THE KILLERS

 

The Killers, medianoche en el garaje del bien y del mal

the killers
 

Corría finales de 2002. Brandon Flowers (sí, es su nombre real) había sido expulsado de su grupo anterior, un grupo de pop de sintetizadores llamado Blush Response, por negarse a trasladarse con el resto de la banda a Los Ángeles. Destrozado, pero inspirado al ver a Oasis en directo (por increíble que parezca, hubo una época en que los conciertos de los Gallagher aún inspiraban algo) supo que su vida necesitaba más guitarras.  

Cuando vio el anuncio de Dave Keuning en un periódico local, mencionando a esa banda como influencia, supo que el destino le decía que se unieran. “Él fue la única persona que no era un tipo raro de los que respondieron a mi anuncio”, recuerda Dave con cariño. “Se presentó con su teclado y directamente empezamos a bosquejar algunas ideas para canciones. Yo tenía algunas estrofas de “Mr. Brightside” y él se puso a escribir los coros. Ésa fue la primera canción que escribimos juntos y sigue siendo la única que hemos tocado en todos los conciertos.” 

El primer núcleo de la banda tomaba forma con un nombre sacado de un vídeo de New Order y que, sorprendentemente, nadie había utilizado antes, The Killers.  “Yo quería que nuestra banda real fuera  tan perfecta como la ficticia,” asegura Flowers.  Tras intentarlo con un par de bajos y baterías diferentes, Brandon -que era botones de hotel- y  Dave -vendedor- conocieron a  Ronnie Vannucci, un fotógrafo y estudiante de percusión, y a Mark Stoermer, que se dedicaba a la mensajería médica.  

“Empezamos escribiendo a 120 grados de temperatura en el garaje que se había convertido en nuestra sala de ensayos,” comenta Ronnie. “Y cuando no podíamos entrar en el garaje, usábamos mis técnicas de espía para conseguir un pase de acceso a medianoche a las instalaciones de la escuela de música de la Universidad.” 

“Allí había un espacio gigante equipado con baterías, marimbas, platillos, pianos, etc. De modo, que durante un mes o dos tuvimos un equipo impresionante”, recuerda Ronnie. “Aunque me gustaría dejar claro que no hicimos mal uso de ninguno de los instrumentos durante el tiempo que estuvimos allí, porque somos músicos  respetuosos, profesionales y por último, pero no menos importante, imaginativos.” 

Fue durante esas apresuradas sesiones cuando The Killers escribieron el grueso de las canciones que compondrían el álbum de debut, el convenientemente titulado Hot Fuss, con canciones basadas en los celos y la paranoia, asesinatos, víctimas del SIDA,  novias andróginas, novios con cuernos, la ambición y el deseo de sobreponerse cada día…   

Los comentarios sobre el grupo pronto corrieron de boca en boca y el sello independiente londinense Lizard King les ofreció un viaje a Inglaterra para ofrecer el que sería su primer concierto fuera de Las Vegas. Para algunos de los miembros de la banda, esta fue la primera vez que iban a utilizar el pasaporte. 

En septiembre de 2003 publicaron una edición limitada de su primer single, “Mr. Brightside” y, poco después, ya estaban grabando con el legendario Alan Moulder (U2, Smashing Pumpkins). “No todo fue pan comido, por supuesto,” aseguran. “Hubo contratiempos en abundancia durante los tres meses que duró la grabación. Sufrimos un terremoto durante el cual Ronnie salió despedido de su batería mientras grabábamos “Believe Me, Natalie”, luchamos contra el fuego en el Simi Valley para poder grabar “Change Your Mind” (que aparece en la versión americana del disco), y pensamos que íbamos a morir cuando el avión en el que viajábamos golpeó una bolsa de aire y empezó a caer en picado al volver del Reino Unido.” 

Sin embargo, han sobrevivido a todo eso, y aquí están, con su álbum de debut, Hot Fuss, con once canciones que incluyen “Somebody Told Me” y “Mr. Brightside”, sus mayores éxitos. “Esta última es un cuento de celos que describe ese momento en una relación cuando te das cuenta que tu otra mitad podría estar jugando contigo y es entonces cuando por tu cabeza empiezan a cruzar los peores temores y visiones que tu imaginación es capaz de producir,” asegura Brandon. 

Además, incluyen dos terceras partes de una trilogía de asesinatos en “Midnight Show”, que comienza con “Lipgloss” y continúa en “Jenny Was A Friend Of Mine”, dos temas  conectados por la historia del asesinato de una chica a manos de su celoso novio. “Había agua de por medio,” dice Brandon, crípticamente, “aunque no se ahogó”.  

Mientras, “Andy You’re A Star” y  “All These Things That I’ve Done” suponen la realización de un sueño de Flowers de utilizar un coro gospel en las grabaciones. Este coro, Sweet Inspirations, se dio a conocer por su trabajo en temas de Elvis Presley, Jimi Hendrix, y Aretha Franklin.  “Fue una experiencia realmente sorprendente poder trabajar con el coro en el estudio, así que decidimos incorporar uno en los conciertos en directo.” Y, por ahora, no les ha ido nada mal.

Xavier Valiño

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *