ULTRASONICA ARTÍCULOS 1998 BLACK GRAPE

Black Grape: y al tercer año resucitó

 

Alguien debería proclamar la verdad a los cuatro vientos. ¡La resurrección más inesperada y grandiosa de los últimos años la protagonizó Shaun Ryder al frente de Black Grape hace unos dos años! De poco vale que los Stone Roses llamaran a su segundo disco La segunda llegada o algo así y que para ello tardaran cinco años, o que en estos últimos días la polémica sea si Ian Brown ha superado en solitario a los inocuos The Seahorses de su ex-colega John Squire. Para volver con algo inferior, cualquiera de ellos se lo podían haber ahorrado y, lo que es peor, no robarle el título al pobre Shaun Ryder, que es quien se lo ha ganado a pulso.

 

¿Qué pasó tras el increíble Pills, Thrills And Bellyaches de los Happy Mondays? Pues que la banda cayó en una espiral de  declaraciones desafortunadas, falta de inspiración y muchas, muchas drogas, con su momento más bajo en la grabación de su último y prescindible disco en las Bahamas, producido por la mitad más acaramelada de los Talking Heads.

 

Durante dos años y medio Shaun Ryder estuvo fuera de combate y todo lo que sucedió entonces sería perfectamente olvidable, a no ser que se vea ahora como el necesario proceso de conversión personal antes de resucitar de entre los muertos. Y nada mejor dicho, ya que nadie daba un duro por él. El genial visionario que llevó a los Happy Mondays a través de los parámetros del caos, y que con cuatro discos dio nuevo sentido al pop vía Manchester, permaneció lejos de los titulares que habían sentenciado su más que probable destino.

 

Con su inseparable Bez, cuya única profesión conocida es dar pasos de baile en un escenario, y con la ayuda del productor Danny Saber y raperos como Kermit, Shaun empezó a componer lo que iba a ser una auténtica bomba. Se llamó It’s Great When You’re Straight… Yeah! -algo así como Qué bueno es estar sobrio-, al que dos años más tarde le sigue Stupid Stupid Stupid.

 

Ambos, con cierta ventaja para el primero, por lo que tenía de sorpresa y singles adictivos, son una explosión de júbilo bailable, con homenajes -o robos- a toda la historia del rock: funk explosivo, riffs de los Rolling Stones, rap con consignas revolucionarias, soul dinamita auténticamente irreverente…

 

Tanto que después de escucharlo por primera vez no queda más remedio que volver a pincharlo para captar todo lo que se ha perdido. ¿Alguien conoce mejor banda sonora para una noche de puro desenfreno? ¿No es ése uno de los principales alicientes del rock?

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