UGIA PEDREIRA Y FRED MARTINS

Ugia Pedreira y Fred Martins, gotas de agua

 

 

  

 

Ugia Pedreira (Chouteira, Marful, Nordestinas…) y Fred Martins se conocieron en 2009 en Niteroi, Rio de Janeiro, cuando el segundo aún vivía allí. El músico Sérgio Tannus los presentó. Empezaron cantando juntos y tocando la guitarra en casa, como se hace habitualmente en Brasil.  Después Ugia invitó a Fred participar en un festival en Galicia, Ciclo de Músicas Portuarias, en el verano de aquel año. Fred dio también algunos conciertos por aquí e invitó a Ugia a cantar con él. Su siguiente punto de encuentro fue el disco A nena e o grilo, de Magín Blanco. Dos años después de encontrarse por primera vez editan Acróbata, su primera colaboración en conjunto en forma de álbum.

 

 

Hay canciones escritas a medias y otras en solitario. ¿Cómo fue la elección de las canciones? ¿Hubo de verdad democracia en el proceso?

            – Ugia (U): Tanto Fred como yo tenemos nuestros saquitos de temas originales. Yo voy componiendo y luego la vida me va diciendo si una canción es amplificada por Marful o por  Nordestinas o por alguien que no soy yo. Ellas tienen su autonomía también. Estas canciones de Acróbata estaban en tierra de nadie, escondidas en un cajoncito, casi olvidadas por mí pero con Fred salieron de la oscuridad. Los dos elegimos los temas que podían estar en órbita. Ha sido una elección acrobática.

            – Fred Martins (F): En arte no hay democracia, él es el que manda, nosotros obedecemos. La elección de las canciones se hizo siguiendo la calidad de cada tema. La mayoría de las canciones presentes en Acróbata estuvieron ya en los conciertos que hicimos juntos y también en encuentros informales, incluso en aquel primer encuentro en Rio de Janeiro. No se buscó una unidad entre ellas, sino que el título vino después.

 

Acróbata, el título, nació de un poema, ¿no? ¿Qué pretendéis simbolizar con ello?

– F: El álbum Acróbata nace de una actitud de riesgo y movimiento por parte de ambos. Acróbata simboliza el riesgo que supone enfrentarse a un proyecto nuevo y diferente en nuestras carreras y el movimiento de hacer transitar el trabajo entre Galicia y Brasil tanto musical como físicamente.

– U: El sistema no es fiable, la vida que hemos montado está llena de mentiras evidentes y el 15M es muestra de ello. Adaptarse a los cambios, darse tiempo, buscar la salud y la conexión con la naturaleza son conceptos desechados por la velocidad del consumismo. En cualquier momento debemos estar preparados para volar; por lo tanto tener y sentir los pies en la tierra es fundamental. Cuando alguien te dice, “no cambies nunca” está proclamando su miedo al cambio, a todo lo nuevo y posible. Es una enfermedad de mente funcionarial, pero al final todos iremos al  mismo agujero. Como decía Séneca, “corta es la vida y largo es el arte”. Acróbata es una palabra dentro de un poema que he escrito donde se habla de los puertos abrigados, de mirarse fijamente a los ojos, de cuidar a los que amas, de las preguntas que son llaves para expresarse, de las piedras…

 

¿Y cómo puede contribuir un músico como vosotros en estos tiempos revueltos, económica y socialmente?

            – U: Ser honesta y humilde, un proceso de por vida haciendo música, figuritas de madera o colocando ladrillos. La responsabilidad colectiva comienza con la individual.

 

El título parece indicar una preocupación por la destrucción de la naturaleza, tema común tanto en Brasil como en Galicia. ¿Era una de las intenciones?

– F: La preocupación y el cambio de actitud en relación al medio ambiente es urgente. El hecho de haber vivido en ciudades absolutamente caóticas e inviables como Rio de Janeiro y São Paulo me hizo tener la certeza de que la idea de crecimiento y progreso es una gran mentira. Es una cuestión tan básica e inquietante que no podría no estar presente en nuestro trabajo, incluso de forma no intencionada.

– U: En este disco no se demuestra nada, se muestra la verticalidad de dos personas que cada día se juegan la vida.

 

¿Qué importancia tiene la palabra en este disco y cómo se diferencia de otros trabajos vuestros, cómo le influye la colaboración con un músico de otra latitud?

            – U: La palabra es el aliento, el pensamiento, es una roca en medio del océano. La prosodia, cada pronunciación o cada silencio es una plasmación de mi vida en ese instante en que es grabado, o que es cantado. Como decía una joven violinista de la escuela libre de la MPG [Música Popular Galega], aCentral Folque, “cada palabra, cada nota es una gota de agua”. Yo busco las buenas aguas y el aire puro para poder regalar mi música. La música de mi país ha bebido de fuentes exquisitas y ha respirado aires frescos. Compartir con Fred este disco es un viaje iniciático desde los inicios del gallego, lengua que ha dado origen al brasileiro.

– F: Me interesa mucho en este diálogo con Ugia la experiencia de afirmar la identidad común del gallego y el portugués pero también saborear lo que es propio de cada uno, o la propia elasticidad de la lengua, como sucede cuando observamos palabras habituales en el gallego que en Brasil están adormecidas por el tiempo. Además de la presencia de Ugia, hay también la colaboración de músicos de mucha personalidad que, bajo la orientación de Pedro Pascual, trajeron ideas inusitadas para cada tema de Acróbata.

 

 

 

 

 

El disco transmite una calma y una fluidez que no sé si se corresponde con lo que se vivió en el proceso de composición y grabación. ¿Fue así?

            – U: La grabación ha sido lenta y tranquila como las composiciones.

– F: Sí, tengo la impresión de que el proyecto nació sin que nos diésemos cuenta.

 

También se puede sentir la calidez de la bossa nova en todo el tratamiento sonoro del disco, pero no es lo único que hay en el álbum. ¿Se pensó así desde el principio o fue surgiendo espontáneamente?

– F: La cuestión de la economía de medios es una de las grandes contribuciones de la bossa nova para el repertorio musical contemporáneo. Creo que las canciones de este álbum, independientemente del género, traen en sí esta concepción de sencillez y claridad.

– U: Yo no siento mucha influencia de la bossa nova. Para mí es pop, folk, jazz, country y latino, todo junto y mucho más revuelto en dos cabezas y cuerpos que son esponjas. Las categorizaciones musicales han sido creadas por la industria musical para que los seres compren según los cajoncitos.             

 

¿Cuál fue el papel de Pedro Pascual en todo esto? ¿Se hubiese hecho el disco igual, hubiese sido algo muy distinto?

            – U: El productor y la persona que ha puesto el color necesario al cielo acrobático. Uno de los músicos más queridos y admirados que ha trabajado conmigo desde hace muchos años. Un gran cómplice musical que conoce mi voz desde las entrañas y que ha sabido captar nuestra propuesta difícil y simple. 

– F: Pedro supo vestir tímbricamente el álbum teniendo en cuenta la variedad de géneros trabajados. Estuvo muy pendiente de lo que cada tema exigía musicalmente.

 

¿Cómo le explicasteis lo que queríais de él?

            – U: Sentados en un sofá, cantamos con guitarra y dos voces. Él entendió las canciones y las pintó a su antojo con conversaciones varias y grandes amigos compartidos como German Díaz, Luis Peixoto, Quim Farinha, Marcos Vázquez, Pablo Pascual…

 

Es curioso, pero a pesar de compartir una lengua casi común, este es uno de los primeros casos de colaboración musical entre Brasil y Galicia, junto con el de Carlos Núñez. ¿Por qué no es más habitual?

– F: Brasil es un país tan variado culturalmente que incluso algunas expresiones del propio país no son muy conocidas. En Brasil se conoce poco de Galicia y de la proximidad lingüística entre ambos países. Quizá ahora sea el momento de despertar a esa posibilidad de comunicación y reconocimiento.

– U: Será porque donde hay confianza… La lengua, al ser la misma, está tan próxima que no se ve hasta que te lame la cara. He cantado en gallego-portugués desde 1995 cuando grabé mi primer disco. Mi lengua es tan internacional que política y empresarialmente está empezando a interesar puesto que no solo con ella nos comunicamos, ahora vende. Es una ironía cargada de mucho sufrimiento.

 

¿En qué artistas o estilos coincidís los dos y cuáles os gustan a uno que el otro no sigue de la misma forma?

– F: Ugia adora a Julio Iglesias y Roberto Carlos y yo prefiero a Chico Buarque y Tom Jobim. Tom Zé nos gusta a los dos.

¿Se editará el disco en Brasil?

– F: Sí, es parte de la planificación de Acróbata. La discográfica y distribuidora independiente Setesois/Tratore prevé el lanzamiento para septiembre.

 

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