ULTRASONICA ARTÍCULOS 1997 DAFT PUNK

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Ultrasonica e-zine :: Xavier Valiño

ARTÍCULOS 1997


Daft Punk, por la cara

 

 

Uno no le supone a la buena música pop que haga sus deberes. Lo que se espera es que salte espontáneamente al campo de batalla armando un glorioso jolgorio sin prestar atención a nada de lo que ha existido antes. Piensa en "God Save The Queen", "Smell Like Teen Spirit", Scremadelica o "Born Slippy". Todos, como los auténticos momentos cruciales en la música, nunca habrían existido si sus creadores se hubieran sentado a pensar en lo que estaban haciendo en lugar de simplemente dejarlo caer y preocuparse después.

 

Y ése, a medida que la música de baile sale poco a poco de su infancia a las traicioneras aguas de la pubertad artística, parece ser el problema. La música de baile empezó a hacer sus deberes cuando debería estar todavía por las esquinas, bebiendo cerveza y comprando cigarrillos sueltos en los quioscos. Al mismo tiempo, comenzó a preocuparse por lo que está de moda y mantenerse en la onda, mostrando reverencia a los innovadores del ayer cuando su auténtica fuerza ha sido siempre su habilidad para fijar su vista firme en el futuro.

 

 

La razón por la que Daft Punk decidieron llamar a su disco de debut HomeworkDeberes– no queda explicada del todo, a no ser por un tema llamado "Teachers". )Qué alguien busca discos conceptuales? Pues que se compre un disco de Kula Shaker. Lo que estos irreverentes parisienses llamados Thomas Bangalter y Guy-Manuel de Homem Christo manejan es el preciso nivel de beligerancia y menosprecio por los volubles caprichos de la electrónica. Eso significa que no hay falsos intentos de jungle, ningún indicio de excursiones en el trip-hop ni absolutamente ninguna referencia de listillo a algún que otro oscuro productor americano.

 

En su lugar, tenemos el descarado himno "Da Funk", el disco ácido "Indo Silver Club", el sincopado "Around The World", el obsesivo funk "Burnin’", el techno-trance de "Alive"… Música house, en esencia, desprovista de toda pretensión, pero con todo su encanto intacto.

 

En otras palabras, no se trata de un disco construido inmaculadamente para una concienzuda y pormenorizada crítica. Y, tal y como nos llega, no se trata tampoco del álbum de debut de los nuevos Chemical Brothers, ya que las exageradas similitudes entre las dos bandas deberían centrarse mucho más en la actitud que en lo estrictamente musical. De cualquier forma, Homework es un disco jugoso; sus responsables puede que sean unos recién llegados a este mundo, pero para nada estúpidos como nos quieren hacer creer. 

 

Xavier Valiño

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