TRAVIS

 

Travis, banda visible

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         Han sido cuatro discos para llegar aquí. Con el primero  Good Feeling no llegaron mucho más allá de a algunos despistados seguidores de Oasis, y eso que tenía buenas canciones, como su single más potente hasta el momento, “All I Wanna Do Is Rock”. Con el segundo, The Man Who, llegó el éxito imprevisto y total. Para el tercero, The Invisible Band, repitieron la fórmula con excelentes singles. Ahora presentan 12 Memories, en el que reconocen intentar un pequeño cambio de estilo influidos por acontecimientos recientes.

        La otrora banda invisible, Travis, regresa tras dos años de ausencia con su cuarto LP, 12 Memories, un álbum en el que la banda explora temas líricos más profundos. Sin ir más lejos, el single “Re-Offender” aborda los crímenes encubiertos de la violencia doméstica como si del Te doy mis ojos del pop se tratara.  

        Pero la banda también ha experimentado un cambio radical desde el punto de vista musical: Travis ha redescubierto un espíritu de aventura y se dispone a surcar nuevos mares, con temas más inquietantes de lo que hayamos podido escuchar hasta ahora en su discografía. Y es que Travis sigue poseyendo elocuencia y un fino oído para crear melodías de primera. 

        Fran Healy, su líder, comenta: “Antes, Nora, mi novia, me inspiraba muchas de las canciones de amor. Pero el tema ya es muy sólido y pensé que podía evolucionar. Los acontecimientos del 11 de septiembre marcaron el inicio de algo. Me he dado cuenta de lo frágil que es el mundo”. 

        12 Memories es ese álbum de Travis que a punto estuvo de no materializarse. Hace poco más de un año, el batería Neil Primrose sufrió una lesión en la columna vertebral. Los médicos pensaron que nunca volvería a andar. Para Fran Healy, Dougie Payne, el bajista, y Andy Primrose, el guitarrista, no hubo peros que valieran: sin Neil no habría Travis, así que cancelaron todos sus planes. 

        “Tres semanas después del accidente, Neil estaba ya sentado ante la batería. No fue una resurrección tipo Lázaro, pero con el tiempo consiguió recuperarse al tomárselo con calma,” asegura Healy.  

        Durante su recuperación, la banda se tomó seis meses de descanso, su primer respiro de verdad desde 1999, cuando The Man Who logró un éxito atronador. 

        “No esperábamos el éxito de The Man Who, y cuando salió The Invisible Band, empezaron a surgir pequeñas grietas,” explica Healy. “De pronto, dejamos de ser esa pequeña banda de Glasgow. Necesitábamos desesperadamente dar marcha atrás y reconsiderar las cosas. El accidente de Neil fue un golpe tremendo y casi marca el fin de Travis. La banda dejaría de existir si faltara alguno de nosotros cuatro. La recuperación de Neil fue impresionante, nos dieron una nueva oportunidad a todos.” 

        Hacia finales del 2002, Travis se reunió en Crear, al oeste de Escocia. Montaron un estudio improvisado y, una vez más, vivieron juntos como lo hicieron la primera vez que pisaron Londres, en 1996. Se caían de la cama y se ponían a tocar en pijama. Paseaban hasta el pub propiedad de los padres de Neil para tomarse unas cañitas. “Después de dos semanas juntos teníamos compuestas y grabadas nueve canciones nuevas. Fue como volver a enamorarse,” afirma Dougie Payne, el bajista del grupo. “Crear parecía un lugar curativo.” 

        Y, de hecho, lo fue. Travis regresó al estudio a comienzos del 2003. Se trasladaron a Real World, los estudios del sello discográfico de Peter Gabriel, que se encuentran cerca de Bath, y trabajaron hasta completar 12 Memories, su cuarto disco tras Good Feeling (1997), The Man Who (1999) y The Invisible Band (2001). 

        Pero hubo un cambio más en su dinámica. En esta ocasión, decidieron supervisar la producción del disco: las sesiones de Crear fueron producidas por la banda y Steve Orchard, y las mezclas y producción adicional de Real World corrió a cargo de Tchad Blake. Todo ello para convertir 12 Memories en el disco del que más satisfechos se encuentran en este momento, incluso aunque carezca de las melodías redondas de sus dos anteriores trabajo. Como explica Dougie Payne en pocas palabras: “Somos nosotros”.

Xavier Valiño

 

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