ULTRASÓNICA ARTÍCULO AVIONES Y ESTRELLAS DEL ROCK

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ULTRASÓNICA

ARTÍCULOS 2004


Los desmanes de las estrellas del rock en los aviones

Courtney Love y Björk 

         ¿Hay algún extraño vínculo entre ser una estrella del rock y comportarse como un imbécil a la hora de coger un avión? Parece que sí, por lo menos en una proporción mucho mayor que en cualquier otro medio público de transporte. Puede que sean los nervios, la barra libre de la primera clase o el jet-lag, pero lo que es cierto es que los casos de artistas desquiciados avión a 10.000 metros sobre el nivel del mar o en un aeropuerto son bastantes. Repasamos los más llamativos.

PETER BUCK (REM): Según se demostró posteriormente en su aparición ante el juez, el 21 de abril de 2001, en un vuelo entre Seattle y Londres, dos días antes de un concierto en Trafalgar Square, el habitualmente tranquilo guitarrista de REM se tomó un par de pastillas para dormir aunque, y aquí comenzaron los problemas, las mezcló con alcohol. Cuando le impidieron beber más, rompió una nota de advertencia que le habían pasado, puso un compacto en la bandeja de la comida -pensando que se trataba de un reproductor de compactos-, tiró una cuchara de yogur a la tripulación y se sentó al lado de una desconocida de primera clase asegurando que era su esposa. Más adelante reconoció estar “profundamente avergonzado por el incidente”. Suponemos que ahora leerá bien los prospectos de las pastillas que se toma. 

IAN BROWN (STONE ROSES): En su caso, su aparición ante el juez tuvo menos suerte. Acabó pasando cuatro meses entre rejas por lo que había hecho en un vuelo en febrero de 1998, y eso que su pecado era similar al de Peter Buck: un exceso de alcohol que acabó con Ian Brown golpeando en la puerta del servicio, gritando a la tripulación y amenazando con un expresivo “cortaré tus jodidas manos” a una azafata de British Airways. 

BJÖRK: En 1996 las cosas no le fueron tan bien a la diva islandesa. Después de ser pasto de los tabloides británicos, un fan trató de enviarle una carta-bomba. Por aquellas fechas, al llegar al aeropuerto Don Muang de Bangkok, un periodista trató de sacarle unas fotos junto a su hija Sindri. Björk empezó a asestarle tales golpes que el osado reportero tuvo que ser atendido en el hospital. Las imágenes quedaron registradas y dieron la vuelta al mundo. “Esa mujer que nunca le ha pegado a nadie, pero que pierde su carácter cuando van a por su hija,” parece que fue el comentario del director Lars Von Trier para justificar haberle ofrecido el papel principal en su película Bailando en la oscuridad.  

LIAM GALLAGHER (OASIS): No uno, sino dos son los incidentes conocidos hasta el momento del menor de los Gallagher, Liam -¿quién si no?-. El primero sucedió en 1988, cuando en un vuelo entre Hong Kong y Australia, empezó a tirar la comida, insultar a la tripulación, se negó a dejar de fumar y amenazó al piloto que trató de calmarlo. Según la aerolínea, Cathay Pacific, todo se debió al “típico comportamiento de un borracho”. La compañía le tiene vetado volar con ellos. Tres años después, el 12 de enero de 2001, cuando iba a coger un vuelo desde el aeropuerto londinense de Gatwick a Rio de Janeiro, para participar en el Festival Rock In Rio, le dedicó varios gestos obscenos a la azafata que le atendía, tocándole también el trasero. Vamos, nada nuevo en él. 

COURTNEY LOVE: En los últimos meses de su conducta impredecible se puede esperar cualquier cosa. Así que lo del 2 de febrero del 2003 en un avión de Virgin Atlantic en vuelo de Los Ángeles a Londres -en donde iba a participar en una gala benéfica organizada por Elton John- no cogió a nadie desprevenido. Según el informe policial, a bordo se dedicó a insultar a la tripulación, actuó de forma violenta, se negó a sentarse y ponerse el cinturón. Al día siguiente, en Londres, llamó a un fotógrafo de la revista Q y se paseó desnuda en un taxi por Londres. Dos días intensos, vaya que sí. 

RONALD CHENG: Este tipo, desconocido en Occidente, pero una estrella del pop en su país, se emborrachó en la primera clase de un vuelo de Los Ángeles a Taipei, empezó a fumar, gritó obscenidades a la tripulación y se arrastró por el suelo del avión. También agarró a una azafata y la encerró en uno de los compartimentos para maletas del avión, del que la tuvo que sacar el capitán del aparato. El avión se vio forzado a aterrizar en Alaska y el ídolo del pop fue recluido en un hospital psiquiátrico. 

DUFF McKAGAN (GUNS N’ ROSES): En el caso del bajista de Guns N’ Roses, lo suyo acabó en multa. Su pecado: mear en la moqueta de la primera clase de un avión 747. El precio: 20.000 dólares. Barato no es, precisamente, aunque puede que ni le importase. 

DIANA ROSS: El 22 de septiembre de 1999 Diana Ross no estaba de humor. Después de que una agente del aeropuerto la cacheara, Diana Ross hizo lo propio con los pechos de la agente y le dijo: “¿Qué, te gusta?” El consenso en el aeropuerto parece que fue que no, ya que la retuvieron durante unas cuantas horas. 

KYLIE MINOGUE Y MICHAEL HUTCHENCE (I.N.X.S.S.): Según quienes iban en aquel avión, a principios de los 90, los por entonces novios se lo hicieron en el servicio del avión, algo con lo que más de uno ha fantaseado alguna vez. Parece ser que la puerta del servicio se abrió y todos los que iban en primera clase pudieron verlo perfectamente. Cuando le preguntaron a Kylie, ésta comentó: “Los hechos no fueron así exactamente…” No hay constancia de si los sorprendidos espectadores aplaudieron después del espectáculo. 

BRIAN FERRY: El dandy del pop se estaba echando una siesta a la vuelta de unas vacaciones con su familia en Kenia cuando le despertó un perturbado mental que había tomado el control del avión con un cuchillo y pretendía derribarlo con sus 400 ocupantes. Según él, “fue el mayor susto de mi vida”. Curiosamente, el siguiente movimiento de Ferry fue propiciar la reunión de Roxy Music. La pregunta podría parecer una tontería, pero no lo es tanto: ¿Tendría algo que ver haber visto en peligro su vida? 

MUSE: En el 2000, después de haber recogido el premio a la banda revelación del año en una ceremonia de premios británica, se largaron rápidamente para el aeropuerto, donde les esperaba un jet privado que los llevaría a Munich, donde tenían concierto al día siguiente. El motor estalló en llamas en pleno vuelo y tuvieron la suerte de no estar muy lejos del aeropuerto londinense del que acababan de despegar. Salieron casi ilesos del aterrizaje de emergencia. El susto fue tal que tomaron un taxi, volvieron a la fiesta y cogieron la borrachera de sus vidas. 

DIEGO EL CIGALA: Por aquí, también tenemos nuestros héroes particulares. En un vuelo Madrid-Tenerife de marzo de 2003, el cantante le pidió a la tripulación que le colgaran un traje. La azafata le explicó que no existía armario para trajes y le ofreció colgarla en la parte destinada al equipaje de mano. El cantante se negó, la insultó y la amenazó de muerte. La azafata se resguardó en la cabina de los pilotos, y Diego El Cigala empezó a golpear la puerta. A continuación, lo desalojaron del vuelo, y el cantante denunció a la compañía por discriminación racial, ya que, según él, le llamaron “gitano”.

Xavier Valiño

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