivo de sus dos elepés, sus tres singles y de su valiosísima maqueta de 1981.

 

La geografía sentimental asomaba su variedad de aspectos en canciones que bien podían servir de reflexiones de observación personal como “Escombros de un triunfo”, “Desde el acantilado” o “Sobre otra ruta”, de nerviosos pronósticos como “La voz que me persigue” o “Un hombre solo” y de latentes declaraciones de principios como “Noviembre” o “Tan lejos”. Títulos que son joyas, invitaciones a traspasar la escucha para ser, si se quiere, verosímil protagonista de varios minutos de realismo mágico sin afectaciones.

 

Así era Décima Víctima, un núcleo que apelando al anonimato supo estar en tierra de nadie en un momento en el que el pop se colgaba la etiqueta de promesa de futuro resplandeciente. Cuatro personas que sin darse cuenta consiguieron hacer canciones que de tan vivas que están parecen seguir escondiendo secretos. Escucharles es echarles de menos de corazón.

 

© Aldo Linares

 

 


2. Biografía

 

 

Décima Víctima revolucionó el panorama musical español en 1981 a través de una propuesta musical oscura e intimista que alcanzó su momento cumbre a través de temas como “Tan lejos”. Sin duda, este cuarteto hispano-sueco fue el máximo abanderando de la ‘onda oscura’ del pop estatal de los años 80.

 

En 1981 el pop madrileño entró en una etapa de ‘oscuras’ reflexiones, perdida la inocencia de sus primeros tiempos. El negro imperaba en los atuendos, y los referentes musicales apuntaban al tenebrista dark pop británico. Grupos como Joy Division, Bauhaus, Killing Joke y otros comenzaron a verse reflejados en las propuestas lanzadas por nuevas bandas que comenzaban a surgir por toda la península. El after punk comenzaba a calar en España, y en los conciertos de las nuevas formaciones imperaba el luto riguroso y ya no había lugar para los alardes de alegría. Por otra parte, a través del redescubrimiento de las viejas grabaciones de The Doors Y The Velvet Underground se comenzaba a reivindicar la psicodelia más oscura y el hieratismo musical.

 

Paradójicamente, tres de las primeras bandas que asumieron estos conceptos musicales en España (Décima Víctima, Gabinete Caligari Y Derribos Arias) surgieron tras la escisión de sendos grupos de pop colorista y jocoso: Ejecutivos Agresivos y Ella y Los Neumáticos. Del desenfado y la inocencia el pop español pasa a terrenos más tenebrosos de la mano The Cure, Siouxsie And The Banshees, Joy Division, Killing Joke…, aunque Décima Víctima más que rock gótico hacían pop denso y oscuro, y visualmente estaban más cerca de la austeridad de los largos abrigos de Echo & The Bunnymen o Joy Division que de la exageración glam y vampírica de unos Parálisis Permanente.

 

Poco antes, en el Madrid de finales de 1980, uno de los primeros grupos que surgió bajo las novedosas premisas tenebristas fue Cláusula Tenebrosa, dúo instrumental integrado por Lars y Per Mertanen, dos hermanos de nacionalidad sueca, que antes habían formado parte del grupo Ella y Los Neumáticos, donde también figuraba una jovencísima Christina Rosenvinge. Cuando Ellos y Los Neumáticos se disolvieron, los hermanos Lars y Per Mertanen formaron Cláusula Tenebrosa, que era un grupo instrumental influido por los sonidos procedentes del surf, de Duane Eddy, Joy Division y The Cure. Cuando Carlos Entrena conoció a Lars y Per, tuvo la idea de hacer un nuevo grupo con ellos, más que seguir con Cláusula Tenebrosa; entonces las canciones dejaron de ser instrumentales, y cambiaron el nombre por el de Décima Víctima. Así, en enero de 1981 nació Décima Víctima con Carlos (voz), Per (bajo) y Lars (guitarra, teclados y caja de ritmos) como integrantes.
Su sonido se caracteriza por el bajo en primer plano y la forma de cantar de Carlos Entrena, que más que cantar recita los oscuros y gélidos textos.

 

Algunos meses después de organizarse, tras epatar con su directo al público madrileño -aún poco acostumbrado a los ejercicios tenebristas- el trío original decide sustituir la caja de ritmos por la batería de José Brena, un músico debutante que consigue rematar el sonido buscado por el grupo. De esta forma, el nuevo cuarteto se encuentra ya preparado para registrar su debut discográfico, que se materializará meses más tarde mediante la edición de un single con Grabaciones Accidentales (GASA), el nuevo sello independiente auspiciado por miembros de Esclarecidos y el productor Paco Trinidad (ex-componente de Ejecutivos Agresivos también) entre otros. Aquel primer sencillo contenía los temas “El vacío”, “Sumido en la depresión” y “La razón de la discordia”, tres cortes repletos de armonías siniestras y textos oscuros y atormentados, con finos juegos de guitarra y un bajo dominante siempre en primer plano, al estilo de los británicos Joy Division.

 

Así, tras lograr consolidarse como una de las propuestas más interesantes del pop capitalino, ya en 1982 aparece un segundo EP de Décima Víctima (que, al igual que el resto de su discografía, sería publicado por GASA), un trabajo que alberga una composición magistral que pronto se convertiría en uno de los grandes hitos del pop español de los 80: “Tan lejos”, arrebatadora canción que evoca ambientes profundos y melancólicos y que se revela bastante más accesible que el resto del disco, completado con las más oscuras “Noviembre” y “El signo de la cruz”. Aquel mismo año, arropado por una minoría fiel, el grupo se entregó a la grabación de todo un álbum que se editaría pocos meses después.

 

El primer LP de Décima Víctima (Décima Víctima, GASA, 1982) constaba de 12 temas que redundaban en las atmósferas densas que ya se habían investigado en los trabajos precedentes, pero también se desmarcaba con algunos guiños de crítica social mordaz (“Otro futuro”), un velado destello de optimismo (“Fe en ti mismo”) y alguna profunda descripción subjetiva (“Desde el acantilado”). Además, incluía una composición instrumental de gran calidad: “Más allá del silencio”, que demostraba cierta amplitud en la visión musical del grupo.

 

Paradójicamente, a pesar de ser considerado ya como una de las formaciones más prometedoras de su época, Décima Víctima apenas se prodigó en directo durante aquel año; aunque más tarde, ya en 1983, terminó por saldar cuentas con el público editando dos nuevos trabajos discográficos: el maxi-single Algo en común (conformado por los temas: “Algo en común”, “Un lugar en el pasado” y “Fuera del alcance de la vista”) y su correspondiente sencillo de apoyo -todo un lujo en su ámbito- protagonizado por “Un lugar en el pasado” y el tema inédito, “Panorama esperanzador”, como apetecible segunda cara.

 

Pero, inesperadamente, aquel mismo 1983 las circunstancias se tornaron adversas para el cuarteto: el anuncio a finales de año de un futuro cambio de residencia de la familia Mertanen amenazaba interrumpir de forma brusca la carrera de Décima Víctima, que llega a anunciar su disolución a través de un concierto de despedida celebrado a finales de año en la sala Rock-Ola. Durante los primeros meses de 1984 se especula sobre un posible cambio de formación en la banda para su posterior regreso, pero ese mismo año Décima Víctima reaparece con su formación original para alborozo de sus seguidores y saca a la luz un segundo álbum, Un hombre solo, una colección de 10 canciones que se presentan provistas de un sonido más depurado y de una riqueza melódica que deja de manifiesto la madurez de la banda. La crítica especializada llegó a ensalzar con verdadera admiración el tema que daba título al celebrado álbum, que también contenía otras joyas de pop intimista como “Es sólo el comienzo” o “Tierra negra”, entre otras. Desafortunadamente, Un hombre solo también significó el punto y final de la carrera del cuarteto hispano-sueco, que se disolvería definitivamente por aquellas fechas ante el cambio de país de residencia de la familia Mertanen.

 

Años después de la disolución de Décima Víctima, su tema “Tan lejos” fue incluido en algunas antologías discográficas dedicadas a La Movida o al pop español de los años 80. Asimismo, el sello DRO editó en 1994 el CD recopilatorio Resumen, que recoge la mayor parte de la obra del cuarteto. Por otra parte, en 1991, algunos miembros del grupo se unieron de forma puntual a Alejo Alberdi y Juan Verdera bajo el nombre de Décima Víctima + Derribos Arias para ejecutar una versión del viejo tema “Europa” (original de estos últimos) dentro del álbum El chico más pálido de la playa de Gros, un disco que se editó como homenaje a Poch (ex líder de Derribos Arias, que fallecería siete años después), en el que también participaron otras grandes bandas españolas de los 80.

 

© Rafa Skam (Recopilación de material de Internet, la mayor parte de Pablo Martínez Vaquero, en www.popes80.com)

 

 

 

3. Lars Krantz

 

Valero Toscano

 

Lars Krantz nació en Estocolmo en 1959. Su familia se trasladó a España en 1973. Estudió Artes en Madrid en los primeros 80, y en 1984 regresó a Suecia. Desde entonces, ha estado relacionado con las bellas artes, con la música y con el diseño gráfico.

 

Estaba interesado en el Hollywood de los años 40, 50 y 60, interés que plasmaba en sus trabajos relacionados con el arte, la pintura y la música. Muchos de estos trabajos han sido expuestos en galerías durante los 80 y los 90, sobre todo en Suecia.

 

Su interés por la música comenzó a principios de los 70, cuando descubrió a T-Rex, Alice Cooper y Black Sabbath. Antes de que el punk le impactara en el 77, había estado escuchando a Elvis Presley, David Bowie, Lou Reed, Iggy Pop, The Doors y Johnny Cash. Inspirado por el movimiento punk, comenzó a tocar la guitarra, y en 1980 tuvo su primer grupo. Desde entonces ha mostrado preferencias por Hank Williams, Frank Sinatra, Billie Holiday, Nat ‘King’ Cole, Dean Martin, Nick Cave y Tom Waits. Su música es una mezcla de todas estas influencias.

 

© Rafa Skam (Adaptación y traducción de textos de la web de Lars Mertanen, www.larskrantz.com)

 

 

 

4. Extracto de Memorias Borrosas de Carlos Entrena

 

Alicia Lias

 

Después de la separación de Ejecutivos Agresivos estuve hablando con Lars y Per, que formaban parte de Cláusula Tenebrosa junto con Edi Clavo, de la posibilidad de hacer algo juntos. Yo ya conocía a Lars de una actuación de Ella y Los Neumáticos y Ejecutivos Agresivos en “Fresas y Nata” hacía tiempo. Como coincidíamos en la idea de grupo, pronto empezamos a ensayar en el chalé de casa de los Mertanen.

 

A Per le enseñó a tocar el bajo Ferni, de Gabinete Caligari, y lo aprendió en un tiempo récord. Era una maravilla ver tocar a los Mertanen. A veces se hacían el contrapunto uno a otro cargando de sonido con sólo dos instrumentos. Yo tarareaba hasta que escribía la letra y nos encantaban las equivocaciones; si quedaban bien, las adaptábamos al tema para romper la estructura de tres vueltas iguales separadas por estribillo y con punteo en medio. Empezamos a componer temas juntos y el primero fue “Noviembre”. La forma de hacerlos era la misma que siempre usé en Ejecutivos Agresivos: se basaba en unos acordes en que cada uno desarrollaba su parte, por eso la voz era un instrumento más con una melodía independiente.

 

La primera actuación nos presentamos sin nombre en el desaparecido Quadrophenia de San Bernardo con Lars, Per y yo controlando una caja de ritmos Roland. Poco después hablamos con Miguel Ángel Arenas (no confundir con El Capi), y nos consiguió una actuación en el Golden Village, al lado de El Escalón. La pega es que no teníamos nombre. Estuvimos rebuscando nombres en los libros de cine que había en casa de un amigo. Así surgió Décima Víctima. Más tarde haría lo mismo con el mismo libro Gabinete Caligari.

 

Empezamos a actuar a contraluz detrás de una pantalla de proyección que se subía automáticamente, llevaba un rato sonando la canción instrumental con la que solíamos abrir las actuaciones. La mayoría de la gente no se dio cuenta de que había empezado la actuación hasta que la pantalla no nos descubrió de cintura para arriba. Aquello fue un buen comienzo, el tipo de sorpresas que siempre nos encantaba dar.

 

Conocí por una amiga de la época a Eduardo Bort, guitarrista progresivo valenciano que me dijo paso a paso qué había que hacer para conseguir editar nuestros propios discos. Con el grupo Esclarecidos, nosotros y algunos conocidos se hizo una sociedad anónima que se llamó Grabaciones Accidentales. Nuestro disco registrado como el número uno del sello fue El Vacío EP, un single muy marcado por el ambiente siniestro del momento. Las voces se ralentizaron para darle más gravedad, y la mayor parte de las letras eran de Lars. Per se fue un tiempo a Suecia, y en su lugar el bajo estaba tocado por Lars (las únicas veces que no ha grabado el bajo Per en Décima Víctima fueron ésta y otro tema que no llegó a salir en que tocaba el bajo Ferni).

 

Alicia Lias

 

El siguiente disco, también de tres canciones y con Per por fin, fue “Tan lejos”. Ya teníamos un sonido mucho más definido. En estudio, Lars grababa las baterías; en vivo yo controlaba la caja de ritmos pero, como no era programable, había veces que estaba más pendiente de darle a los botones que de cantar. Se hacía cada vez más necesario darle en directo el sonido personal de una batería. Entonces nos presentaron a José Brena; era hermano de uno de los componentes de Esclarecidos, y comenzamos a ensayar con él. Se integró muy rápido: era muy simpático, amable y educado. Muchas veces fue nuestro lado más diplomático.

 

En esa época nos fuimos a Vigo a presentar al público los temas actuando durante una semana en un local de moda de allí. Aquello nos sirvió para saber qué temas tenían más aceptación para el público y nos ayudó a depurar nuestro primer LP.

 

La acogida del primer LP fue muy buena. José Manuel Costa, desde El País, decía que era su disco de cabecera de la época. Disfrutamos como enanos haciendo experimentos en el estudio con Jesús Gómez y Paco Trinidad, y eso se nota, aunque cuando cortaron el disco (así se llamaba al proceso de crear un molde para el vinilo) en Iberofon, recortaron graves y agudos, y perdió mucho sonido. La primera vez que lo oí en el tocadiscos de casa me deprimí bastante.

 

Seguimos actuando en Madrid de vez en cuando. Nuestra idea principal en Décima Víctima era componer y grabar, y en ese sentido estábamos encantados. En los dos años de vida del grupo grabamos dos LPs, dos EPs, un maxisingle y un single.

 

No solíamos salir de Madrid a actuar. Aparte de la semana actuando en Vigo, actuamos en Valencia un fin de semana, otro en Barcelona en la sala Metro y otro en un pueblo de Guadalajara. De hecho, en esta actuación tuvimos que correr con los gastos de transporte porque no se recaudó casi nada. Decididamente, no me atraía actuar fuera: cargar el equipo en la furgoneta, llegar al sitio de la actuación, descargar el equipo, sonorizar, estar esperando para actuar sin un sitio en el que descansar, actuar, esperar a que acabaran todos, recoger el equipo, ver si te faltaban cables, instrumentos o afinadores, esperar a que nos pagaran y volver a casa. Aquello era agotador y nunca dejó de ser así para nosotros. Sé que hay otro nivel de grupo consagrado que nunca llegamos a conocer.

 

Yo empecé a trabajar fuera de Madrid con lo que ensayar al volver los sábados se me hacía cuesta arriba. En una discusión con Lars, decidí que no haría dos cosas mal, trabajar y cantar, y que dejaría una de ellas. Como no vivíamos de la música, decidí vivir del otro trabajo y mi situación se empezó a normalizar.

 

Actuamos en Rockola la última vez en diciembre del 83. En esa actuación el sonido fue excelente gracias a las ideas de sonorización de Paco Trinidad. Nos dio mucha pena dejarlo pero el destino nos separaba y había que ser realista. Después de seis meses de aquella actuación grabamos el segundo LP. Resultó duro sin haber ensayado durante ese tiempo. Pese a todo creo que grabamos las mejores canciones de Décima Víctima.

 

En el año 1994, gracias a la insistencia de Nacho Canut, con quien no había vuelto a hablar desde hacía muchos años, se hizo una recopilación de Décima Víctima que se llamó Resumen. Las relaciones de Paco Trinidad con Grabaciones Accidentales eran tensas y él no quiso que constara en los títulos que hizo la remezcla de los temas del primer LP y la remasterización de todos los temas, consiguiendo una nitidez en las canciones que nunca antes habían tenido Décima Víctima en vinilo.

 

© Carlos Entrena


 

 

5. Discografía

 

– Maqueta (Demo) (1981)

 

– El Vacío (EP 7”) (Grabaciones Accidentales, 1982)


– Tan Lejos (EP 7”) (Grabaciones Accidentales, 1982)


– Décima Víctima (LP) (Grabaciones Accidentales, 1982)


– Detrás de la Mirada (Single 7”) (Grabaciones Accidentales, 1982)


– Algo en Común (Maxi-Single 12”) (Grabaciones Accidentales, 1983)

 

– Algo en Común (Single 7”) (Grabaciones Accidentales, 1983)

 

– Un Hombre Solo (LP) (Grabaciones Accidentales, 1984)

 

– Un Hombre Solo (Single 7”) (Grabaciones Accidentales, 1984)

 

– Resumen (CD / LP recopilatorio) (Dro, 1994)

 

 

(Ver segunda parte del dossier Décima Víctima con las entrevistas)

 

 

(NOTA: Este dossier aparece aquí por cortesía de Rafa Skam, del fanzine El Planeta Amarillo, y de los autores de cada una de sus secciones. Todas las fotos tienen su correspondiente copyright, con lo que para hacer uso de ellas debes dirigirte a sus autores)

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